Hispanoamérica se vuelca con Donald Trump tras su orden de captura de Nicolás Maduro, según reflejan los datos comparados de opinión pública en varios países de la región, donde el respaldo supera con claridad al rechazo en todos los casos analizados.
El apoyo más contundente se registra en Costa Rica, donde el 87% de los encuestados se muestra favorable a la acción impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump, frente a apenas un 9% en contra. Una tendencia similar aparece en Chile y Colombia, con un 78% y un 77% de respaldo respectivamente, mientras que la oposición se mantiene en niveles reducidos: 16% en el caso chileno y sólo un 10% entre los colombianos.
Panamá y Perú también reflejan un apoyo sólido. En el país centroamericano, el 76% respalda la iniciativa frente a un 17% que la rechaza, mientras que en Perú el apoyo alcanza el 74%, con una oposición limitada al 11%. En ambos casos, la diferencia entre favorables y contrarios evidencia una percepción mayoritaria de que la medida contra el presidente venezolano Nicolás Maduro es positiva.
Argentina, Ecuador y Uruguay presentan cifras algo más equilibradas, aunque igualmente inclinadas del lado favorable. En Argentina, un 61% apoya la acción frente a un 31% que se posiciona en contra. Ecuador muestra un 60% de respaldo y un 36% de rechazo, mientras que en Uruguay el apoyo alcanza el 52%, con un 33% de opiniones contrarias. En todos estos países, la opción favorable se mantiene claramente por encima de la crítica.
México es el país con la mayor división interna, pero incluso allí el apoyo supera a la oposición. Un 43% de los consultados se muestra a favor de la iniciativa estadounidense, frente a un 42% que la rechaza, lo que sitúa al respaldo en una ajustada mayoría.
El conjunto de los datos dibuja un patrón común: aunque existen matices nacionales y distintos niveles de respaldo, en todos los países analizados el apoyo a la acción anunciada por Trump supera al rechazo. Este consenso relativo refuerza la idea de que, en buena parte de Hispanoamérica, la presión internacional contra el Gobierno de Maduro es vista como una medida legítima y necesaria, más allá de las diferencias políticas internas de cada país.


