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Una nueva Educación Superior para Venezuela, por Vladimir Petit Medina

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-Espero el apoyo irrestricto de la representación estudiantil para este nuevo proyecto. Vamos a hacer historia y quiero que ustedes sean los primeros en apreciarlo…y expresarlo. Además, les pido se enlisten para ser los primeros beneficiarios del proyecto. ¡Hay que dar el ejemplo!

De esta manera nos habló a los representantes estudiantiles reunidos en la sala de consejo universitario, el Rector Magnífico de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, el inolvidable Guido Arnal Arroyo. Sin titubear, todos asentimos a la exigencia del gran Rector. Y así fue. Me tocó ser la segunda firma en la lista de beneficiarios del primer proyecto conjunto de la UCAB con la Apple para recibir a precio subsidiado y en varias cuotas, mi primera computadora MacIntosh portátil. Cuando firmé su entrega, ya como recién egresado y flamante profesor por concurso, mi emoción era inocultable. Venía con un folleto a full color en cuya portada un universitario iba en bicicleta cargando en el cesto trasero el estuche verde claro del tamaño de una mini nevera ejecutiva de 1.7 pies cúbicos. El mismo estuche que me dieron metido en una gran caja. Dando saltos de alegría me llevé la cajota para la casa donde apenas llegar la abrí con el cuidado de quien opera material radioactivo. Desde el mismo momento que la desempaqué…fue amor a primera vista. Mi familia se agolpó en torno a la maravilla aquella sin saber que me cambiaría la vida para siempre. La puse sobre la mesa de la biblioteca de mi padre y nos quedamos viéndola como seguramente hizo Aureliano Buendía cuando su padre le llevó a conocer el hielo. Nada sería igual desde entonces y hoy, 40 años después de aquel día, sigo siendo fiel a la Mac de Apple y entusiasta del genio y obra del legendario Rector que dio el primer paso para fundir Universidad y Educación de calidad con modernidad…precisamente lo que necesita la educación superior para entrar finalmente en el sXXI, al culminar el ciclo Chavista.

Nuevamente, siguiendo la ley de dedicar el 1% del tiempo a imaginar qué hacer para arreglar a Venezuela una vez superada la pesadilla Chavista y en medio del estado de emergencia declarado para reconstruir al país, les invito a pensar cómo mejorar el campo universitario para relanzar nuestra nación. Miles de decisiones de extremo riesgo se deben tomar en poco tiempo. Aquí reflexionaremos acerca de esas decisiones vinculadas a la educación superior (ES) venezolana, advirtiendo que asumimos la necesidad de paquetes de medidas congruentes y planificadas que se corresponden con dilemas por resolver. 

Veamos 10 temas de reflexión y decisiones correctoras correlativas

1.- La dura herencia: Verdadero valor político-estratégico de la ES durante la transición

Es un  área extremadamente sensible, al menos en los primeros tiempos del gobierno transitorio. De suerte que su espectro de impacto es mayor del que usualmente le asignan. Cuatro consideraciones sustentan esta afirmación: la capacidad de convocatoria para protestas de calle, la potencialidad de convocar solidaridades múltiples, la necesidad de reimpulsar la economía nacional a partir de una estrategia diferente a la chavista y, finalmente, las conexiones que ha tejido el Cartel de la Toga dentro del status quo a partir de la educación superior chavista. Con respecto al primer criterio, recordemos que la educación superior pública fue sitiada u ocupada por el chavismo y según las pocas estadisticas existentes, hipotéticamente concitan la mayor matrícula estudiantil en el país. Además, quienes cursan en esas instituciones han aprendido a convivir con la mediocridad académica y el desmadre administrativo y ya habituados, esperan culminar en medio de esas mismas circunstancias. Luego, esos estudiantes quizás no estén llamados a tomar la calle en protesta por la situación actual pero podrían hacerlo al ser afectados sus intereses (terminar estudios en los mismos términos actuales) y los que dirigen por ej, la Bolivariana y la UNEFA, advertirían que cualquier acción sobre esas instituciones, les perjudicaría. Por otra parte, la maraña de instituciones públicas a este nivel sentirían que cualquier primera acción contra una de ellas sería la campanada de alerta para todas las demás. Este sistema es evidencia de que el Chavismo creó un sistema de educación superior a su imagen y semejanza. Tanto…que hasta su propio Cartel tiene. En efecto, especialmente peligrosa es la estructura de poder levantada por el Cartel de las Togas, organización criminal que conecta universidades públicas y privadas con boliburgueses, bolichicos, alacranes y connotados chavistas, quienes aportan mucho dinero a cambio de titulos de pregrado, postgrado y doctorado. El intercambio es automático y los títulos son utilizados para acceder a distintos cargos públicos o simplemente exhibirlos en hojas de vida. Así se ha nutrido, casi que por completo, por ejemplo,  el actual poder judicial y el mal llamado poder moral chavista. Es famoso el caso de un religioso que desde una institución inobjetable en el papel, ha provisto titulos sin esfuerzo, sin tesis y sin estudios así como vergonzosos doctorados honoris causa, a los principales funcionarios chavistas. Evidentemente a ese Rector nada le ha faltado en términos de apoyo del CNU, respaldo politico, judicial y financiero. Este Cartel ha unido varias bandas: Los Enanos, Los Pinguinos y Las Sotanas. Así que en una transición, este sector estratégico, riesgoso y con múltiples ramificaciones, debe ser tratado con un plan especial: trato duro y ejemplarizante. Desde aquí pueden tumbar a cualquiera. Paradójicamente, el mayor mecanismo de modelaje para la nueva Venezuela es precisamente la educación superior. Luego, la gran estrategia nacional que modernizaría este país y permitiría agregar valor suficiente para catapultar nuevas ventajas competitivas, es la misma del Rector Arnal en la historia del principio: educación de calidad y modernidad. Veamos.

2.- La estrategia general: Utilidad práctica y emprendimiento como inspiración y calidad y modernidad, como estrategia competitiva

La realidad postchavista y el estado de postración de nuestras universidades solo pueden ser superados a partir de una educación con moderna utilidad práctica, conexión con tendencias mundiales en boga y nueva actitud del estudiantado. Lo primero nos invita a entendernos con quienes demandan certificaciones en academias que casi han sustituído la educación formal. Monstruos ante los cuales es preferible aliarse en vez de intentar bypasearlos. De suerte que los gigantes mundiales de la tecnología y los negocios deben ser invitados a una gran cruzada por la educación nacional. Sus certificaciones han de ser insertadas en los pensa de estudios e ir de la mano de ellas nos convertiría en un ejemplo mundial. Más allá, la utilidad práctica luciría incompleta si no adoptásemos el esquema bilingüe. En efecto, para sacar verdadero provecho de las alianzas referidas, es fundamental migrar al esquema de clases en ambas lenguas, español e inglés. Si las Antillas Neerlandesas han podido hacerlo…¿cómo no lo vamos a hacer nosotros? Por otra parte, es menester cambiarle el chip al estudiante venezolano actual e insuflarle el ánimo constante de resolución de problemas e inocularle una potente curiosidad. Algo que podríamos llamar espíritu emprendedor como eje transversal de toda la educación superior y que aparejaría la utilización de herramientas fabulosas como el superaprendizaje acelerado, mapas mentales…y por tanto, estudiantes más inteligentes y dispuestos al cambio. No en balde, esta es la tierra del sabio Luis Alberto Machado…quien inició todo esto. De esta manera se tallaría un venezolano diferente.

3.- Definición de arranque

Lo siguiente es fijar cuál es el eje de recuperación de un sector que hoy está casi en cenizas: ¿se reconstruye la ES a partir de los profesores o a partir de los estudiantes? La diferencia no es sutil. Grandes profesores se fueron, quizás la mayoría, y los que se quedaron están muy mal pagados. Luego, recuperar la solidez académica debe ser piedra fundamental de la reconstrucción ya que solo la exigencia académica puede devolver al país la confianza en sus egresados universitarios. Después de este rebote, se puede ayudar y fortalecer al sector estudiantil. Esto es como los equipos de fútbol: se construyen primero desde la defensa, que es lo crucial y después se ocupan del ataque, ensamblando el todo. Entonces, lo inmediato es fortalecer la academia y atraer a los mejores hacia la necesidad de rendir un servicio casi como el militar obligatorio. Recordemos que grandes escritores, historiadores y científicos, fueron los académicos de lujo en la educación superior venezolana a la muerte de Gómez ya la caída de Pérez Jiménez. Por esta razón normalmente afirmo: no hace falta más universidades, de hecho, hay que clausurar las creadas para proselitismo político mientras ocupamos la capacidad ociosa del grueso de las instituciones de educación superior y captamos nuevamente los mejores profesores imaginables.

4.- Desarmando el traje del difunto

¿Qué hacer con el sistema educativo superior, paralelo y chavista, como por ejemplo la Universidad Bolivariana, UNEFA, UNES, UNEARTE, UNEXCA, UNESR, UNEAR, UNETI, UNEIP, UNIVERSIDAD HUGO CHÁVEZ, UNIVERSIDAD MILITAR BOLIVARIANA? Tomemos en cuenta 3 hechos innegables: 

  • a.académicamente son desastrosas según sus mismos egresados y cursantes quienes ya lo reconocen públicamente y hasta generan dolores de cabeza para sus autoridades en cada graduación
  • b.administrativamente son una caja fuerte cerrada ya que ambas registran el mismo pésimo manejo gerencial típico de los militares: ni son profesionalmente auditados ni reportan el número de alumnos que verdaderamente tienen. Lo primero refleja el mismo know how perverso del chavismo, lo segundo lo hacen para pedir más presupuesto tal cual sucede con el rancho y los permisos cuando tienen soldados a su mando; y
  • c. su reputación general es malísima, es decir, sus marcas institucionales están afectadas porque sus dinámicas internas de exigencia así como de ingreso están signadas por el clientelismo político.

Frente a estos 3 hechos no queda otra cosa sino cerrarlas pero garantizándole a cada cursante su traslado a una universidad pública o privada de prestigio, con beca por parte del estado (si…incluso en las públicas recertificadas) y la obligatoriedad de someterse a una evaluación de nivelación o suficiencia académica que le ubique dentro del pensum de cada carrera. Hay un antecedente de esto cuando Cárdenas Colmenter, como Ministro de Educación, obligó a algo similar a los educadores venezolanos. El mismo esquema podría aplicarse ¿No esfuerzo? No premio¡ A todo evento, nadie podría oponerse al beneficio de egresar de una mejor universidad, con mejor reputación, sin pagar un medio pero solo a cambio de demostrar cuánto se sabe para proseguir desde el nivel aprobado. De hecho, cualquier estudio puede demostrar que al Estado le es más barato pagar la matricula de un becado en una universidad privada e incluso en una autónoma, que seguir sufragando los monstruos artificiales y agigantados al fragor del quehacer partidista del PSUV. Rosales, en otro tiempo de historia, y Ledezma lo demostraron en la práctica con sus sistemas de becas. Y…¿qué hacer con los estudiantes de medicina de las universidades creadas por el chavismo? Podrían ser los primeros becados en las facultades de medicina de las universidades privadas más prestigiosas y a las cuales se les autorizaría abrir esa carrera con urgencia. Y vaya si sería una jugada de quilates finalmente permitir estudios de medicina en universidades privadas más acreditadas.

5.- ¿Qué decidir con las autónomas y experimentales?

Tendrían que recertificarse. No queda otra porque tampoco han sido ajenas a la cadena de empeoramiento chavista. La asfixia presupuestaria aplicada a estas universidades no es la única causa de su actual postración. Antes ya eran mal gerenciadas, mal mantenidas y mal lideradas. La asfixia las dejó en cueros…pero ya venían exhibiéndose desnudas. En efecto, se trata de universidades donde los procesos administrativos y académicos eran malos e ineficientes desde siempre. Instituciones donde no se abría un concurso de oposición nunca, que crecían hacia adentro a punta de favores y donde las finanzas tenían discutible destino y ejecución presupuestaria. Pues tendrían que reinventarse, hacer reingeniería de sus procesos y validar sus cuerpos docentes para justificar una nueva inversión por parte del Estado. A la par, tendrían que cobrarse tasas mínimas y si es el propio estado quien asigna directamente un estudiante proveniente del antiguo sistema paralelo chavista, debe dar el ejemplo aportando por cada beneficiario de la transferencia. Si se paga una tasa por el uso de un parque público…¿cómo no hacer aportes mínimos en nuestras universidades? También deberán validar sus autoridades para que cumplan con las exigencias taxativas de la ley ¿Y los tecnológicos? Serían forzados a actualizar sus pensa y ofertas académicas, como única respuesta plausible en medio de este esquema ¿Y qué hacer con el Cartel de las Togas? Plantarle cara: investigarle con la ayuda de un nuevo Ministerio Público, sancionarle de forma ejemplar, romper el negocio y erradicar la complicidad. Sus títulos otorgados a famosos personeros del status quo deben ser anulados ipso facto y quien quisiera hacer valer dichos grados,  deberá demostrar que efectivamente hizo el trabajo respectivo y asistió oportunamente a clases Y las universidades envueltas en este remolino de favores…intervenirlas. 

6.- Y..¿en materia de investigación?

Fomentarla en alianza con grandes empresas mundiales y centros internacionales de investigación para hacer proyectos especializados. Imagínense por un minuto que la USB estuviese enlazada con Intel, por ejemplo ¿Estaría en el piso? No¡ La excelente universidad que siempre fue ya no sería reconocida mundialmente solo por sus egresados sino también por sus investigaciones en el marco de importantes alianzas. Así que la investigación debe ir de la mano de lo real: la inversión debe dirigirse hacia lo demandado por el mercado mundial, captarse por creatividad y desarrollarse en el marco de alianzas. O es eso…o no habrá financiamiento para investigación alguna.

7.- ¿Gran Mariscal de Ayacucho o no?

Mil veces Siiiiiiiiiii¡¡¡¡ Hay que rescatarla y redireccionarla. En la misma filosofía del fútbol antes expresada, habría que recuperarla reseteándola de atrás para adelante. Los nuevos becarios y egresados aspirantes a postgrado y doctorado,  tendrían que ser atendidos por una Gran Mariscal de Ayacucho moderna. Progresivamente y contando con el auxilio de las multilaterales, se deben reactivar convenios con universidades extranjeras, pruebas de admisión para aspirantes a sus beneficios, etc. En todo caso, a nivel de postgrado los beneficios ya no consistirían en becas sino en créditos educativos, haciendo sostenible el esquema. La cabeza de la Gran Mariscal sería el cargo técnico de mayor entidad en el sector universitario.

8.- ¿Pedagógicos o no?

No han escapado de la espiral de empeoramiento desatada por el chavismo. Es inaceptable que nuestros maestros escriban con errores ortográficos cuando deberían ser el ejemplo a seguir en cuanto a preparación. Innegablemente tendrían que recertificarse también. 

9.- ¿Educación pública o privada?

Ambas deben convivir pero la privada debe ser incentivada para su rápida expansión ya que es más eficiente y ordenada. El sector público universitario debe ser reordenado y reducido. Igualmente, se abriría la compuerta de pagos mínimos que hagan sostenible la educación superior pública.

10. Un océano azul para la innovación

Enlace con retos modernos e inversión foránea para promocionar el país a partir de su ES. Hay que transformar la ES para enfrentar desafíos globales como la Inteligencia Artificial, ciudades inteligentes, digitalización y otros. En vez de hacer de Venezuela una protagonista de una loca guerra asimétrica…toca convertirla en terreno de batalla redentora en favor de la humanidad. En eso no tendríamos competencia si además agregamos incentivos de todo tipo para quienes quieran convertirnos en tierra fértil para los mejores proyectos de importancia mundial.

Muchos me demolerán por decir estas cosas…pero estamos ante la no exigibilidad de otra conducta. O actuamos en este sentido…o nuestras universidades mueren. Ya hemos tenido suficiente demagogia socialista. Toca arreglar el problema y convertir el sector universitario en un trampolín para la nueva Venezuela…un país diametralmente distinto al actual.

Gracias a Dios.

*Artículo en homenaje a dos grandes Rectores Ucab/Ucat, Guido Arnal Arroyo y José Del Rey Fajardo SJ, así como tres geniales Presidentes de la Gran Mariscal de Ayacucho: Ruth Lerner de Almea, Leopoldo López Gil y María Cristina Osuna de Pérez Díaz, al igual que el sabio venezolano, Luis Alberto Machado.

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