Más de un millón de ciudadanos ucranianos han sido llevados ilegalmente hasta el momento a territorio de Rusia, dijo la comisionada de derechos humanos del Parlamento (Rada) ucraniana, Liudmyla Denisova, según informó este martes la agencia local iterfax-ukraine.
Por: Deutsche Welle
«Más de 1.185 .000 de nuestros ciudadanos, incluidos más de 200.000 niños, fueron llevados a territorio de Rusia», dijo Denisova en una sesión informativa celebrada en Kiev. Según sus datos, aquellos ciudadanos de Ucrania que han sido trasladados a los denominados «campos de filtración» creados por Rusia en los territorios temporalmente ocupados están sujetos a deportación forzosa.
Los denominados «campos de filtración», un término que procede de la Segunda Guerra Mundial son, según el Gobierno de Kiev, lugares a los que los rusos trasladan a ciudadanos ucranianos en los territorios que van ocupando para posteriormente interrogarlos y, en algunos casos, enviarlos a diferentes puntos de Rusia.
En estos centros, siempre según las autoridades ucranianas, se tortura a los detenidos y se les mantiene en condiciones infrahumanas. Denisova explicó que en algunos de esos «campos de filtración» hay más de 20.000 ciudadanos ucranianos.
También mostró los hasta tres modelos de «certificados» que son necesarios para que una persona pueda moverse en los territorios ocupados por las tropas rusas.
Primero se les toman las huellas dactilares (este dato confirma que una persona ha pasado la filtración), posteriormente se les concede un pase para moverse por el asentamiento donde se encuentra el campamento de filtración y después un tercero para salir de éste.
Según explicó, se ignora el destino de aquellos ciudadanos ucranianos que no completaron el proceso de filtración.
Ocho millones internamente
Por su parte la Organización Internacional para las Migraciones dijo este martes que más de ocho millones de personas han dejado sus hogares y buscado refugio en otras regiones de Ucrania debido a la invasión rusa, que comenzó el 24 de febrero.
Las cifras, que corresponden a lo que se conoce como desplazados internos, fueron entregadas en el marco de una actualización del impacto de la guerra en la población.
Esa cifra representa «un 24 por ciento más en comparación con las primeras cifras de desplazamiento interno publicadas el 16 de marzo», indicó el organismo, que ha realizado una nueva evaluación sobre el terreno entre el 17 de abril y el pasado día 3. «Las necesidades de aquellos desplazados internamente y de todos los afectados por la guerra en Ucrania crece cada hora que pasa», afirmó el director general de la OIM, Antoinio Vitorino.
El organismo, que depende de la ONU, también comprobó en una serie de encuestas que dos terceras partes de los desplazados consideran que la mejor manera de ayudarlos es a través de asistencia con dinero en efectivo para comprar comida y medicamentos, frente a un 49 por ciento que prefería este modo de ayuda al inicio de la guerra. El cobijo es la segunda necesidad más importante, con el 27 por ciento de los desplazados entrevistados que dijeron que sus viviendas habían sido destruidas o dañadas, mientras una de cada diez personas pidió materiales y herramientas para reparar sus hogares.
63 por ciento son mujeres
A esta cifra hay que agregar los más de 5,9 millones de ucranianos que han tenido que huir del país desde la invasión rusa el 24 de febrero. De los desplazados internos, un 63 por ciento son mujeres y casi la mitad han dejado sus hogares en el este del país, donde está concentrada la ofensiva rusa. Además, 2,7 millones han retornado a sus hogares, casi todos desde otras áreas de la misma Ucrania.
Se estima que más de 3,9 millones de personas han huido de sus hogares en el este, donde se concentra actualmente la ofensiva de los invasores rusos, 1,65 millones en la región de Kiev y 1,3 millones en el norte del país. Además, el informe revela que el 36 por ciento de los desplazados, es decir 2,9 millones de personas, están en lugares relativamente seguros en el oeste del país.


