Vía lapatilla
En un acto cargado de solidaridad y humanidad, Mariana González, hija del presidente electo de Venezuela, Edmundo González, realizó un emotivo gesto este sábado 24 de enero al acercarse hasta las instalaciones de El Rodeo I para entregar flores blancas a las familias de los presos políticos que desde hace 17 días mantienen una vigilia constante en los alrededores del centro penitenciario para exigir la liberación de todos los detenidos injustamente.
La visita de Mariana González se produce luego de cumplirse más de 48 horas de la excarcelación de su esposo, Rafael Tudares, quien fue liberado tras permanecer más de un año detenido arbitrariamente en Venezuela.
Durante su recorrido por el lugar, Mariana González caminó entre los manifestantes entregando flores blancas, símbolo de paz y recuerdo, y conversó con varias de las personas que desde hace dos semanas duermen a la intemperie, reclamando justicia y dignidad.
La excarcelación de Tudares —abogado y esposo de Mariana— fue confirmada por la propia familia a través de redes sociales, donde se destacó que tras 380 días de detención injusta y desaparición forzada, finalmente pudo regresar con sus seres queridos.
A pesar de ello, defensores de derechos humanos han señalado que aún existe un número importante de personas encarceladas por razones políticas, por lo que las vigilia y las demandas siguen vigentes.
Este gesto de empatía en El Rodeo I se suma a las voces que reclaman la liberación de todos los presos políticos en Venezuela y pone el foco sobre las historias humanas que hay detrás de cada una de estas detenciones.
La entrega de flores blancas no solo simboliza apoyo a las familias sino también un llamado a la paz y al respeto por los derechos fundamentales en medio del proceso político que vive el país.


