El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EEUU ha anunciado que duplicará la inversión destinada a la Iniciativa de Datos sobre Cáncer Infantil, un programa que coordina el Instituto Nacional del Cáncer. Con este refuerzo presupuestario, la financiación pasará de 50 a 100 millones de dólares, lo que permitirá acelerar la investigación en diagnósticos más precisos, terapias innovadoras y nuevas estrategias de prevención para combatir los tumores pediátricos.
La medida fue presentada en un acto en la Casa Blanca, encabezado por el presidente Donald Trump y acompañado por varias de las principales autoridades científicas y sanitarias del país. Entre ellas estuvieron Robert F. Kennedy Jr., actual secretario de Salud y Servicios Humanos; Jay Bhattacharya, director de los Institutos Nacionales de Salud; y Anthony Letai, que recientemente asumió el liderazgo del Instituto Nacional del Cáncer.
El presidente firmó la orden ejecutiva titulada «Desbloquear curas para el cáncer pediátrico con inteligencia artificial», con la que se oficializa esta ampliación presupuestaria y se da luz verde a la incorporación de socios privados especializados en tecnologías de IA avanzada. El objetivo es acelerar el análisis de datos a gran escala y facilitar descubrimientos que permitan acercarse a la erradicación del cáncer en niños y adolescentes.
Durante la presentación, Kennedy subrayó que «durante demasiado tiempo las familias han tenido que afrontar solas la batalla contra el cáncer infantil, mientras las instituciones se quedaban atrás». Según afirmó, la administración actual busca revertir esa situación con el apoyo de la innovación tecnológica estadounidense.
Por su parte, Bhattacharya recalcó que el compromiso del gobierno es «aprovechar todas las herramientas científicas posibles», y aseguró que la inteligencia artificial permitirá alcanzar respuestas a enfermedades que hasta ahora parecían inabordables.
Letai, quien tomó posesión como director del NCI el 29 de septiembre de 2025, destacó que este anuncio marca el inicio de su mandato: «Queremos aprender de cada paciente y mejorar las expectativas de supervivencia de los niños, adolescentes y jóvenes adultos afectados por cánceres raros. Es nuestra responsabilidad seguir avanzando hasta que el cáncer infantil quede en el pasado».


