El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha alertado este lunes de que el peligro de una guerra nuclear «es grave, es real, y no debe subestimarse», reseña La Vanguardia.
Lavrov ha declarado en una entrevista con el programa Big Game en el canal 1 de la televisión rusa que aunque «la inadmisibilidad de una guerra nuclear es la posición de principios de Moscú, el peligro de tal conflicto no debe subestimarse». Una advertencia que desde Kyiv ven como un signo de debilidad y desde el Reino Unido tachan de «bravuconada».
El político ruso ha recordado que en enero los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU se pronunciaron sobre la inadmisibilidad de una guerra nuclear.
«Esta es nuestra posición de principios, nos guiamos por esto y, por supuesto no me gustaría ver estos riesgos inflados artificialmente ahora, cuando los riesgos son bastante significativos», ha agregado Lavrov sobre el riesgo de que el conflicto en Ucrania desemboque en una tercera guerra mundial.
Una dura advertencia, la de Lavrov, que desde el Gobierno ucraniano se han apresurado a catalogar de simple maniobra para sembrar el miedo.
«Rusia pierde la última esperanza de asustar al mundo para que no apoye a Ucrania, esto solo significa que Moscú ve la derrota cerca», ha respondido el ministro de Exteriores ucraniano, Dmitro Kuleba. «Ante ello –ha añadido–, el mundo debe duplicar su apoyo a Ucrania para que podamos prevalecer y salvaguardar la seguridad europea y mundial».
También ha rebajado la amenaza el Gobierno de Reino Unido. El ministro de las Fuerzas Armadas británico, James Heappey, ha tachado la advertencia de Lavrov de «bravuconada». «La marca registrada de Lavrov los últimos 15 ha sido ese tipo de bravuconerías. No creo que en este momento haya una amenaza inminente de escalada», ha sostenido Heappey en la BBC.
«Occidente está calibrando muy bien lo que está haciendo para apoyar a sus aliados en Ucrania», ha seguido el responsable de las Fuerzas Armadas, que además ha señalado que cree «extremadamente pequeña» la posibilidad de que se dé una escalada nuclear.


