Nueva conexión en los negocios de José Luis Rodríguez Zapatero. No solamente él habría influido para aumentar los contactos de la china Huawei en España y mantener a la tecnológica como proveedor de la infraestructura de almacenamiento de escuchas telefónicas para la Policía Nacional y el CNI. Es que, además, el que fuera su responsable de Seguridad en Moncloa, Segundo Martínez —ahora en Huawei— también habría influido.
Lo cierto es que una compañía que ha recibido innumerables vetos nacionales en la UE y EEUU por su procedencia y control por parte del Gobierno chino, ha conseguido implantarse en España nada menos que en el sistema de espionaje de la Policía española. Y lo ha hecho con apoyo directo de Zapatero y de una de las personas de su órbita de confianza, implantada tal cual en la propia Huawei.
Así, el expresidente del Gobierno ha conseguido tejer una red de influencias para que la compañía china mantenga el contrato de la Policía para almacenar comunicaciones sensibles. Y lo ha hecho en un momento en el que, sin miramientos, algunos países de la Unión Europea, como Alemania o Estonia, han prohibido el uso de equipos Huawei en sus redes 5G. Y lo han hecho sin gran disimulo esgrimiendo la preocupación por motivos de seguridad nacional. Otros países como Rumanía o Suecia también han tomado medidas parecidas y la propia Comisión Europea ha pedido a todos los estados miembros que mantengan un elevado nivel de análisis en esta materia para reducir los riesgos asociados con proveedores de alto riesgo. Y todo ello con la vista puesta en Huawei.
La preocupación por Huawei se centra en la posibilidad de que sus equipos puedan ser utilizados para espionaje por parte del Gobierno chino, aunque, por supuesto, Huawei ha negado en reiteradas ocasiones estas acusaciones. Y la postura de la Unión Europea se suma a la de Estados Unidos, que marcó un antes y un después con Huawei tras sus vetos de 2019.
Pero ahora se descubre que una segunda figura ha ejercido en España una notable influencia. Y lo ha hecho por su evidente conexión con José Luis Rodríguez Zapatero. Así, la presión habría contado con el antiguo jefe de seguridad en la Moncloa en época de Zapatero, Segundo Martínez, que habría resultado clave en las gestiones internas para mantener el citado contrato de alto riesgo estratégico con la Policía.
Y todo ello sucede mientras José Luis Rodríguez Zapatero lleva décadas estableciendo contactos y negocios con la dictadura comunista en China: en 2005, sólo un año después de su llegada al poder, firmaba una serie de acuerdos con el entonces líder chino, Hu Jintao, para sellar el acercamiento entre ambos países. De hecho, llegó a decir que España y China eran «socios privilegiados».
Desde entonces, y al mismo tiempo que Zapatero ha ido reforzando sus vínculos con el régimen venezolano, el ya expresidente ha ido haciendo lo mismo con la dictadura comunista. En los últimos años, ya fuera de la Moncloa, sus viajes a China han sido más que frecuentes, despertando serias dudas sobre su verdadera labor.
El último capítulo lo ha constituido un lobby usado por Zapatero, el Gate Center, a través del que Zapatero habría utilizado dinero y contactos de un empresario chino investigado por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) para poner en marcha su red de contactos con oficina en Madrid.