Por Benjamin Tripier
El día viernes 25 de julio de 2025 corrió como reguero de pólvora un rumor que, hasta el momento de escribir esta Vitrina, no había sido confirmado por la OFAC sobre que se le había permitido a Chevron reanudar sus actividades normales, tal como estaban antes de que se las bloquearan el mes pasado, vía una licencia específica.
Desde el principio, me había parecido una decisión incongruente, tal como lo manifesté en mi columna Análisis de Entorno, publicada el día de ayer en este mismo periódico El Nacional; por eso la titulé “La victoria no se negocia, pero el camino se recalcula”, considerando que el daño real y concreto que se le estaba haciendo a los esfuerzos para sacar al chavismo del gobierno era grande.
No porque unos míseros “barriles de sangre” fueran a hacer una diferencia, sino por el envalentonamiento que ganaba el chavismo, que le daba una bocanada de oxígeno, no tanto en cuanto a los millones extra que podía llegar a recibir, sino en la recuperación de la iniciativa mediática que había perdido; y la reafirmación de que aún manejaban algunos hilos en el gobierno de Trump.
Además de ocurrir un par de días antes de otras “elecciones” que no tienen más propósito que acomodar a los más vulnerables de su tropa (que incluye a los alacranes y a los candidatos “opositores”) para comprometerlos con un movimiento que está de salida, pero que los necesita como carne de cañón.
En definitiva, todo el día viernes fue de regocijo y de declaraciones chavistas altisonantes de que estaban armando mesas de trabajo para volver a contar con Chevron, y, en la euforia, soltando la “perla” de que nunca se habían ido, y con su “no comments” en Telesur, Maduro sabía que el rumor de Chevron había creado una fisura en la narrativa de la oposición y en su coordinación con los aliados externos.
Al no comentar permite que esa fisura se agrande, que la desmoralización crezca y que la oposición se enfrente a la difícil tarea de explicar la aparente contradicción de sus aliados. Su silencio fue una herramienta de guerra psicológica, que hace que la oposición se desgaste en un debate estéril sobre la «traición» de Washington, mientras él mantiene su posición de fuerza.
Se trató de una táctica deliberada para recuperar y controlar la narrativa, proteger su estrategia negociadora y exacerbar la incertidumbre en el campo de la oposición. Tal como se los mencionaba ayer, se volvió un ejemplo claro de cómo, en el juego de la política de alto riesgo, a veces el silencio es la declaración más contundente de todas.
El juego, como tantas veces antes lo hizo a favor del chavismo, lo inició el WSJ y fue inmediatamente reproducido y amplificado por Bloomberg, otro especialista en ese tipo de anticipos que, en su mayoría, en el caso del apoyo abierto al chavismo, terminan en no ser ciertos. Y a partir de allí, todos, sin excepción, se basaron en la misma noticia sin agregar ni quitar una coma. Ah… y otros de los medios fueron el Miami Herald y el canal Telesur, que fue el que le dio pantalla a Maduro para su ruidoso “no comments”.
Pero al final de ese día, y, me imagino que ante la toma de conciencia del daño que esta información estaba causando, la OFAC publicó en su página:
“Actualización de la lista de nacionales especialmente designados
La siguiente entidad ha sido agregada a la Lista SDN de la OFAC: CARTEL DE LOS SOLES (también conocido como CARTEL DE LOS SOLES), Venezuela; Riesgo de sanciones secundarias: sección 1(b) de la Orden Ejecutiva 13224, modificada por la Orden Ejecutiva 13886; Tipo de organización: Grupo terrorista transnacional; Tipo de objetivo Organización criminal [SDGT]”. “Encabezado por @NicolasMaduro Moros y otros individuos de alto rango del régimen de Maduro”.
Complementado por una entrevista a Marco Rubio en Fox News, en la que dice: “Maduro, que ni siquiera es presidente -es un narcotraficante- está imputado por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, aquí en Estados Unidos. Y lo que más quiere es que le quitemos esa acusación. Eso es lo que él quiere. Pero no se la vamos a quitar. Y no se la quitamos”.
Echando por tierra la “alegría de tísico” (refrán popular que significa alegría pasajera en circunstancia en que no se debería dar) y dando vuelta a todo el relato.
Porque no hay que perder de vista que el tema de reinstalar a Chevron no salió de la nada; tal como el caso Grenell de hace un par de meses donde declaró públicamente que los habían reinstalado, y eso no fue así. Tanto no fue así que Grenell quedó apartado y con prohibición expresa de contactar a funcionarios venezolanos sin la autorización expresa de Rubio.
Como les decía al principio: aún no se sabe nada sobre esa licencia específica; si existe o existió, y quién está detrás. Porque no tendría sentido que una empresa norteamericana como Chevron firme cualquier acuerdo con alguien formalmente identificado por el gobierno de Estados Unidos como un narcotraficante.
Si esa licencia existe, lo mejor que pudieran hacer es desaparecerla; y si no, sería bueno que lo aclararan. Más que nada porque ese tipo de licencias específicas funcionan como una carta a la OFAC solicitándola, y ellos pueden aceptar el pedido o no… Pero lo que sí es cierto, es que no tienen obligación de divulgarlas. Para todos sería sano que digan algo y lo aclaren.
Es el lobby que tantas veces les comenté que sigue actuando a favor del chavismo. Y la sospecha más fuerte es que ese lobby está obteniendo algún tipo de ventaja opaca (no visible) que seguramente bajo un gobierno transparente como el gobierno electo, no obtendrían; si no, no se entiende esa fijación por que el chavismo siga destruyendo al país… Teniendo en cuenta que en esa operación de Chevron en Venezuela no hay norteamericanos y que en su mayoría son venezolanos, cuyas familias y amigos lo están pasando mal o muy mal. Por eso es que ellos están en la misma lista de los enchufados.
Lo anterior debe ser un llamado de alerta a María Corina y su equipo de que hay que mantener siempre en espera, un escenario en el cual debamos arreglárnosla sin los americanos… que ojalá no ocurra; pero todo es posible… Simplemente imaginemos qué hubiera pasado si la OFAC no hubiera sacado a tiempo esa denominación de terroristas a los dirigentes políticos y militares del chavismo, que es el Cartel de los Soles.
Noticias destacadas
- La Patilla. PJ: Votar en la farsa electoral es traicionar los resultados del 28J.
- Eugenio Martínez @puzkas en X: Lo más relevante de la votación de este domingo no será la cantidad de alcaldías que gane el PSUV (+320) o la abstención (+75%). Lo relevante es el uso en todo el país de los circuitos comunales y la votación comunal para mayores de 15 años con cuadernos en blanco.
- El Tiempo (Colombia): Exclusivo: abogada disidente del chavismo María Alejandra Díaz, amenazada por el régimen, lleva siete meses refugiada en Embajada de Colombia en Caracas. La jurista exige al gobierno venezolano un salvoconducto para salir del país, el cual habría sido negado (debe estar arrepintiéndose del salvajismo con el que defendió a Chávez y al chavismo… claro que no está refugiada en cualquier parte sino con gente propia de izquierda).
- La Ceiba: “Lo insólito es el silencio de los opositores (¿?) que participan en la pantomima de turno, esos que se jactan de dialogar todos los días con el régimen, pero no dicen una sola palabra sobre los desafueros del CNE controlado por Maduro y la componenda armada hoy para avanzar en el experimento comunal. Ya los veremos el lunes, culpando a los electores y evadiendo sus propias responsabilidades”. Nos indigna, pero no nos extraña. “Es su naturaleza”.
- AFP: Para esquivar las sanciones occidentales por la guerra en Ucrania, Rusia apuesta por A7A5, una criptomoneda respaldada por el rublo, menos vigilada que sus equivalentes en dólares, lo que crea un circuito financiero paralelo muy eficaz, afirman expertos (no perder de vista que el escudo de la moneda rusa, es el águila bicéfala, símbolo del perdido imperio ruso, a manos del comunismo… y que Putin pretende restaurar).
- ANSA: Meloni, contraproducente reconocer ahora a Palestina.
Lo que no fue noticia (y debería serlo)
- Que hoy, 28J pero de 2025, debe servirnos como un marcador de medición de cómo, en solo un año, ha cambiado la situación de poder del chavismo; no solo de cara a la sociedad nacional e internacional, sino, principalmente de cara adentro de su estructura que todos los días se desmorona un poco más, hasta que un día de estos, no muy lejano, nos despertemos con la noticia de que los jefes se fueron… que, como dicen en criollo, “dejaron el pelero”.
- O que desde que el 28J del año pasado Diosdado asumió la jefatura de la revolución, se afanó por imponer su mano dura tanto de cara afuera con la barbarie de la represión, como de cara adentro de la revolución, comenzando a poner bajo su control directo todos aquellos ámbitos que estaban bajo la égida de Maduro. Comenzando por el control de los organismos de inteligencia y contrainteligencia, la guardia de honor presidencial, y lo más que pudo ir logrando en la cúpula militar, que sigue bajo Maduro, pero a través de Padrino, el último de los sobrevivientes militares previos al mencionado 28J de 2024. Pero a lo que no ha podido acceder es al campo económico-empresario, público y privado, pues a los privados les aterra Diosdado y prefieren a Delcy; y Pdvsa y el BCV son una bomba de tiempo, que, si no la desactivan antes de tomarla, les puede explotar en la cara.
- Ni que, un año atrás, el grupo que yo llamaba los “institucionales” con Maduro y los Rodríguez, hubieran estado dispuestos a entregar el gobierno, voluntad que se manifestó en no haber manipulado el sistema electoral “permitiendo” que el actual gobierno electo ganara limpiamente y “por paliza” la elección. En ese momento es que los “radicales”, con Diosdado, se dieron cuenta de esa situación, y se vieron obligados a hacer lo que hicieron, que fue una burda maniobra defensiva para retener el poder “cueste lo que cueste”. Hoy la situación para ellos está peor que hace un año, pues la poca credibilidad que habían logrado con Biden/Juan González, la terminaron perdiendo, y ahora solo les queda entregarse; pero tratando de reimponer que los institucionales salgan bien parados, y que los radicales paguen los platos rotos. Ambos son lo mismo… pero están tratando de hacerles creer a Marco Rubio y a la Casa Blanca, que con Maduro y sin Diosdado pudiera conseguirse un camino de salida y transición lo menos doloroso para ellos y su gente.
- Tampoco que, excepto por la “alegría de tísico” del viernes pasado, es muy difícil que pueda haber, de ahora en adelante, buenas noticias en lo económico. Todos debemos prepararnos para un muy mal desempeño económico, porque la red de seguridad de los “dólares de sangre” de Chevron ya no estarán, y la inercia de la producción “fácil” también chocará contra la pared de la falta de servicios técnicos y de los elementos necesarios para procesar y mejorar el petróleo que produce la triste y golpeada Pdvsa. Y me refiero así a ella, por lo que supo significar en el pasado. Pero hay que tener claro que, sin que quisieran escúchalo, ya tenía el daño genético de ser una empresa del estado; la cual en algún momento iba a manifestarse y hasta ahí iba a llegar, como en realidad ocurrió… “Tanto nadar para morir en la orilla”.


