La aerolínea colombiana Avianca manifestó “preocupación” por la situación del espacio aéreo venezolano, y por ahora no tiene fecha definida para retomar sus operaciones desde y hacia ese país. Solo lo hará “cuando bajen las tensiones”, afirmó este miércoles Adrian Neuhauser, primer ejecutivo del Grupo Abra.
Neuhauser recalcó que la compañía no adopta posiciones geopolíticas, pero admitió que el contexto genera incertidumbre: “No es un tema del que nosotros tomemos posición geopolítica (…) Pero nos preocupa la situación hoy día y no es especulación nuestra, cuando hay trinos de autoridades diciendo que consideran que es peligroso volar es muy difícil manejar este tipo de situaciones”.
Sus declaraciones se dieron en Bogotá durante la presentación del balance de 2025 y los planes de Abra para el próximo año.
Avianca -integrante del Grupo Abra junto con la brasileña GOL- suspendió el 28 de noviembre la venta de tiquetes y la operación de vuelos a Venezuela, después de que el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil revocara la concesión de vuelo a seis aerolíneas que cancelaron rutas en medio del despliegue militar de Estados Unidos en el sur del Caribe.
El directivo insistió en que la empresa no puede desatender la información disponible: “Uno no puede ignorar la información que tiene (…) Cuando veamos que bajan las tensiones, por supuesto que queremos reconectar”.
La medida de Avianca se suma a la de otras aerolíneas que cancelaron vuelos a Venezuela luego de que, el 21 de noviembre, la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos recomendó “extremar la precaución” al sobrevolar el país y el sur del Caribe, calificando la situación de “potencialmente peligrosa”.
Estas advertencias se producen en el contexto del despliegue militar inédito de Estados Unidos en la región. La Casa Blanca lo ha defendido como parte de su estrategia antidrogas, mientras que el gobierno de Nicolás Maduro lo considera una “amenaza” y un intento de propiciar un cambio de régimen.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el 29 de noviembre en Truth Social que el espacio aéreo venezolano permanecería cerrado “en su totalidad”.


