En su mensaje, invitó a “superar el odio” y “sanar heridas” en el país, además de respaldar el derecho de los venezolanos a “todas las posibilidades de vivir en libertad” como condición para la equidad
El cardenal venezolano Baltazar Porras subrayó la importancia de que las designaciones del nuevo fiscal general y defensor del pueblo en Venezuela beneficien a los sectores más pobres y excluidos. Además, insistió en que quienes ocupen estos cargos deben actuar con autonomía
En la Basílica de Santa Teresa, en Caracas, tras celebrar una misa, Porras pidió apoyo para quienes atraviesan “ese tipo de torturas”, refiriéndose a los presos políticos, y solicitó esfuerzos para brindar tranquilidad a sus familiares.
En su mensaje, invitó a “superar el odio” y “sanar heridas” en el país, además de respaldar el derecho de los venezolanos a “todas las posibilidades de vivir en libertad” como condición para la equidad.
Por sus críticas, Porras recibió cuestionamientos del Gobierno venezolano, especialmente del ex presidente Hugo Chávez y de su sucesor, Nicolás Maduro.
En diciembre pasado, Porras denunció que funcionarios anularon su pasaporte cuando intentaba salir del país desde el Aeropuerto de Maiquetía.
El proceso para nombrar un nuevo fiscal y defensor comenzó tras la renuncia de Tarek William Saab y Alfredo Ruiz, ambos vinculados al chavismo, quienes dejaron sus cargos en febrero.
Las dimisiones ocurrieron durante la implementación de la Ley de Amnistía, promulgada en febrero, que autoriza la liberación de presos políticos desde 1999, aunque la norma solo abarca 13 “hechos” en igual cantidad de años.
El jueves pasado, la ONG Centro de Justicia y Paz (Cepaz) solicitó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a la ONU y a países de la región que supervisen el proceso de designación.
La petición se realizó después de que dos relatoras de la ONU sobre derechos humanos advirtieran que el Gobierno debe garantizar que las nuevas autoridades accedan a estos cargos según sus méritos e integridad.


