Jony Ive es conocido por diseñar el iPhone, el iMac y el iPod. Hoy, el icónico diseñador de Apple se enfrenta a un objeto completamente diferente: un Ferrari.
Con el Ferrari Luce, el fabricante italiano confió el diseño interior de su modelo eléctrico al estudio LoveFrom, fundado por Jony Ive. Una colaboración inesperada que traslada el ADN de Apple al mundo del automóvil.
Un sello distintivo de Apple en cada detalle
Desde los primeros elementos, la influencia de Jony Ive es evidente. El interior adopta un enfoque minimalista, dominado por materiales como el aluminio y el vidrio, ya emblemáticos de los productos de Apple.
Pero tras esta aparente sencillez se esconde un trabajo sumamente preciso. Cada componente se concibe como un objeto en sí mismo, prestando especial atención a las formas, las texturas y la coherencia general.
Una experiencia diseñada para su uso en el mundo real
A diferencia de la tendencia actual, Jony Ive toma una decisión radical: limitar el uso de pantallas táctiles. Para él, un coche no debería obligar al conductor a apartar la vista de la carretera.
El interior combina una pantalla OLED y controles físicos, con detalles ergonómicos como un reposamanos. Este enfoque recuerda la filosofía de Apple, donde cada interacción se planifica cuidadosamente.
Un diseño que transforma el uso cotidiano en ritual
Esta visión se extiende incluso a los elementos más inesperados. La llave del coche, fabricada en cristal con una pantalla de tinta electrónica, cambia de aspecto según su uso, creando una especie de efecto teatral en el momento del arranque.
Con el Ferrari Luce, Jony Ive no se limita a diseñar un interior. Ofrece una nueva forma de interactuar con el coche, transformando cada gesto en una experiencia.








