Matthieu Pigasse, socio de la banca de inversión estadounidense Centerview Partners y reconocido militante del Partido Socialista francés, se ha convertido en el asesor clave para la reestructuración de la deuda externa de Venezuela, estimada en alrededor de 150.000 a 170.000 millones de dólares.
El banquero francés llegó a la proyección privada del documental de Melania Trump en la Casa Blanca justo cuando estaba a punto de cerrar uno de los mayores acuerdos de su carrera. Su presencia en el exclusivo evento —al que asistieron el presidente Donald Trump, Mike Tyson, la reina Rania de Jordania y ejecutivos como Tim Cook de Apple— resultó inusual: Pigasse es un histórico defensor del socialismo francés y crítico del gobierno israelí.
Un proceso histórico
Venezuela anunció formalmente el 13 de mayo de 2026 el inicio de un “proceso integral y ordenado” de reestructuración de su deuda soberana y de Petróleos de Venezuela (PDVSA). Centerview Partners fue designada como asesora financiera principal. Se trata de uno de los mayores ejercicios de este tipo en la historia reciente, que busca normalizar las relaciones del país con los acreedores internacionales y atraer inversión fresca, especialmente en el sector petrolero.
Pigasse, exjefe global de fusiones y adquisiciones y asesoría soberana en Lazard, cuenta con una extensa experiencia en reestructuraciones complejas de deuda (Grecia, Argentina, Irak, Chipre, entre otros). Su contratación por parte de Caracas se produce tras el levantamiento parcial de sanciones estadounidenses y en un contexto de transición política tras el colapso del régimen de Nicolás Maduro.
Perfil de un “banquero de izquierda”
Nacido en 1968, Pigasse inició su carrera en el Tesoro francés gestionando la deuda estatal. Militante socialista, fue cercano a figuras como Dominique Strauss-Kahn y Laurent Fabius. Ha criticado las políticas de austeridad y se ha posicionado públicamente en temas de izquierda, incluyendo el apoyo a causas culturales y críticas a ciertas políticas israelíes. También es propietario de medios como Les Inrockuptibles y Radio Nova.
Su involucramiento en Venezuela no es nuevo: según reportes, Pigasse ha tenido vínculos previos con el chavismo y visitó Caracas en varias ocasiones.
Desafíos por delante
La reestructuración enfrenta obstáculos monumentales: bonos en default desde 2017, intereses acumulados, laudos arbitrales millonarios, reclamos de empresas energéticas y posiciones de acreedores como China y Rusia. Caracas planea presentar su marco macroeconómico y análisis de sostenibilidad de la deuda en junio de 2026.
Analistas consideran que el éxito dependerá de la implementación de reformas creíbles, la recuperación de la producción petrolera y la confianza de los inversores internacionales.
La ironía del caso —un banquero socialista francés asesorando a Venezuela en Wall Street y codeándose en eventos de la Casa Blanca de Trump— resume las contradicciones de las finanzas globales: la ideología se diluye ante la magnitud de los números. Pigasse, posible aspirante presidencial en Francia, suma ahora a su currículum uno de los retos financieros más complejos del siglo XXI.


