El chavismo inició un proceso de sustitución de su iconografía tradicional en las vías públicas del país. Recientemente, ciudadanos captaron el momento en que trabajadores municipales retiraban vallas con la imagen de Nicolás Maduro.
En este sentido, diversos reportes señalan que la orden de desmontar la propaganda proviene directamente de la gestión de Delcy Rodríguez, quien busca renovar la narrativa del sector oficialista.
A pesar de que el equipo de comunicaciones del gobierno no emite una explicación formal sobre estos operativos, las acciones en la calle sugieren una transición visual acelerada. Por consiguiente, la remoción de estos elementos alimenta la tesis de una ruptura simbólica con el antiguo mandatario, quien permanece bajo custodia de Estados Unidos desde enero de 2026.
Por un lado, Delcy Rodríguez ha intentado proyectar una imagen de «continuidad institucional» desde que asumió el mando. No obstante, sectores del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) comenzaron a desaparecer silenciosamente consignas y referencias directas al exlíder. Debido a esto, la eliminación de los rostros de Maduro de los espacios comunes marca un punto de inflexión en la comunicación política del chavismo.
Finalmente, estas maniobras de limpieza publicitaria buscan establecer un nuevo orden jerárquico dentro de la estructura estatal. Por tal motivo, el retiro de los carteles no solo representa un cambio estético, sino una maniobra estratégica para consolidar el supuesto liderazgo actual frente a la base militante y la comunidad internacional.


