Europa atraviesa una escalada sostenida de violencia anticristiana. Según el último informe del Observatorio sobre Intolerancia y Discriminación contra los Cristianos en Europa (OIDAC Europe), el continente registró 2.211 incidentes anticristianos en 2024, entre ellos agresiones físicas, amenazas, atentados incendiarios y asesinatos vinculados al terrorismo islamista.
Aunque la cifra total muestra un ligero descenso respecto a 2023 (2.444 casos), los analistas del organismo advierten de que esa reducción se debe principalmente a datos incompletos, no a una mejora real de la situación.
Entre los episodios más graves del año figuran el asesinato de un monje de 76 años en un monasterio de España, ocurrido en noviembre de 2024, y el asesinato de un feligrés durante una misa dominical en Estambul, un atentado con vínculos con el Estado Islámico. En Francia, una iglesia histórica de Saint-Omer quedó prácticamente destruida en un incendio provocado, mientras que en Dijon nueve personas resultaron heridas después de que se lanzara gas lacrimógeno dentro de un culto adventista.
Alemania es el país europeo con más incendios contra templos cristianos: 33 en 2024, más que cualquier otro Estado miembro. En total, las autoridades alemanas registraron 337 delitos anticristianos, un 22% más que el año anterior. Un informe del Servicio de Prensa Protestante documentó 228 robos, destrozos y profanaciones sólo entre enero y diciembre de 2024.
Francia, Reino Unido, Alemania y España figuran entre los países más afectados. Francia destaca por el elevado número de ataques con motivación islamista, que incluyen la detención de un sospechoso relacionado con un plan inspirado en el ISIS contra Notre Dame de París y la vandalización de un cementerio en el sur del país, donde más de 50 tumbas y una iglesia aparecieron cubiertas con pintadas como «Sométete al islam«.
En septiembre, el cristiano iraquí Ashur Sarnaya, refugiado en Lyon tras huir del ISIS, fue asesinado brutalmente. Según líderes de la comunidad asiria en Francia, Sarnaya había sido señalado por criticar públicamente al islam, un patrón que se repite entre refugiados que vuelven a encontrarse en Europa con la misma violencia de la que habían escapado en Oriente Medio.
El informe también señala que los cristianos se enfrentan a procesos judiciales por expresar públicamente sus creencias, rezar cerca de clínicas abortistas o citar versículos bíblicos. Un ejemplo es el caso de la diputada finlandesa Päivi Räsänen, juzgada por «discurso de odio» tras citar la epístola a los Romanos al cuestionar la participación de su iglesia en un evento del Orgullo.
OIDAC Europe identifica motivaciones diversas entre los ataques donde se pudo determinar el móvil: extremismo islamista, radicalismo de izquierdas, odio ideológico, y 15 incidentes con símbolos o referencias satánicas.
El informe concluye que la cristianofobia se ha convertido en un fenómeno transversal en Europa, con impacto directo en templos, comunidades y libertades fundamentales.


