El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha denunciado que mientras hay un récord de violaciones en España desde que Pedro Sánchez llego a La Moncloa, palizas a ancianos españoles a manos de marroquíes (en Torre Pacheco, Murcia) y los españoles en la calle exigiendo seguridad, mientras el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, culpa a VOX y a él mismo.
Así, ha reiterado que la culpa es de quienes fomentan las políticas de inmigración masiva: «La inmensa mayoría de los españoles están a favor de la deportación de inmigrantes ilegales y de los legales que cometen delitos. Todos los partidos, excepto VOX, están a favor de la regularizaciones de inmigrantes ilegales», ha dicho, antes de recordar que el PP votó a favor de la regularización de 500.000.
En este sentido, ha criticado a los medios que se han dedicado en estos días a demonizar a VOX y ha subrayado que los grandes medios, el bipartidismo del PP y del PSOE y sus «comparsas separatistas» están «contra la democracia, contra la aplicación de nuestras propias leyes y sobre todo contra la voluntad de los españoles». «No quieren preguntar en referéndum si queremos expulsar a quienes entran ilegalmente a nuestro suelo».
Abascal ha reiterado que VOX seguir defendiendo su mensaje «sin ningún tipo de miedo» a pesar de las manipulaciones y de las amenazas gubernamentales: «VOX va a seguir exigiendo las deportaciones de quienes entren ilegalmente en suelo español y la deportación de los legales que vengan a okupar, a robar a violar o a matar, y los legales que vengan a imponer religiones extremas que menosprecian a la mujer».
«Y a seguir señalando al bipartidismo como responsable de una política migratoria masiva y suicida para nuestro pueblo que no sólo trae inseguridad, sino degradación de nuestros barrios, de nuestros servicios sociales y de la atención sanitaria», ha añadido. La formación —ha dicho— va a legislar cuando gobierne para que haya cárcel «para las ONG y los políticos que colaboren con los traficantes» y mientras tanto va a exigir que los españoles sean preguntados en sus barrios, en sus pueblos y en el conjunto de la nación para que lo que piensan y sólo VOX defiende «sea de una vez por todas aplicado».