La Internacional Progresista (IP), red transnacional de la izquierda impulsada por el exministro griego Yanis Varoufakis y respaldada por figuras como Bernie Sanders, emitió un comunicado titulado «¡No a la guerra contra Venezuela!» en el que condena la presencia naval de Estados Unidos en el Caribe y denuncia la «Doctrina Monroe» como herramienta de dominación.
En el texto, la IP llama a «todas las fuerzas progresistas» a oponerse a las acciones estadounidenses contra el régimen de Nicolás Maduro, presentando al chavismo como víctima de la «agresión imperialista». El comunicado evita cualquier referencia al Cartel de los Soles, estructura criminal vinculada al narcotráfico internacional y señalada por la justicia estadounidense y por parlamentos de la región como organización terrorista transnacional.
Al condenar de manera unilateral las acciones de Washington y omitir el papel del chavismo en el narcoterrorismo y la corrupción regional, la Internacional Progresista termina respaldando de facto al Cartel de los Soles, piedra angular de la permanencia de Maduro en el poder.
La declaración llega en un momento clave: El Senado de Colombia acaba de presentar una proposición que declara al Cartel de los Soles como amenaza para la seguridad nacional y regional. Países como Ecuador, Paraguay y Argentina ya han dado pasos en la misma dirección. En Perú, el Congreso debate actualmente una moción similar.
Mientras tanto, la Internacional Progresista elige colocarse del lado del chavismo, en abierta contradicción con las evidencias judiciales y las denuncias internacionales que vinculan al régimen con el narcotráfico y con organizaciones terroristas como el Tren de Aragua o el Cartel de Sinaloa.
La Internacional Progresista, que se presenta como plataforma de lucha «contra el imperialismo y por la justicia social», se ha convertido en una correa de transmisión ideológica del socialismo bolivariano hacia Occidente.
Bajo el liderazgo de Varoufakis, de Sanders, de Podemos, de Cuba y de organizaciones de izquierda radical en Europa y América, el movimiento se ha especializado en blanquear dictaduras y atacar a Occidente, al tiempo que calla sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela.


