El ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Diosdado Cabello, justificó la decisión por información de personas entran como «turistas» al país y pretenden ejecutar sus atentados aquí. «Ya tenemos 38 detenidos por estas conspiraciones», dijo.
Cabello anunció la nueva suspensión de vuelos desde Colombia, indicando que esta medida se extendería más allá del 25 de mayo de 2025. Según Cabello, la decisión respondía a un supuesto plan para «sabotear» las elecciones venezolanas, y mencionó la detención de 38 personas, incluyendo 17 extranjeros (colombianos, ucranianos y mexicanos), presuntamente involucrados en actividades desestabilizadoras.
Esta suspensión afecta principalmente los vuelos entre Bogotá y el aeropuerto de Maiquetía, cerca de Caracas, generando incertidumbre para viajeros y complicaciones para actividades comerciales, familiares y personales que dependen de esta ruta aérea.
El cierre de fronteras y la suspensión de vuelos no son eventos aislados, ya que las relaciones entre Colombia y Venezuela han estado marcadas por frecuentes restricciones debido a disputas políticas y problemas de seguridad. La frontera colombo-venezolana, una de las más activas de América Latina, ha sido escenario de cierres intermitentes, y estas medidas reflejan la fragilidad de las relaciones bilaterales, especialmente bajo la presidencia de Gustavo Petro, quien ha mantenido una postura ambivalente frente a Maduro


