A cuatro meses de comenzar a generar contenido para DivasPlay, la reconocida plataforma de contenido para adultos, una serie de fotos de Luciana Salazar fueron filtradas del sitio. Se trata de una producción privada en la cual la modelo recreó su famosa Chocoluli, un antiguo video viral de los años 2000 cuando la influencer trabajaba para Playboy.
En la imagen, se ve a Salazar de perfil, luciendo únicamente un delantal blanco. Mientras, frente a la modelo, el clásico postre destaca sobre la mesada de la cocina. En la producción, la influencer también se mostró acostada sobre una lona de gimnasio, al término de lo que parecía una sesión de entrenamiento. Mientras ella tapaba su pecho, alrededor destacaban pesas, mancuernas y elementos para el ejercicio.
Por último, la tercera imagen filtrada la muestra a Luciana de espaldas, mientras destaca con tacones, medias y lencería de color negro. En el margen izquierdo de la foto, un espejo devuelve la parte delantera de la modelo. Las imágenes formaban parte de un perfil privado de Salazar en DivasPlay, no eran fotos que pudieran visualizarse públicamente. Dentro de la plataforma, las modelos cuentan con tres tipos de contenido, un perfil público al cual los usuarios pueden acceder por suscripción, material bloqueado, al cual se accede con un pago premium, y el perfil privado, que solo se vende por chat.
La confirmación de Luciana Salazar como la nueva imagen de la plataforma DivasPlay llegó tras un proceso prolongado de negociaciones y evaluaciones. Desde julio de 2024, ambas partes intercambiaron propuestas y discutieron condiciones, mientras la modelo analizaba el alcance e impacto de la alianza. El acuerdo se formalizó recién a finales de abril de 2025, cerrando un ciclo de reunión tras reunión, según detalló la propia Salazar en diálogo con medios locales.
Uno de los factores que inclinó la balanza fue el enfoque profesional de la propuesta por parte de DivasPlay. La presentación de una estrategia clara y el desarrollo de un plan de marketing anticipado, junto con una estructura de objetivos definidos, facilitaron el visto bueno de la modelo. “La forma en que plantearon el proyecto y la claridad de las expectativas me dieron seguridad”, expresó Luciana Salazar durante una entrevista.
Para la exvedette, recibir propuestas similares fue habitual, aunque hasta este acuerdo nunca había avanzado debido a la falta de convencimiento de las condiciones. La clave se encontró en la flexibilidad ofrecida tanto en términos económicos como en el manejo de la imagen.






