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Orgullo por el premio Nobel de La Paz 2026, por Vladimir Petit Medina

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Una historia personal, dos conversaciones relacionadas y un hecho revelador.

La historia.

-Ojalá el invitado de hoy sea menos insoportable que el profesor Dornbusch, me dijo mi hermano de vida Mario Julio Bensadón apenas se montó en mi humilde carrito. Era un frío dia en Cambridge y aquel leal argentino que venía de ser el Jefe de Gabinete de Domingo Cavallo, no solo se había convertido en mi compadre querido sino también en mi profesor particular de Macroeconomía. Tomamos juntos en cross registration la cátedra del famoso e incalable Rudi Dornbusch en MIT mientras terminábamos la Maestría de Administración Pública, MPA en la Escuela Kennedy de Harvard. El ególatra y genial profesor además en cada clase la emprendía contra Venezuela y Caldera II, lo cual ya me llevaba cargado. Había anunciado que ese día llevaría de invitado a un extutoreado suyo que le parecía brillante. Imagínense¡ Pues bien, ese día conocimos a Paul Krugman, laureado economista que arrancó preguntado a la audiencia de 800 estudiantes presentes: -Alguien aquí de Venezuela?…y el único que levantó la mano fui yo. Enseguida dijo: -Disculpe, le pido que ayude a que su país mejore. Tienen todo para ser el mejor país del mundo pero es un desastre desde 1974. Todos sus gobiernos lo han hecho mal en materia macroeconómica. Intenté refutarle…pero fui poco convincente ante sus argumentos. Años después, Krugman ganó el premio Nobel de Economía y Bensadón no tardó en llamarme: -Ché…pensar que nos dio una clase un premio Nobel¡ y hasta le estrechamos la mano¡ Al otro lado de la línea le contesté sonriendo: -Pascu querido, yo ya he estrechado la mano de dos premios Nobel. En efecto, años antes, en la Universidad de Carabobo y como flamante secretario nacional juvenil de Copei, pude saludar a Nelson Mandela, quien posteriormente sería premio Nobel de la Paz. De suerte que ya para ese año 1996, era yo uno de los pocos mortales en conocer personalmente a dos de estos raros personajes de talla mundial…hasta ese momento. En efecto, unos años después y acompañanando a la propia María Corina, pude conocer también a Juan Manuel Santos en el Palacio de Nariño, como presidente en ejercicio de Colombia y quien ganaría el premio Nobel de la Paz en 2016. Este histórico encuentro podré contarlo muy pronto, con el favor de Dios.

La primera conversación..

-Yo estoy dispuesta, resuelta… y asumo las consecuencias. Nos van a caer encima inclementemente cuando diga públicamente lo que todos sabemos: para salir del régimen, primero hay demoler la MUD y el G4, afirmó duramente María Corina. -Lo único que sugiero es que pensemos muy bien…esto es jugarnos la vida. Salir de la MUD es retar a todos y quedarnos solos por un largo tiempo mientras la gente cae en cuenta de lo que nosotros ya hemos descubierto, pidió Magalli Meda de Olavarría, su inseparable amiga y jefa de todo. –Va a ser una dura travesía por el desierto. Una curva J penderá encima de nosotros…todo será peor hasta que la gente vea que teníamos la razón y solo entonces mejorará el asunto. Pero si nos mantenemos firmes, al final veremos la luz, les contesté.-Seamos cuidadosos en este análisis. La secuencia y la narrativa se deben hacer con pie de plomo. Es un cambio de juego de grandes consecuencias, añadió Carlos Blanco, ídolo de mi juventud. Más allá intervino Alberto Ray: -Cuidado…estamos ante un riesgo líquido, que muta y mañana puede tornarse diferente. Hay que planificarlo todo cuidadosamente. Finalmente intervino aka Macallan: -Vamos a darle de una vez. Estamos debatiendo esto desde hace meses. Con estos señores no hay acuerdo posible. Además, está abierta una ventana de Overton que permite tomar la decisión y paralelamente minimizar el poder de estos señores para descalificarnos por tomarla. Al día siguiente se anunció la decisión: María Corina y el movimiento abandonaban la MUD. Ese día Machado se graduó de jefe. Y nada fue igual desde entonces.

La segunda conversación.

-¿El desierto otra vez?, me preguntó a pesar de saber muy bien la respuesta. -Si. Pero esta vez es la travesía final. Se abrirá la caja de Pandora, surgirán rayos y centellas y al final iniciará una dinámica que no tenemos idea adónde nos conducirá salvo que será a un nuevo juego. La única certeza que tenemos. Es como jugar dominó: si siempre pierdes en la misma noche, comienzas a jugar al revés. Además apliquemos la lógica de los romanos y vayamos por eliminación y lo único que no se ha intentado es ganarles en su propio terreno de juego, con sus propias armas pero sin estar en connivencia con o en pánico ante el régimen, le contesté. -Ujú…asintió con esa afirmación que le sale gravísima desde parte del pecho, la garganta y hasta la naríz, es decir, desde muy adentro. Tanto que parece levita al exclamarla. -Vá a ser duro, apuntó Machado mientras reflexionaba en silencio en medio de la terraza de su apartamento en una mesita alta de rattan, y arrancó nuevamente en aquel zoom: –Que sea lo que tenga que ser. Hay que morir en nuestra ley: los principios y desde allí hacer política…hemos intentado todo…menos esto. Van a acusarmos de incoherentes así que habría que explicar muy bien la decisión, afirmó la jefa del movimiento. Carlos Blanco, fugazmente dubitativo, solo agregó: -Si finalmente la decisión es participar en las primarias como plataforma de lanzamiento para barrer en unas elecciones nacionales….tenemos que apropiarnos de esas primarias. Impulsar las primarias, cuidarlas y protagonizarlas. Recuerdo haber agregado:-Como Rocky Balboa, hay que salir a ejercitarse en las primarias para combatir estelarmente en las presidenciales. Esta fue una reunión con María Corina Machado en la inminencia de aceptar participar en la consulta interna…cuando nadie pensaba que lo haría y que cambió el curso de todos los acontecimientos. Aquel día, María Corina se graduó de líder.

Ahora el hecho.

Apenas el régimen informó que MCM estaba inhabilitada surgió la inquietud de si ella persistiría en aquello desin mi no hay elecciones… o finalmente cedería la candidatura ganada arrolladoramente en primarias. Enseguida escribí en mi columna de Morfema:…va a optar por la grandeza. Demostrará al mundo cuán comprometida está con la libertad de Venezuela…y así lo hizo al endosarles votos y apoyos primero a Corina Yoris y cuando ésta fue a su vez inhabilitada, a González Urrutia. Una decisión de grandeza inusual y sin precedentes en la historia venezolana. Con estas decisiones, MCM se graduó de estadista. Y en cuadro de honor. Mientras mucha gente se llevaba una sorpresa mayúscula, comenzando por el G4, los que medianamente la conocíamos no. Ella había crecido con cada peldaño recorrido pero especialmente, había agrandado su entendimiento con el contacto constante con la gente. Eso le dio pulso y sintonía con el alma popular. Más allá de las posiciones, privó el intereés de dejar esta pesadilla atrás, cerrar este ciclo agónico y hacer todo lo posible para que definitivamente terminara de nacer el nuevo tiempo.

Finalmente, lo que explica todo.

Siempre se trató de la historia de una mujer que nada tenía que ver con la política pero tampoco podía contener su preocupación social. Una venezolana que como muchas otras, desde siempre se ha sentido responsable del destino de todos, lo cual a veces le lleva a grandes presiones y culpabilidades improcedentes e injustificables…pero que son realmente sentidas. También es la historia de una caraqueña para quien limitarse a la empresa privada familiar no era una opción como tampoco lo fue el circunscribirse a la realidad de su familia propia. La misma historía que después la lleva participar en una ONG técnica y posteriormente dirigirla para desde allí saltar finalmente a la política. Una vez en ese campo y consciente de que por su origen y formación nada le conectaba con ese nuevo mundo, se obligó a mejorar. Acaso por esa razón anota todo y al final del día lo repasa. Con una férrea disciplina se esfuerza por estudiar y repasar notas antes de dormir. Y vaya si aprende rápidamente. Solo este hábito la hace una política singular. Lo otro digno de resaltar es que el nuevo campo político no pervirtió sus principios de arranque. Ciertamente cuesta que los transforme y adapte ante nuevas realidades…pero cuando reacciona se compromete con el nuevo curso de acción hasta el paroxismo.

¿Áreas de mejora? Claro¡ Pero más que hablar de ellos prefiero decir que se puede estar de acuerdo con ella o no…pero su firme decisión prevalece en la sentencia. María Corina es madre, hija y hermana prestada a la política donde ha crecido de forma singular. Pero curiosamente, le ha agregado un toque de maternidad a su quehacer…de allí la cercanía constante, la caricia generosa, la palabra cálida y el abrazo sincero. Nadie ha abrazado a tantos venezolanos y reconfortado a tanta gente en las calles de nuestro país como ella. Estoy convencido que este mismo toque se manifiesta en su tendencia extrema por los detalles, todos los detalles, de la magnitud que sean. A veces, en medio de grandes eventos, estaba igualmente ocupada de cosas quizás importantes pero de entidad muy menor a las que se debatían. Así, en medio de un encuentro decisivo se bacercó a alguien y le dijo: –Please, averigua con Laura si mandó el regalito que le compré a mi ahijado fulano. O: -Le llevaron el remedio a Roque? Incluso una vez la vi mirando al techo en una importante y aburrida reunión. Pregunté qué pasaba. Enseguida me dijo en voz baja: -Es que a Pedro se le quemó su apartamento y no tiene dónde vivir mientras se lo arreglan. Voy a tener que llevármelo a casa. Más allá, y comenzando como un hobby, comenzó a sembrar su propio café. Aprendió a mejorar la calidad del mismo con el tiempo y por ello, en una ocasión y justo antes de un encuentro importantísimo que dejaría sellada la lucha contra el Foro de Sao Paulo para siempre, la ví preocupada mientras decía a la calladita: -Ojalá terminemos temprano porque no puedo dejar que se me estropee la cosecha. Tengo que ir a ocuparme de eso. Mi café va a dar mucho que hacer porque es bueno de verdad. Enseguida se abrió la reunión entre otros con Abascal, Pastrana, Bullrich y ella, paralelamente, giraba instrucciones relacionadas con su primera cosecha de café de alta calidad.

La madrugada que amanecimos de porrazo con el anuncio de su premio Nobel fue de gran orgullo para quienes tuvimos la oportunidad de conocerle bien. Por ráfagas fue creciendo el ánimo general y cuando ya despuntaba el amanecer, toda la nación se emocionaba hablando de algo inédito en la historia patria. En mi caso apuré un whisky apenas salió el sol, celebrando no solo el reconocimiento mundial que aquello encerraba sino también porque…era mi cuarto Nobel conocido aunque el primero ciertamente cercano. Uno entre un millón. También, en el fondo, sentíamos que aquello era un ensayo para otro gran amanecer en camino.

Algunos la combaten sin entenderla. La han llamado loca y nada. La han agredido físicamente y..nada. La han subestimado…y nada. Le han quitado el pasaporte, prohibido montarse en vuelos domésticos, la han inhabilitado y ahora la han querido detener…y nada. La han alejado de sus hijos, su mayor tesoro…y nada. Lo ha sufrido…pero no se ha detenido. Prueba de esto último es el mayor dolor que le ví experimentar aparte de la muerte de su padre. Una vez tocó estar muy cerca de donde vivía uno de sus hijos y ni siquiera se pudo acercar a saludarle para no afectar la seguridad del chamo. El dolor inocultable la afectó pero no alteró su agenda ni su desempeño. De esta forma jamás podrían ganarle simplemente porque mientras el chavismo es revanchismo, resentimiento y oportunismo, lo de ella es todo compromiso y Fe. Compromiso con Venezuela y consigo misma. Incluso…con la imagen y el apellido de su padre, el gran amor de su vida. Y Fe que le nace de los tuétanos y por tanto, es su refugio ante el combate constante con la oscuridad del chavismo. Fe reloaded gracias al respaldo popular y las oraciones de millones de creyentes que cada día, desde todas partes del mundo, interceden por ella.

Esa es la premio Nobel que conocí. Mi cuarto Nobel conocido…pero insisto, el único a quien realmente conocí como ser humano. Y es un orgullo inocultable. Nada menos que toda una decidida mujer venezolana tan pendiente de lo macro como de lo micro. Y cuando una dama de nuestro país dice hasta aquí…es imparable. Lo sé de primera mano por ser orgulloso hijo de una gran venezolana, amantísimo esposo de otra, padre de dos excepcionales caraqueñas y abuelo de otras dos que son hermoso proyecto de futuro…100% venezolano. Y qué decir, cuando la dama venezolana de la cual se trata es una que ya tiene galones de jefe, lider y estadista. 

Poco importa que esté escondida: está en cada hogar y corazón latiente. Erika De la Vega lo dijo en los Grammy a propósito del premio a Rawayana y A Cappella…y con absoluta razón: -Con estos premios, el mundo tributa un reconocimiento a la pasión, determinación, valentía y amor de las mujeres venezolanas. El Nobel a María Corina fue fundamentalmente eso: un homenaje a la lucha de un pueblo encabezada por las mujeres venezolanas y con una sencila mujer al frente, dando el ejemplo como aquel que Caracas dio.

Con esta visión tan personal de alguien que conocí, me retiro provisionalmente de la tinta…hasta que suceda lo que todos sabemos vendrá y entonces regresaré recargado, con tinta en las venas.

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