Hay personas que coleccionan sellos, otras coleccionan millas de viajero frecuente, y luego está Alex Saab, quien parece estar coleccionando deportaciones a los Estados Unidos. En lo que ya perfila como un récord mundial de diplomacia inversa, el empresario colombiano ha vuelto a pisar suelo norteamericano, demostrando que eso de que «el asesino siempre vuelve al lugar del crimen» se queda corto con «el funcionario siempre vuelve a la custodia federal».
Un «hasta luego» con sabor a traición
El hombre que un día fue el secreto mejor guardado del Palacio de Miraflores, y que en octubre de 2024 fue coronado con el pomposo título de ministro de Industria y Producción Nacional, descubrió de la peor manera que en la política caraqueña la lealtad dura lo que dura un comunicado del Saime.
Tras la captura de sus antiguos jefes, Nicolás Maduro y Cilia Flores, la silla de Saab quedó en el aire. Sus propios compinches —esos mismos que montaron campañas mundiales con el hashtag #FreeSaab y lo pintaron como un héroe de la patria— terminaron poniéndole el lazo de regalo y firmando su boleto de vuelta a Miami. Quién necesita enemigos con aliados así de eficientes.

El «Outfit» de la temporada judicial
Pero si algo ha llamado la atención de su triunfal (y escoltado) arribo al aeropuerto de Opa-locka, no ha sido la presencia de los agentes de la DEA, sino su impecable sentido de la moda carcelaria.
El detalle de alta costura: Saab descendió del avión luciendo una sudadera gris idéntica a la que llevaba puesta Nicolás Maduro el día de su propia detención.
En las redes sociales ya se especula si el chavismo compró estas sudaderas al mayor o si el color «gris extradición» es el nuevo uniforme oficial del gabinete saliente. Un homenaje textil, voluntario o no, a la caída en desgracia de una cúpula.
¿La tercera es la vencida?
Recordemos que Saab ya vivió la experiencia del American Dream tras las rejas entre 2021 y 2023, saliendo libre gracias a un canje de prisioneros de la era Biden. Sin embargo, el destino (y la administración Trump) tiene un sentido del humor bastante peculiar.
Hoy, el exministro vuelve a estar donde empezó, listo para responder por lavado de dinero y corrupción. La gran pregunta es: si vuelve a quedar libre en unos años, ¿lo nombrarán Ministro de Turismo? Al fin y al cabo, nadie conoce mejor que él las rutas de ida y vuelta.
Hay personas que coleccionan sellos, otras coleccionan millas de viajero frecuente, y luego está Alex Saab, quien parece estar coleccionando deportaciones a los Estados Unidos. En lo que ya perfila como un récord mundial de diplomacia inversa, el empresario colombiano ha vuelto a pisar suelo norteamericano, demostrando que eso de que «el asesino siempre vuelve al lugar del crimen» se queda corto con «el funcionario siempre vuelve a la custodia federal».
Un «hasta luego» con sabor a traición
El hombre que un día fue el secreto mejor guardado del Palacio de Miraflores, y que en octubre de 2024 fue coronado con el pomposo título de ministro de Industria y Producción Nacional, descubrió de la peor manera que en la política caraqueña la lealtad dura lo que dura un comunicado del Saime.
Tras la captura de sus antiguos jefes, Nicolás Maduro y Cilia Flores, la silla de Saab quedó en el aire. Sus propios compinches —esos mismos que montaron campañas mundiales con el hashtag #FreeSaab y lo pintaron como un héroe de la patria— terminaron poniéndole el lazo de regalo y firmando su boleto de vuelta a Miami. Quién necesita enemigos con aliados así de eficientes.
El «Outfit» de la temporada judicial
Pero si algo ha llamado la atención de su triunfal (y escoltado) arribo al aeropuerto de Opa-locka, no ha sido la presencia de los agentes de la DEA, sino su impecable sentido de la moda carcelaria.
El detalle de alta costura: Saab descendió del avión luciendo una sudadera gris idéntica a la que llevaba puesta Nicolás Maduro el día de su propia detención.
En las redes sociales ya se especula si el chavismo compró estas sudaderas al mayor o si el color «gris extradición» es el nuevo uniforme oficial del gabinete saliente. Un homenaje textil, voluntario o no, a la caída en desgracia de una cúpula.
¿La tercera es la vencida?
Recordemos que Saab ya vivió la experiencia del American Dream tras las rejas entre 2021 y 2023, saliendo libre gracias a un canje de prisioneros de la era Biden. Sin embargo, el destino (y la administración Trump) tiene un sentido del humor bastante peculiar.
Hoy, el exministro vuelve a estar donde empezó, listo para responder por lavado de dinero y corrupción. La gran pregunta es: si vuelve a quedar libre en unos años, ¿lo nombrarán Ministro de Turismo? Al fin y al cabo, nadie conoce mejor que él las rutas de ida y vuelta.


