La Asamblea Nacional de Venezuela designó el jueves a Larry Devoe como nuevo fiscal general, en una decisión adoptada por el Parlamento dominado por el oficialismo en medio del proceso derivado de la Ley de Amnistía promulgada en febrero. El nombramiento se concretó luego de que el funcionario ejerciera el cargo de forma temporal desde finales de ese mes, cuando el Legislativo lo eligió para encabezar la institución durante el proceso de recepción de postulaciones.
Devoe ocupó distintos cargos dentro de la administración estatal durante el régimen de Nicolás Maduro y mantuvo un perfil más bajo que su predecesor, Tarek William Saab. Su trayectoria incluye funciones como secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Derechos Humanos y representante del Estado venezolano ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. También integra el Programa de Convivencia y Paz, creado en enero por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
El funcionario formó parte además de la Defensoría del Pueblo, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones y la junta reestructuradora de la Superintendencia Nacional de Criptoactivos. A esto se suma su rol como asesor jurídico del Ministerio de Relaciones Exteriores, entre otras responsabilidades dentro del aparato estatal.
El coordinador general de la ONG Provea, Oscar Murillo, cuestionó su designación y señaló a EFE que Devoe es un “funcionario de absoluta confianza” de Rodríguez. A su juicio, este vínculo pone en duda la independencia del Ministerio Público. En esa línea, lo describió como un “funcionario multicargos” y sostuvo que mantiene una relación estrecha con la dirigencia gubernamental.
Murillo también afirmó que el nuevo fiscal mostró “actitudes despectivas” frente a organizaciones que denunciaron violaciones de derechos humanos. Sobre su desempeño en este ámbito, agregó que “su acercamiento al mundo de los derechos humanos ha sido desde la posición arrogante de quien ostenta poder”, en referencia a su participación en espacios internacionales donde se presentaron denuncias contra el Estado venezolano.
Por su parte, el politólogo y profesor universitario Guillermo Aveledo ofreció una lectura distinta sobre el nombramiento. Señaló que parecía ser “una apuesta por la especialización técnica” en el contexto político actual y definió a Devoe como “un operador jurídico práctico que conoce profundamente el lenguaje del cumplimiento ante organismos internacionales”.
Durante su presentación, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, destacó la formación académica del nuevo fiscal. Indicó que es abogado egresado de la Universidad Católica Andrés Bello, con estudios de posgrado en derecho constitucional y en democracia, derechos humanos y Estado de derecho. También es especialista en ciencias penales y criminalísticas y cuenta con diplomados en derechos humanos.
El nuevo titular del Ministerio Público asume en un contexto marcado por la implementación de la Ley de Amnistía y por el “nuevo momento político” declarado por el Ejecutivo. Este escenario incluye el restablecimiento pleno de relaciones con Estados Unidos, acordado en marzo bajo la Administración de Donald Trump.
En ese marco, Aveledo consideró que Devoe posee el “perfil ideal” en función de los intereses políticos en juego. Explicó que “en el marco de un ‘cuasi-protectorado’ que busca legitimidad externa para estabilizarse, su perfil es ideal para transitar de la fase de resistencia penal a una fase de arbitraje tutelado”.
Murillo, en tanto, insistió en sus cuestionamientos y sostuvo que la cercanía con el poder político genera dudas sobre su desempeño. Recordó que la Constitución exige independencia en el cargo y afirmó que se necesita “un fiscal que le hable al país” y que “genere confianza”, en referencia a las expectativas sobre la conducción del Ministerio Público.


