Al menos cinco familiares de presos políticos se han descompensado tras superar las 96 horas en huelga de hambre en las inmediaciones de la sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), en Boleíta, conocida como Zona 7, en Caracas.
La información fue difundida por el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clipp), que precisó que las afectaciones de salud se han producido como consecuencia del ayuno prolongado, sumado a más de 40 días pernoctando a la intemperie en un entorno que describen como de alta tensión.
Según el reporte, las madres y familiares han presentado fuertes dolores de cabeza y abdominales, náuseas y debilidad general, por lo que han requerido atención médica de emergencia. Las manifestantes mantienen su protesta a las afueras del comando policial, donde permanecen sobre colchonetas y exhiben una pancarta con el mensaje “Libertad para todos”, así como una pizarra con el conteo de horas transcurridas.
Con relación a la salud de los manifestantes, el expresidente del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), Rafael Arreaza, informó que fue otorgada el alta médica a la joven Saceri Torres, quien presentó una faringoamigdalitis granulosa en estado agudo con fiebre. Indicó que deberá continuar su recuperación bajo tratamiento y reposo en casa. Sin embargo, la joven aseguró que, pese a no seguir en huelga de hambre, no abandonará a las demás manifestantes y se mantendrá a las afueras de Zona 7.
El grupo inició la huelga el sábado 14 de febrero a las 6:00 de la mañana y, hasta ahora, 4 de los 11 familiares que comenzaron la medida continúan en ayuno, luego de que una de ellas se descompensara y fuera trasladada a un centro de salud ante la ausencia de ambulancias en el lugar.
Las familias exigen al Estado atender de inmediato sus reclamos y liberar a todos los presos políticos, tal como fue prometido por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. Aunque el sábado se registraron 17 excarcelaciones en este centro, sostienen que la medida no responde a la totalidad de los casos y que persiste la incertidumbre.


