-Cardenal, dicen que usted era el único que tuteaba a Juan Pablo II. Así sorprendí al retirado Cardenal Castillo Lara en Guiripa, aquel febrero de 2005. Sonrió de buena gana y me retó: -¿Quién te dijo eso? Yo contrapunteé: -Dicen eso….por ahí. Asumió un tono más serio: -Su Santidad y yo hablábamos mucho y su preocupación por Venezuela siempre estuvo presente. Pero…nunca entendió bien lo que pasaba aquí. Brinqué del asombro: -¿Cómo? ¿El hombre que derrotó al comunismo no estaba claro sobre lo que pasaba aquí? Contestó:– Pues no. Yo le contaba lo que estos comunistas hacían y él me preguntaba siempre las mismas cuatro cosas: -¿Cuántos medios cerrados hay? ¿Cuántos periodistas presos?¿Cuántos torturados? y ¿Qué tipos de racionamientos existen?…y yo decía: -No…ahora no es así.. lo hacen de manera diferente. Pasaba un rato y volvía por sus fueros: -¿Y cómo llegó al poder ese militar? -Por elecciones Karol…le contestaba yo…por elecciones. -¿Qué locura es esa, Rosa? me decía. Al rato callaba y volvía: -¿Y qué dice el Ejército?…y yo contestaba pacientemente: -Le siguen…Karol, le obedecen…parece que le quieren. Y ripostó: -Pues entonces Chávez no solo es comunista…sino que es un militar gobernando con un Ejército atado por adoración personal….una suerte de iglesia…un culto¡¡¡¡¡ Eso es peor¡¡¡
Pocos años más tarde, a partir de esa especie de culto, Chávez constituyó en oligarquía política y económica a aquel Ejército, asignándole además una guerra por librar: la asimétrica contra USA. A la par, cerró medios a granel, amenazó periodistas, utilizó tortura a niveles tiránicos, ganó elecciones con un sistema electoral fraudulento, sumió al país en racionamiento de electricidad, como avanzada de lo que seguiría después. Maduro y Cía., por su parte, hicieron que todo escaseara, pusieron a 8 Millones de venezolanos en fuga, persiguieron a más de 400 periodistas hoy en el exilio o muertos y mediante un sistema de reparto ilícito, convirtieron aquel Ejército devenido en templo ahora en Cartel, abandonando cualquier principio profesional para esculpirlos como hombres de negocio sin frontera ética. Mientras…el Ejército se mantuvo a su lado. Eso sí, lo depuraron, sometieron y convirtieron en el muro de contención que protegía a la nueva casta. Incluso lo embarcaron en lo peor de lo peor. Y entonces, de ser una institución respetada por el pueblo venezolano la convirtieron en una de las más odiadas (Meganálisis 06/2025: 78% no respeta la FAN, 6% confía en ella y 16% Ns/Nc).

Luego ¿qué hacer con este Ejército cuando termine este ciclo histórico chavista? Hay 3 cursos de acción posibles: 1. Eliminar toda la FAN y crear una de Seguridad y Defensa nueva. Lo cierto es que si se realizara un referéndum en tal sentido, esta alternativa obtendría un respaldo abrumador. Claro está…mucho de ello depende de cómo se cierre el presente ciclo histórico y el rol que juegue en ello el Ejército; 2. Mantenerlo en las mismas condiciones, asumiendo que es posible reconquistar sus mandos para los grandes cometidos nacionales, lo cual es improbable en razón del deterioro moral actual; o 3. Cambiar radicalmente toda la FAN, haciendo la mayor poda de la historia y la mayor reingeniería de organización pública alguna. Como académico partí del principio de que los jefes de la transición optarían por esta tercera alternativa y me planteé…cómo hacerlo. Para mi sorpresa, en 2012, mientras escribía mi libro Chávez y la perversión del Ejército ya había vislumbrado 10 acciones necesarias para rescatar, cambiar y adecentar el Ejército venezolano. Solo tuve que revisarlas, ampliarlas y trabajar en ello, siguiendo la ley de dedicar siquiera el 1% de reflexión a la planificación del día siguiente a la conquista del poder.

Veamos.
Las medidas de corrección serían las siguientes:
- Asignar inmediatamente al componente un extenuante oficio estrictamente militar y apostar a la autodepuración. La meritocracia pasaría a ser el gran lema e ícono cultural y al imaginario habría que darle campo de desarrollo en escenarios donde pueda librar batallas cruciales e históricas y reales (por ejemplo: reconquistar el suelo patrio mancillado por la bota invasora de las FARC, el ELN así como por Hamas, Hezbollah e Isis, defender a Venezuela de la opresión del narcotráfico, recuperar el sagrado territorio del Esequibo, reliberar al venezolano del oprobio al que ha sido expuesto por la delincuencia organizada). Claro está, lo referido conllevaría el regreso inmediato al servicio activo estrictamente militar de aquellos oficiales en el servicio civil, en la administración pública. Militares, a sus cuarteles y a sus faenas militares. No en balde Napoleón decía que ¨el soldado más leal es el que regresa extenuado a sus barracas¨.
- Ratificar el control civil institucional y plural sobre el componente con un gerente civil al frente del ministerio de la defensa, en medio de una clara separación gerencial-administrativa y operativa que asegure una vinculación efectiva y no afectiva en el marco del quehacer diario. El Ejército después del chavismo solo debe tener acento profesional en la correcta planificación como corporación profesional, con definiciones estratégicas cónsonas y gerencia eficiente. Las administraciones de soporte quedarían eliminadas. No más Seguros Horizonte ni Ipsfa. El sistema de Salud militar igualmente debe quedar bajo la gerencia de civiles altamente preparados. Disolución de cuerpos paralelos con misión política y reconducción de lo estrictamente militar.
- Institucionalizar mecanismos de contacto permanente entre el alto poder civil (distintos poderes) y los diferentes estratos militares, con la intención de que la comandancia en jefe sea ejercida adecuadamente pero involucrando, a la vez, a otros actores y especialmente al poder legislativo, en virtud del rediseño del sistema de ascensos. En la medida que exista más gente involucrada en los ascensos y jerarquías, será más difícil la consolidación de liderazgos caudillistas.
- Gerenciar con alta eficiencia, tanto lo estrictamente administrativo (en especial en lo tocante a la seguridad social de los efectivos y sus familiares) como lo operativo. Por ello el liderazgo de la mayor parte de los procesos debe ser profesional y eminentemente civil. El militar pretoriano ha demostrado ser mal gerente público durante los años de Chavismo.
- Romper con peculiaridades administrativas tales como la apropiación del rancho (pago correspondiente a uniformes, botas y vacaciones de la tropa) del cual se valen los comandantes de unidades. Para evitar esas prácticas nocivas se sugiere la sanción de ley de plantillas que establezca el marco de manejo administrativo de la tropa, tal cual fue sugerido originalmente por el Gral Div Ej (r) García Ordóñez.
- Redefinir estrategias principales: enemigos potenciales, prioridades territoriales, etc. Dichas definiciones estratégicas deben ser rápidamente institucionalizadas, asimiladas y recongeladas. Nada de guerra asimétrica contra USA ni hipótesis políticas sino estrictamente militares.
- Diseñar un Ejército mediano, altamente profesional (no solo por preparación sino también por esquema de remuneración, estatus de sus efectivos, carrera a desarrollar), no deliberante ni políticamente activo (con el fin de frenar cualquier intento de regreso al pasado, los militares no deberían tener voto), limitar la preparación extra militar a lo estrictamente necesario para el oficio así como el mantenimiento del orden interno militar. Paralelamente, debe implementarse una política tipo cajita feliz que favorezca la solicitud de baja por parte de todo aquel que sienta que ya no encaja en la nueva cultura organizacional o no le gusta el nuevo énfasis profesional. De igual forma, hay que disponer de los 2.000 generales que existen actualmente y pasarlos a retiro inmediatamente. La mayor reserva moral de la FAN está hoy en la cárcel o en el exilio. El regreso de muchos de esos oficiales a la carrera militar debe ser estudiado, caso por caso, por una Junta Presidencial de altísimo nivel. Lo innegable es la connivencia del alto generalato con las peores actividades del chavismo.
- Modernizar la formación impartida desde la academia militar para elevarla a nivel de las mejores del mundo. También deben ser reformulados los requisitos de ingreso a la carrera de manera que tanto la formación como los perfiles exigidos a los aspirantes sean cónsonos con el anhelado espíritu profesional del componente. Para ello, el Director de la Academia Militar debe ser un civil con altos niveles de conocimiento curricular y de su pensum hay que borrar de un plumazo todo lo relacionado con política, revolución, guerra ideológica, chavismo y golpismo. Igualmente, el plan Andrés Bello, el cual permitió a los militares no solo estudiar ciencias y artes militares sino abordar otros campos de conocimiento igualmente necesarios, debe quedar sin efecto inmediato. Es más sano integrar reservistas que pudiesen ayudar en los servicios requeridos. Prioridad en ese sentido debe asignársele a la justicia militar, donde deben ser removidos de plano todos los jueces, fiscales y defensores militares y sustituirlos por gente de la reserva ingresados por concurso, con altas exigencias de calificación. Los removidos deberán rendir cuentas a la justicia.
- Establecer convenios especiales de entrenamiento, colaboración y asistencia, en términos de no injerencia en asuntos internos, con los principales Ejércitos del mundo: USA, Israel, Francia, Reino Unido. Dichos acuerdos deben ser transparentes y admitir un seguimiento plural por parte de los distintos poderes del Estado en el marco de sus competencias.
- Prohibir cualquier uso de frases políticas o consagración de santuarios en la simbología militar. No más patria, socialismo o muerte…venceremos, el cambio de los soles como insignias de grado militar por estrellas para erradicar de inicio cualquier recuerdo del tristemente famoso cartel de los soles así como disolver la milicia y reconducir inmediatamente la reserva en el marco de un acento profesional evidente. El cuartel de la montaña, además debe volver a ser museo militar y lo que sea que fue inhumado allí, deberá ser devuelto, con la dignidad y cuidados del caso, a sus deudos.
Finalmente ¿es posible vislumbrar un Ejército como el actual bajo el liderazgo de una mujer en el rol de Comandante en Jefe? No con el actual sustrato humano. Pero en un ejército profesional, incluso en construcción aunque ya con nuevas caras, si es perfectamente posible ¿El esquema hecho a la medida del Presidente Chávez, en cuanto a la relación Comandante en Jefe-Ejército venezolano, es heredable y viable en manos distintas? No. Erradicar el chavismo de las filas castrenses determinará la supervivencia del poder civil soberano sobre el poder militar sujeto a ese mismo poder civil ¿Cómo deberá lidiar un Presidente no proveniente del mundo militar con el rol de Comandante en Jefe devenido en el mayor grado operativo militar? Volviendo nuevamente al grado de Comandante en Jefe como no operativo, eliminando cualquier locura relacionada con uniforme propio e insignias propias, tal cual se hace hoy en día ¿Cómo debería actuar un primer magistrado civil no chavista, a sabiendas de que su cargo le confiere el carácter de militar activo en razón de la actual normativa relacionada con la comandancia en jefe? Con voz de comando, corrección de formas, distancia debida y haciendo valer la subordinación correspondiente.

En fin de cuentas: no más culto militar, no más saludos revolucionarios, no más soldados sin faena, no más torturadores, no más jueces militares a manera de acólitos ideológicos, no más gordos sin oficio, no más hombres de negocios uniformados, no más traficantes con charreteras.
¡No más!
En las primeras de cambio, la sensación de pérdida por parte del status quo del componente Ejército, le llevará a intentar acciones desesperadas pero a esas alturas no podrá deponer a un gobernante civil toda vez que el pueblo mismo se le iría encima. Al fin perderá la altivez de quienes se creían predestinados a un poder que malgastaron y solo les quedará…obedecer, entrenar, destacarse en los campos de batallas reales y…callar. Pero sobre todo, el Ejército deberá rendir explicaciones a su pueblo acerca de cómo se volvieron obesos, ricos y pretorianos mientras la gente sufría los peores atropellos de la historia venezolana. Esas explicaciones servirían para lavarse la cara. Sin embargo, solo cuando los miembros de la FAN responsables de este episodio enfrenten la justicia, podrían expiar dignamente sus culpas. Eso es tarea pendiente.


