En una entrevista concedida al periodista Napoleón Bravo en su canal Bravo24, el geólogo, escritor y exministro Humberto Calderón Berti —quien ocupó las carteras de Energía y Minas y de Relaciones Exteriores— analizó el rol clave de Venezuela en el hemisferio occidental, con énfasis en su potencial petrolero y las implicaciones geopolíticas tras el posible regreso o influencia de Donald Trump en la política estadounidense.
Calderón Berti subrayó que Venezuela sigue siendo un proveedor estratégico de petróleo para Estados Unidos debido a su proximidad geográfica, reservas probadas y la necesidad de Washington de contar con suministros seguros en el hemisferio. Recordó que el auge del fracking en EE.UU. elevó su producción de 5 a 13 millones de barriles diarios, pero advirtió que esta tendencia podría revertirse en el mediano plazo, incrementando la relevancia de fuentes cercanas como Venezuela, mientras México declina y Guyana emerge como productor (actualmente cerca de 1 millón de barriles diarios y proyectado a 2 millones).
El experto detalló la dramática caída de PDVSA: de una empresa eficiente —segunda o tercera a nivel mundial tras la nacionalización de 1976— a una producción actual de apenas 400.000 barriles diarios frente a los 3,3 millones históricos. Atribuyó este colapso a decisiones ideológicas y de control político durante el chavismo, incluyendo la expulsión de 20.000 trabajadores calificados.
“PDVSA no volverá a ser la de antes”, afirmó categóricamente, y propuso una reestructuración radical: venta de 200 filiales, rol mínimo del Estado y apertura a inversión privada en la Faja del Orinoco, campos maduros y recursos no convencionales como el fracking en la cuenca del Lago de Maracaibo.
Para lograr la recuperación, insistió en condiciones atractivas: certeza jurídica, regalías competitivas (no superiores al 20 %), impuestos del 34 %, arbitraje internacional y participación mayoritaria de capital privado. “El Estado no puede seguir cobrando el 92 % de la renta petrolera”, señaló.
Otro eje central fue la relación con Guyana. Calderón Berti destacó la necesidad de cooperación bilateral: el petróleo pesado venezolano (6-8° API) podría mezclarse con el liviano guyanés para generar productos viables comercialmente, además de que Venezuela requiere acceso al Atlántico.
Criticó la cesión histórica del Esequibo bajo influencia castro-chavista y madurista, y abogó por superar el diferendo para enfocarse en beneficios mutuos.
Sobre Cuba, recordó la millonaria deuda acumulada por la entrega de petróleo: aproximadamente 700 millones de barriles en 25 años, equivalentes a unos 47.000 millones de dólares (cifra cercana a los 40.000 millones mencionados en la descripción del video), recursos que pudieron destinarse a educación, salud y vivienda en Venezuela.
Calderón Berti enfatizó que cualquier rol decisivo de Estados Unidos en la recuperación petrolera venezolana debe respetar la soberanía nacional y contar con participación activa de los venezolanos para evitar dependencias futuras. “Trump prioriza el petróleo por encima de otros recursos”, concluyó, proyectando que la política energética seguirá siendo el eje principal de la relación bilateral.


