Nicolás Maduro dijo este lunes que el poder de Venezuela se sustenta «en el pueblo, en sus fusiles y en su decisión de construir la patria», en momentos de creciente tensión con Estados Unidos por el despliegue militar en el Caribe y las advertencias sobre el espacio aéreo venezolano que han derivado en cancelaciones de vuelos.
«El poder nacional de la Venezuela del siglo XXI se sustenta en el poder inmenso de su pueblo, en su conciencia, en sus instituciones, en sus fusiles y en su decisión de construir esta patria por encima de cualquier dificultad», dijo Maduro en un acto en Caracas tras una marcha convocada para la juramentación de los Comandos Bolivarianos Integrales.
Estos comandos, indicó, se encargarán de revisar los planes de seguridad, de producción y comunitarios, para apoyar en educación pública, sanidad y obras públicas.
Maduro, quien juró ante sus seguidores su «lealtad absoluta», sostuvo que el país quiere paz, igualdad y libertad.
Seguidores del chavismo afirmaron que buscan la paz pero están preparados para “defender la patria”, durante la movilización en el oeste de Caracas.
Keila Azuaje, asistente a la marcha, dijo que la movilización es «un llamado a la paz» y también un mensaje para el presidente estadounidense, Donald Trump.
«No queremos más guerra… queremos nuestra Venezuela en paz», afirmó.
Sin embargo, aseguró haber recibido “bastantes entrenamientos”, incluyendo tiro, como parte del alistamiento militar organizado por el chavismo, y que el país está preparado para la defensa.
La movilización ocurrió en medio de las tensiones con Estados Unidos, que han llevado a la suspensión de operaciones de aerolíneas internacionales, luego de que la FAA emitiera un aviso para “extremar la precaución” al sobrevolar Venezuela y el sur del Caribe por una “situación potencialmente peligrosa”.
Las aerolíneas Copa, Wingo, Satena y Boliviana de Aviación mantienen operaciones en el país.
El sábado, Trump advirtió en su red social Truth que el espacio aéreo de Venezuela “permanecerá cerrado en su totalidad”, lo que fue rechazado por el Ejecutivo venezolano, que ratificó que la INAC es la única autoridad que regula el espacio aéreo del país.


