El presidente ruso, Vladímir Putin, llamó hoy a encontrar vías para lograr un cese de las hostilidades entre Irán e Israel garantizando el derecho de la república islámica a un programa nuclear civil y los intereses de seguridad del Estado judío.
«Tal decisión puede encontrarse», dijo Putin durante un encuentro informativo con representantes de las principales agencias de noticias mundiales, entre ellas EFE, en el marco del Foro Internacional de San Petersburgo.
El mandatario ruso subrayó que en su opinión «es posible garantizar los intereses de Irán en el ámbito de la energía nuclear pacífica y, al mismo tiempo, disipar las preocupaciones de Israel respecto a su seguridad».
Agregó que esta posición de Rusia ha sido puesta de conocimiento de Estados Unidos, Israel e Irán.
«No imponemos nada a nadie, simplemente decimos que nosotros vemos una posible salida a las situación», dijo Putin, para añadir que la decisión deben tomarla los gobiernos de estos países, «en primer lugar Irán e Israel».
Vlad, el cínico
El derrumbe de un edificio de nueve plantas en el distrito de Solomianskyi, en el oeste de Kiev, tras el impacto directo de un misil ruso ha dejado un saldo de al menos 28 muertos, 23 de ellos en el interior del inmueble, según el servicio de emergencias local. Las labores de rescate continúan mientras los equipos de emergencia, armados con grúas, excavadoras y sus propias manos, buscan víctimas entre los escombros con ayuda de perros rastreadores.
El ataque se produjo durante la madrugada del lunes al martes y fue parte de una ofensiva aérea masiva que incluyó más de 440 drones y 32 misiles contra múltiples objetivos en la capital ucraniana. En lo que se considera una de las mayores campañas de bombardeo desde el inicio de la invasión en 2022, esta fue calificada como la agresión más letal de este año en Kiev.
El entorno urbano sufrió daños generalizados: ventanales rotos, incendios en viviendas, y cortes de servicios básicos. Asimismo, se reportaron víctimas en otras zonas de Ucrania como Odesa, donde dos personas fallecieron y decenas resultaron heridas.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, calificó el ataque como ‘terrorismo puro’, subrayando que la destrucción de una entrada completa del edificio se suma a un leitmotiv de violencia dirigido deliberadamente contra civiles.
El ataque se produce en un contexto de estancamiento diplomático. Los esfuerzos liderados por Estados Unidos para lograr un alto el fuego o solución negociada han fracasado, mientras que conflictos en Israel e Irán y las tensiones comerciales estadounidenses han desplazado la atención internacional, diluyendo la presión diplomática sobre Moscú.


