Morfema Press

Es lo que es

José Luis Salcedo Bastardo – a cien años de su luz

Comparte en

Por Francisco Salcedo

Hace cien años, un lunes 15 de marzo de 1926, nació en Carúpano José Luis Salcedo Bastardo, hombre honesto, trabajador, estudioso y sencillo. Actuaba siempre de acuerdo a lo que decía y pensaba, con Venezuela en alto. A ese hombre – mi padre – agradezco hoy la oportunidad que me dan de honrar su memoria con estas breves líneas.

José Luis Salcedo Bastardo fue hijo de Catalina Bastardo y Joaquín Salcedo Arocha, el segundo de cuatro hermanos: Santiago, José Luis, Marta e Isabel. Fue criado y educado, en una familia humilde, pero muy trabajadora y estudiosa, viviendo una infancia sana y normal, siendo él y todos sus hermanos, destacados en sus respectivos desempeños escolares, además él en sus actividades como monaguillo y como “boy scout”, con manifestaciones tempranas de su gusto por la historia y la docencia. Lamentablemente, a temprana edad quedó huérfano de padre y en medio de esa gran tristeza, supieron él y toda la familia, superar unidos, el dolor y el reto que esas nuevas circunstancias imponían.

Pocos años después, deciden en familia, trasladarse a Caracas en busca de mejores horizontes, ya que la capital ofrecía – en tiempos de Juan Vicente Gómez – mejores oportunidades, concretándose el 6 de septiembre de 1943 la mudanza de Carúpano a Caracas, que hicieron en un barco vapor llamado Maracaibo.

Ya en Caracas, comienza sus estudios universitarios en la Universidad Central de Venezuela y mientras estudiaba, a más o menos dos años después de su llegada a Caracas – a sus 19 años – comenzó también la docencia, cuando el Prof. Francisco Alfonso Ravard, titular de la cátedra de sociología en el colegio Santa María, tuvo que viajar a los EEUU a la conferencia de San Francisco – después de la Segunda Guerra Mundial – donde se acordó la Carta de la Naciones Unidas y la Corte Internacional de Justicia – y decidió darle esa oportunidad y confianza a su alumno José Luis. En cuanto a sus estudios universitarios, se graduó de Doctor en Ciencias Políticas en el año 1950, en la UCV, con la distinción “Summa Cum Laude” y con su tesis doctoral “El pensamiento social del libertador” premiada por su distinguidisimo Jurado, integrado por los Profesores Dr. Rafael Caldera, Dr. Luis Villaba Villalba y el Dr. Arturo Uslar Pietri.

El vínculo con la docencia y la vida universitaria no concluye para el ahora Doctor José Luis Salcedo Bastardo con su graduación, sino que quiso pasar una temporada en Londres, perfeccionar su inglés y asistir como oyente a un postgrado en el “London School of Economics”. A su regreso, vuelve nuevamente al aula, para continuar como profesor de sociología. Funda la Cátedra del Pensamiento Social del Libertador y llega a ser en 1953 el primer rector de la primera universidad privada de Venezuela, tras ser el rector fundador de la Universidad Santa María. Más adelante, con motivo de la caída de la dictadura, en la UCV se constituye una Junta Universitaria, en la cual mi padre llegó a desempeñarse como Presidente Encargado – equivalente al Rector, en el marco de la Junta – por ausencia del Dr. Francisco De Venanzi.
Su vida académica llega a ser fértil y prolongada, con una amplia obra literaria que incluye libros como: “Visión y Revisión de Bolívar” (1960), “Bolívar: un continente y un destino” (libro premiado dos veces, primero con el Premio Continental de la OEA en 1972 y luego con el Premio Nacional de Literatura en 1973, logrando incluso una amplia difusión mediante múltiples traducciones a diversidad de idiomas, como el japonés, árabe, hindi y ruso, por citar los más “exóticos idiomas”), “El primer deber” (1973), la “Historia fundamental de Venezuela” (1977), “Un hombre diáfano Bolívar” (1977), “Crisol de Americanismo, la Casa de Miranda en Londres” (1980) y “El hombre y los hombres. Bolívar presente.” (1994), por citar algunas de sus más importantes obras y llegando a ser tanto miembro de la Academia Nacional de la Historia (Sillón F), como individuo de número de la Academia Venezolana de la Lengua (Sillón V).

Fuera del aula y de la academia, J L Salcedo Bastardo tuvo también una activa y muy importante vida pública. Fue Senador independiente por el Estado Sucre entre 1959 y 1964. En esos tiempos históricos llegó a ser signatario de la Constitución de 1961. A finales de los años 60s y principios de los 70s llegó a ser también Vicepresidente del Consejo Nacional Electoral. Finalmente, llegó a ser Ministro dos veces en el primer gobierno del Presidente Pérez, desempeñándose inicialmente como el último Secretario General de la Presidencia y primer Ministro de la Secretaría de la Presidencia, y luego como Ministro para la Ciencia, la Tecnología y la Cultura.

Finalmente, su tercera gran faceta, fue su vida diplomática. Mi padre llegó a ser Embajador de Venezuela en cinco oportunidades. Su primera Embajada fue por nombramiento del Presidente Rómulo Betancourt en Ecuador, quién le encomendaba especialmente su participación en una conferencia interamericana con sede en ese país. Durante el mismo gobierno del Presidente Betancourt, fue luego Embajador en Brasil, tocándole a él ser el primer Embajador de Venezuela de presentar credenciales en la nueva capital Brasilia y el último Embajador en despachar en Río de Janeiro, mientras concluía la mudanza del gobierno brasilero a la nueva capital. Durante los primeros años del primer gobierno del Presidente Pérez, se desempeñó mi padre como Embajador en Francia y entre las cosas resaltantes que aún hoy quedan, está la “Place du Venezuela” en París, con obra del Maestro Carlos Cruz Diez. Ésta Embajada tuvo momentos en que el Gobierno Francés temió por la seguridad de la Embajada de Venezuela, de su Embajador y su familia, dado que estando mi padre desempeñándose allá, tocaron los infames atentados del Chacal a la policía francesa. En los 80s, fue Embajador de Venezuela ante la Corte de St. James – en la Gran Bretaña. De las huellas más importantes de su paso por Londres, fue la compra por parte de Venezuela de la Casa de Miranda en Londres, donde el Precursor recibió al Libertador, a Don Andrés Bello y a López Méndez, cuando fueron en Misión Diplomática para allá. En la casa del Precursor y sus casas contiguas, se desarrolló – con la participación también del Maestro Carlos Cruz Diez – el Complejo Cultural Casa de Miranda, que además de la propia casa de él, se desarrollaron el “Bolivar Hall” y el “Bello Lodge”, para eventos culturales y para brindar apoyo en hospedaje a invitados de la Embajada de Venezuela en Londres. El cierre de la trayectoria diplomática de J. L. Salcedo Bastardo, fue como Embajador de Venezuela en la República Democrática Alemana (RDA). Esa ya no era una embajada tan codiciada como París o Londres, ni como Brasilia o Quito, ya que era una capital tras la Cortina de Hierro, fuera de nuestro eje natural en el mundo occidental. Sin embargo, era una ciudad interesantísima, por ser ciudad vitrina del mundo bi-polar, en la que cada polo – Este y Oeste, Comunismo y Capitalismo – hacían su mayor esfuerzo por presentar lo mejor de sí mismos. Para los diplomáticos acreditados en la RDA, tenían todas las facilidades para cruzar el muro – por cinco checkpoints (puntos de control en el muro, para cruzar de un lado al otro) – más que ninguno – incluyendo a las fuerzas militares aliadas que ocupaban a Alemania en la postguerra. Para un sociólogo e historiador como mi padre y para todos nosotros con sus enseñanzas, eran interesantísimos todos los matices y contrastes de versiones antagónicas de cualquier tema que ocupase a esa ciudad. Estando allá, inesperadamente, mi padre y toda la familia, fuimos privilegiados con la gran sorpresa de la historia universal contemporánea: el 9 de noviembre de 1989, le tocó a él y a nosotros, ser testigos presenciales de la caída del Muro de Berlín y desde esa fecha hasta el 3 de octubre de 1990, ver la reunificación de Alemania, luego de que cayera la cicatriz visible de la postguerra – mundial y fría – que no era otra cosa, sino el propio Muro de Berlín.

Para concluir este brevísimo recorrido por la vida de José Luis Salcedo Bastardo, quién fallece el 16 de febrero del 2005 en Caracas, a los casi 79 años de edad, luego de pasearnos por su fértil vida docente, académica, pública y diplomática, me gustaría hacer una breve mención a su vida familiar. Él se casó en 1968 con María Cecilia Avila, odontólogo también de la UCV y tuvieron cuatro hijos: Francisco, Andrés, Alejandro y Gustavo. Fue una vida familiar feliz, unida y como hijo, me ha sido grato hoy haber podido honrar su memoria y expresar mi gratitud a Dios por haberme dado a ese padre, a esa madre y a mis hermanos, con quienes compartimos tantos aprendizajes positivos, en las más diversas vivencias, de la mano de un educador nato, que no paraba de enseñar, no solo por lo tanto que sabía, sino además por su ejemplo, claro y coherente, entre pensamiento, palabra y acción.

Francisco Salcedo
Caracas, 15 de marzo del 2026.

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top
Scroll to Top