Por Asdrubal Oliveros
Desde 2022, tras la muerte de Mahsa Jina Amini, Irán no veía movilizaciones de esta magnitud como las que tienen lugar por estos días. Hoy, el detonante ya no es solo político o social, sino económico.
El colapso del rial —que pasó de ~430.000 por dólar en 2022 a cerca de 1,38 millones por dólar— ha disparado la inflación anual por encima del 42%, duplicando los precios de los alimentos y empobreciendo rápidamente a la mayoría de la población. Para que sirve de referencia: en Venezuela la inflación supera el 400%.
Un dato clave: al frente de las protestas están empresarios y comerciantes, actores históricamente decisivos en la revolución de 1979. La salida del gobernador del Banco Central confirma que la crisis ya tiene costos políticos concretos. Actualmente en Irán la economía termina siendo el principal catalizador de la inestabilidad.


