Morfema Press

Es lo que es

Intereses energéticos y políticos de Trump frenan la transición democrática en Venezuela

Comparte en

Tres meses después de la captura de Nicolás Maduro, la relación entre el presidente estadounidense Donald Trump y Venezuela atraviesa uno de sus mejores momentos en años, pero ese acercamiento no se ha traducido en avances significativos hacia una transición democrática.

El Nacional

En el país persisten estructuras de control y represión dentro del Estado venezolano, según un análisis publicado por Bloomberg Línea.

El nuevo escenario político, que lidera Delcy Rodríguez, ha permitido una serie de movimientos que apuntan a la estabilización del país y a la reactivación de sectores como el petrolero.

Washington, por su parte, ha flexibilizado sanciones, retomado operaciones diplomáticas en Caracas y facilitado la inversión extranjera en el sector energético.

Pese a estos cambios, expertos advierten que las reformas se han concentrado en intereses económicos y geopolíticos, dejando de lado transformaciones estructurales necesarias para una democratización real.

“Hasta el momento, la administración Trump lo que ha hecho es decapitar al régimen de Nicolás Maduro, pero permitir que la estructura de represión quede absolutamente intacta”, señaló la directora para las Américas de Human Rights Watch, Juanita Goebertus, a Bloomberg Línea.

Liberaciones y amnistía son pasos “muy precarios”

Goebertus considera que los pasos que se han dado, como la liberación de presos políticos y la aprobación de la Ley de Amnistía, son “muy precarios” frente a lo que implicaría desmontar el aparato represivo y garantizar elecciones libres.

Uno de los principales obstáculos señalados es la falta de independencia del sistema judicial. Según explicó Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos de la UCAB, la aplicación de la amnistía ha sido irregular y, en algunos casos, atravesada por prácticas de corrupción.

Además, no hay señales claras de desmantelamiento del sistema de control político.

Los analistas coinciden en que el gobierno no ha enviado mensajes de apertura, sino de continuidad. Ven el nombramiento de Gustavo González López, exjefe del Sebin sancionado por violaciones de derechos humanos, como ministro de Defensa como una señal en esa dirección.

Para el investigador Ronal Rodríguez, del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, esta decisión refuerza la idea de que el poder sigue concentrado en un núcleo cerrado del chavismo.

“No hay un mensaje de desescalada, sino de reafirmación del control”, explicó a Bloomberg Línea.

Según Goebertus, para avanzar hacia elecciones sería necesario reformar el sistema judicial, reconfigurar el Consejo Nacional Electoral e incluso derogar leyes utilizadas para perseguir a la oposición.

No obstante, el medio subraya que las acciones más concretas hasta ahora han estado vinculadas al petróleo y al manejo migratorio, áreas donde Estados Unidos tiene intereses directos.

Esto ha alimentado la percepción de que la prioridad de Washington no es necesariamente la democratización de Venezuela.

Rodríguez plantea que a Washington podría convenirle mantener el statu quo. “Unas elecciones complejizarían el acceso a los recursos”, afirmó.

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top