A diferencia de los sistemas actuales, a menudo obsoletos y mal adaptados, este proyecto ofrece una visión más fluida y fácil de usar para la vida cotidiana. Es un concepto que no solo ayuda, sino que acompaña a los usuarios en su día a día.
WIMO destaca ante todo por su modularidad. Diseñado como un dispositivo todo en uno, combina varias funciones que normalmente se encuentran por separado: un patinete eléctrico para trayectos largos, un andador para mayor estabilidad y también una solución de transporte para objetos cotidianos.
Esto permite a los usuarios cambiar fácilmente de modo según su nivel de condición física o el entorno. Este enfoque está diseñado para adaptarse a las necesidades reales, que varían a lo largo del día, en lugar de imponer un único patrón de uso.
Un robot desmontable que sigue a su usuario
El elemento más llamativo del concepto sigue siendo su módulo trasero: un pequeño robot autónomo capaz de seguir a su usuario. Una vez separado, se convierte en un asistente móvil que transporta sin esfuerzo la compra o los objetos personales.
Pero este robot no se detiene ahí. También puede transformarse en un asiento, ofreciendo un lugar para descansar en cualquier momento. Una función aparentemente sencilla, pero que satisface una necesidad vital para muchas personas mayores.
Un diseño concebido para la autonomía y la dignidad
Más allá de la tecnología, WIMO también se centra en un diseño moderno y discreto, alejado de la estética clínica que suele asociarse a las ayudas para la movilidad. El objetivo: lograr que estos dispositivos sean más aceptables, incluso deseables.
Aunque por ahora es solo un concepto, este proyecto ilustra a la perfección una tendencia fundamental: el diseño centrado en el ser humano, que busca preservar la independencia sin estigmatizar. Una visión inspiradora de lo que podría ser la movilidad cotidiana.











