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Los pretorianos actuales, por Vladimir Petit Medina

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¿Por qué no hay quiebre militar aún? ¿Cómo categorizar a la FAN actual? ¿Qué esperar? Estas y otras inquietudes son tratadas en este artículo de Vladimir Petit

-Doctor…solo al tener claro lo que realmente es la actual FAN, van a saber cómo hablarles y qué ofrecerles. No les han llegado a lo que quieren porque los de adentro evalúan los riesgos desde una aproximación no solo militar sino…muy peculiar. Por favor, comiencen por ahí, de esa manera me habló un viejo amigo, antiguo Ministro de la Defensa de la República de Venezuela durante la década de los 80´s, respetado General de División (r). Apenas cerré su llamada…comencé a trabajar siguiendo su consejo, paso a paso. Veamos.

¿Qué son hoy en día?

Según Huntington (1985) los tipos de Ejército son: 1. pretoriano: aquel que es parte de un liderazgo del cual se constituye en muro de contención. Existe un partido militar o dominado por militares, más allá del alto mando militar que provee control y soporte directo en este tipo, 2. revolucionario: aquel que responde a una identidad con un movimiento general y político de ruptura y su tendencia moderna es que sea altamente entrenado y eficiente; y 3. profesional: aquel en el cual se hace énfasis en el logro, la preparación y sus objetivos son de trascendencia patria, las armas constituyen una carrera y su dinámica responde a un compromiso con el Estado. Primera conclusión: la actual FAN es claramente pretoriana.

¿Qué tipo de pretorianismo?

Perlmutter (1977) actualizó el tradicional concepto hablando de pretorianismo moderno, es decir, el pretorianismo del soldado profesional, egresado de una escuela profesional de ciencias y artes militares, independientemente de la calidad de la misma, pero puesto al servicio de un partido dominado por militares y con alto niveles de ideologización. El mismo autor advierte que entonces un Estado pretoriano moderno es aquel en el cual los militares tienden a intervenir en el gobierno y tienen el potencial de dominar al ejecutivo(…) convertidos en una ruling class (…). Así, los cambios políticos son afectados y mantenidos por los militares que juegan un papel dominante en todas las instituciones políticas. Un Estado pretoriano moderno es más viable cuando hay instituciones civiles débiles y sin gran legitimidad y se trata de gobiernos erigidos desde las cenizas de Repúblicas débiles. Generalmente esto sucede cuando el Ejército es impulsado en Estados sin mucho desarrollo, cuando los grupos políticos civiles fallan en legitimarse a sí mismos. Existen, a su vez, tres tipos de pretorianismo moderno: 1. La autocracia (tiranía militar de uno solo, activo o retirado, sin ejercicios electorales); 2. la oligarquía militar (gobierno de unos pocos y…evidentemente, militares, activos o retirados con una fachada electoral que es requerida con infrecuentes elecciones) y, 3. El pretorianismo autoritario (fusión cívico-militar que restringe la capacidad de movilización de los demás y que requiere de continua relegitimación y que puede convivir con instituciones que no estorben). La fuerza crucial de sustento en cualquiera de estos subtipos es el establecimiento militar (Perlmutter, 1977). Segunda conclusión: en Venezuela existe pretorianismo autoritariopero ¿al servicio de qué? No hubo tratadista militar alguno que anticipara la existencia de una corporación pretoriana al servicio de algo distinto a un ideario así fuese trasnochado, un liderazgo subyugante y mucho menos, que vislumbrara la sujeción de un aparato militar al servicio de un negocio, mucho menos de un negocio irregular y, a la par, caracterizado por la consagración a la preservación del poder per se

A partir de esta categorización, se extraen 6 consecuencias directas acerca de la FAN de hoy

1. Quien se quedó adentro, sabe bien lo que pasa allí. Tanto que se puede afirmar, en concordancia con lo analizado al principio, que la mayor reserva moral interna, con apego a los grandes cometidos de seguridad y defensa típicos del ejército más profesional como fue hasta finales de los 80´s, hoy está muerta o presa o en el exilio pero no en puestos de comando. Las purgas sucesivas a partir del 2002 sirvieron para ello.

2. Los que conviven en estos términos no tienen como prioridad ni el apego a la institucionalidad ni a los valores superiores sino que más bien tienen una propensión…digamos…más comercial o mercantil. Son hombres de negocio que saben de números, dólares y de calcular su propia situación personal mucho más que de ciencias y artes militares. Además, desde el 28J, estiman diariamente el costo de oportunidad de una decisión final que no han tomado, que muchos no quieren tomar o simplemente, temen hacerlo.

3. Del recordado arrojo de los forjadores de libertades se ha pasado a oficiales bajo permanentes incentivos paralizantes, controles asfixiantes y cruentas amenazas. A lo más que podrían estar dispuestos es enmascarar esa parálisis no prestando resistencia alguna ante acontecimientos… sean los q sean, vengan de un lado u otro. 

4. Los liderazgos internos son pulverizados no solo como consecuencia del esquema de autoridad vigente sino también para preservar el poder y evitar ser sustituidos en los altos mandos. Ello porque el negocio también sería afectado. Por eso, los jefes que personifican puntos de equilibrio interno casi que están condenados a morir en el cargo antes que irse del mismo ya que eso podría afectar la frágil estabilidad interna.

5. Jamás había sido más pretoriana y menos corporativa. 3 datos lo demuestran: a. 2.000 generales y ninguna guerra; b. falta de faena militar que ha elevado la talla promedio de la alta oficialidad que hoy se calcula en 2XL o casi 3XL; c. ejercicios militares no como retos de eficiencia sino como demostraciones de músculo político. Por ello, destreza y expertise no son precisamente lo que se ve en esos simulacros.

6. Su mayor hipótesis de guerra está conectada al mantenimiento del orden público y la preservación de…su propio poder. Hasta tal punto esto último es importante, que tal poder fue revestido de hipotético rango constitucional, promulgando una inédita Ley Constitucional de la Fuerza Armada Bolivariana. Esto porque lejos de aquellos altos mandos que en Carabobo no rehuían el cuerpo a cuerpo, éstos prefieren enfrentamientos sobreseguros. Y de allí a estar rodeados por el primer ejército del mundo… hay un gran trecho, lo cual genera muchas ojeras y escalofríos.

Eso es lo que hay. Que nadie se engañe.

Así, estos componentes pareecen tener sensibilidad a la legitimidad de quien ofrece, la exigencia de obediencia como contrapartida de esa legitimidad y privilegian la negociación, tal cual en los negocios. Todo alineado especialmente para llegarle a su Óptimo de Pareto, es decir, el punto en el cual es posible ganar-ganar y es la frontera a partir de la cual para una parte ganar un poco más, tendría que restársela a la otra. Sin embargo, están conscientes que la historia les ha colocado en un disparadero: asumir el camino de la redención o el de la sumisión final . El primero les para los pelos de punta. El segundo les lleva a correr la suerte de los grandes protagonistas de esta pesadilla aunque aleguen haber seguido órdenes superiores. Igualmente están conscientes de que la manera como culmine este episodio marcará para siempre la relación de la República con su Fuerza Armada. 

La amenaza creíble que ahora existe contribuye a aclarar los términos de negociación. Por ello, la mayor arma pareciera ser la oferta de irse en paz y con lo suyo, incluyendo reward, si arreglan el problema. La misma lógica que usamos cuando alguien nos encañona en la calle y pedimos que se lleve todo con tranquilidad total y nos deje la cédula y la vida, acaso suficiente para recomenzar. Pensar que incluso llegamos a recompensar al agresor en el caso que nos devuelva después algo más. Esto es negociar no en términos de ganancias inmediatas sino salir desesperadamente del asunto, lo cual es ganancia de mediano plazo

Entonces esto no es ya asunto militar sino político y de números. De hecho, incentivos hay bastantes y de sacar cuentas… esta gente sabe como nadie. De lo que ya no saben… es de rendir cuentas a la República y directamente al pueblo venezolano …pero tocará…en algún momento.

Vladimir Petit Medina es autor del libro «Chávez y la perversión del Ejército» (2014)
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