El presidente Donald Trump salió este miércoles de la Casa Blanca rumbo a la Corte Suprema de Estados Unidos, donde se convirtió en el primer mandatario en ejercicio en asistir personalmente a una audiencia de argumentos orales. El caso en cuestión es Trump v. Barbara, que examina la constitucionalidad de su orden ejecutiva firmada en enero de 2025 para limitar la ciudadanía por derecho de nacimiento (birthright citizenship).
Según el anuncio de Fox News, Trump viajó para “escuchar” directamente los argumentos mientras los nueve magistrados analizan si la orden presidencial se ajusta a la Cláusula de Ciudadanía de la 14ª Enmienda de la Constitución, que establece: “Todas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanos de los Estados Unidos y del Estado en que residan”.
¿Qué dice la orden ejecutiva?
La medida, firmada el primer día del segundo mandato de Trump (20 de enero de 2025), establece que los niños nacidos en territorio estadounidense a partir del 19 de febrero de 2025 no recibirán automáticamente la ciudadanía si sus padres se encuentran en el país de forma ilegal o con estatus temporal (como visas de turista o estudiantes). La administración argumenta que la frase “sujetas a su jurisdicción” de la 14ª Enmienda excluye a los hijos de personas que no son ciudadanos ni residentes permanentes legales.
Esta interpretación busca acabar con lo que Trump y sus aliados llaman “turismo de nacimiento” y “bebés ancla” (anchor babies), una práctica que, según ellos, es explotada por inmigrantes indocumentados y carteles.
Antecedentes y fallos previos
- Todos los tribunales federales inferiores que han revisado la orden la han declarado inconstitucional, manteniendo el statu quo basado en el precedente de United States v. Wong Kim Ark (1898), que reconoció la ciudadanía a un hijo de inmigrantes chinos no ciudadanos.
- La orden ha sido bloqueada a nivel nacional y aún no ha entrado en vigor.
- Una decisión definitiva de la Corte Suprema se espera para finales de junio o principios de julio de 2026. constitutioncenter.org
Un hecho histórico y polémico
La presencia de Trump en la sala genera un debate inmediato sobre la separación de poderes. Mientras sus simpatizantes lo ven como un acto de liderazgo y compromiso con una promesa electoral clave de su agenda “America First”, críticos lo interpretan como un intento de presionar o intimidar a los magistrados, varios de los cuales fueron nombrados por él durante su primer mandato (Neil Gorsuch, Brett Kavanaugh y Amy Coney Barrett).“Es un momento histórico”, señalaron algunos observadores en redes sociales. Otros, en cambio, cuestionaron: “¿Está asistiendo para escuchar o para influir?”.
Implicaciones
De confirmarse la orden, podría afectar la ciudadanía de cientos de miles de niños nacidos anualmente en EE.UU. de padres sin estatus legal permanente, generando incertidumbre sobre el estatus de millones de personas y un posible “efecto retroactivo” en generaciones anteriores, según advierten los demandantes.
La Corte Suprema, con mayoría conservadora (6-3), enfrenta uno de los casos más trascendentales de su período 2025-2026, que toca directamente temas de inmigración, identidad nacional y límites del poder ejecutivo.
El evento ocurre en medio de la amplia ofensiva migratoria de la segunda administración Trump, que incluye deportaciones masivas y endurecimiento de políticas fronterizas.


