La Dirección Nacional del partido Centrados en la Gente emitió un contundente pronunciamiento frente a la reciente reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos (LOH), calificándola como un acto de «sumisión y vasallaje» que hipoteca el futuro del país a cambio de la supervivencia política de una facción.
Bajo el título “¡LA IMPOSICIÓN! La Reforma que Canjeó la Soberanía por un Permiso de Washington”, la organización política denunció que los cambios legislativos fueron aprobados de manera inconsulta y sin el debido debate nacional, respondiendo estrictamente a las condiciones impuestas por la Licencia General Nº 46 del Tesoro de los Estados Unidos.
Un «alivio» con precio de libertad
Desde la tolda política aseguran que, si bien la industria petrolera requiere inversión privada urgente, el marco legal actual subordina el crudo venezolano a tribunales y leyes ajenas.
«Nuestro dinero no será nuestro; será un depósito secuestrado bajo custodia extranjera. Con precisión de cirujano, se restringe nuestro mercado en una amputación geopolítica que busca reescribir nuestra política interna», reza el comunicado.
Centrados alerta que el supuesto levantamiento de sanciones es un «engaño monumental», señalando que la obligación de rendir informes cada 90 días ante potencias extranjeras convierte cada barril de petróleo en un instrumento de control externo.
Exigencias de la Dirección Nacional
El partido, liderado por la premisa de la reinstitucionalización del país, proclamó cuatro puntos fundamentales en defensa de la nación:
- Titularidad social: Los recursos del subsuelo pertenecen a los venezolanos y no pueden ser moneda de cambio político.
- Debate Soberano: Cualquier reforma debe ser fruto del consenso nacional, no de pactos secretos.
- Desarrollo Nacional: El marco jurídico debe romper la dependencia, no fomentarla.
- Democracia como base: La inversión real solo llegará con estabilidad y respeto a la soberanía.
El llamado final: Democracia o servidumbre
El comunicado concluye con una advertencia sobre la fragilidad de una recuperación económica sin bases democráticas. Para Centrados, el futuro de Venezuela no depende de «condiciones de servidumbre» petrolera, sino de la expresión soberana de los ciudadanos.
«¡SIN ELECCIONES LIMPIAS NO HAY DEMOCRACIA! ¡SIN DEMOCRACIA NO HAY SOBERANÍA!», sentencia el documento firmado por la Dirección Nacional en Caracas.


