Día Mundial del Pac-Man, una fecha que rinde homenaje al legendario videojuego arcade lanzado el 22 de mayo de 1980 en Japón. Creado por Toru Iwatani y Shigeo Funaki para la compañía Namco, Pac-Man no solo revolucionó la industria del entretenimiento, sino que se convirtió en un símbolo cultural que perdura tras 45 años.
El juego, presentado por primera vez en un teatro de Shibuya, Tokio, en 1980, debe su nombre a la onomatopeya japonesa «paku-paku», que imita el sonido de masticar. Inspirado en una pizza a la que le faltaba una rebanada, Iwatani diseñó a Pac-Man con la intención de atraer a un público amplio, incluidas las mujeres, en una época dominada por videojuegos bélicos como Space Invaders. El resultado fue un éxito rotundo: según el Récord Guinness, Pac-Man es el videojuego arcade más exitoso de la historia, con 293,822 máquinas vendidas entre 1980 y 1987 y más de 10 mil millones de partidas jugadas a nivel global.
«Queríamos algo simple, divertido y universal», comentó Iwatani en una entrevista pasada. Los cuatro fantasmas del juego, Blinky, Pinky, Inky y Clyde, cada uno con su propia «personalidad» y patrones de movimiento, añadieron una profundidad estratégica que cautivó a millones.
El impacto de Pac-Man trasciende las máquinas arcade. Desde su debut, ha inspirado series animadas, mercancías y hasta un hito en 1999, cuando Billy Mitchell logró la puntuación perfecta, un récord que marcó historia. Hoy, en su 45 aniversario, jugadores y nostálgicos celebran este clásico que sigue devorando récords y corazones en todo el mundo.


