El Ferrari Luce cuesta más de 500.000 euros, alcanza los 100 km/h en 2,5 segundos y fue presentado al papa. Aun así, los mercados lo castigaron con una caída del 8 % y las redes lo llamaron «coche de Playmobil».
Ferrari presentó la semana pasada su primer automóvil totalmente eléctrico con una puesta en escena poco habitual incluso para una marca acostumbrada a los grandes gestos.
El presidente de la compañía, John Elkann, mostró el Luce al papa León XIV en la residencia de verano de Castel Gandolfo, donde el pontífice tomó asiento al volante mientras un piloto de pruebas le explicaba los controles en inglés. El presidente italiano Sergio Mattarella también recibió su propia presentación.
Pocos lanzamientos recientes han contado con una exhibición tan cuidadosamente escenificada ante figuras de semejante peso institucional. Lo que Ferrari no consiguió de inmediato, sin embargo, fue una recepción positiva por parte de los mercados financieros ni de buena parte de internet.
Las acciones de Ferrari se desplomaron un 8,4 % en la bolsa de Milán al día siguiente de la presentación, según informó la AP, y los títulos cotizados en Estados Unidos cayeron un 5,3 %.
El «Ferrari de Temu»: la reacción en redes y dentro de la casa
En las redes, el Luce fue bautizado como «coche de Playmobil» y «Ferrari de Temu». Algunos lo compararon con una aspiradora. Otros encontraron en su línea un eco del primer iPhone; detalle nada casual, dado que en el diseño participó Jony Ive, el legendario exdirector de diseño de Apple.
La reacción más dura llegó, sin embargo, de una voz interna. El expresidente de la marca Luca di Montezemolo cargó sin piedad: «Existe el peligro de destruir un mito». Y remató con una ironía que reflejaba el tono de parte de las críticas que circulaban en torno al modelo: «Es al menos un automóvil que los chinos no copiarán».
Desde la política italiana, el vicepresidente Matteo Salvini fue más escueto: «Alguien se estará revolviendo en su tumba», dijo, en referencia al fundador Enzo Ferrari.
El Luce no es un coche modesto. Ofrece mil caballos de potencia, alcanza los cien kilómetros por hora en 2,5 segundos, tiene una autonomía superior a los 530 kilómetros y cuenta con cuatro motores eléctricos, uno por rueda.
Su precio parte de algo más de 500.000 euros y, según la dpa, lo convertiría en el coche eléctrico más caro del mercado actualmente. Ferrari lo presenta como la apertura de un nuevo capítulo en la historia de la marca. Por ahora, sin embargo, ese nuevo capítulo ha sido recibido con escepticismo por parte de los mercados y de numerosos comentaristas y aficionados.
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Más allá de las burlas: la apuesta de Ferrari
Aun así, no todas las reacciones han sido negativas. Algunos analistas y medios especializados han valorado positivamente la apuesta de Ferrari por un concepto distinto al del superdeportivo tradicional.
Más que un modelo pensado para competir con los Ferrari más radicales, el Luce se presenta como un gran turismo eléctrico de lujo, con cuatro puertas, cinco plazas y un interior mucho más espacioso que el habitual en la marca.
También ha recibido elogios la filosofía de diseño impulsada por Jony Ive, que recupera botones, mandos físicos y controles táctiles en lugar de depender casi por completo de grandes pantallas. Para sus defensores, esa combinación de practicidad, tecnología y usabilidad podría atraer a una nueva generación de compradores de alto poder adquisitivo.
El dilema de diseño que ya afrontaron VW, Mercedes y BMW
Más allá del escándalo mediático, el caso Ferrari ilumina un dilema de diseño que ya afrontaron anteriormente varios fabricantes europeos.
«Ferrari comete con el Luce un error que muchos otros fabricantes ya dejaron atrás: apostar por diseños radicalmente distintos en los eléctricos», afirmó el analista del sector Ferdinand Dudenhöffer en declaraciones recogidas por la dpa. «Ya no parece desarrollado en Italia, sino como un smartphone sobre ruedas», aseguró.
Matt Prior, editor general del portal Autocar, señaló que el verdadero problema no es estético sino arquitectónico: la batería va bajo el suelo, lo que eleva naturalmente el vehículo y dificulta mantener las proporciones estilizadas tradicionales de Ferrari. «Para una empresa cuya historia entera se basa en fabricar coches estilizados y dinámicos, quizás es más difícil de sortear que para otros fabricantes», dijo, según la AP.
El eléctrico más caro del mercado llega en un momento turbulento
El Luce llega en un momento complicado para los eléctricos en general. Las ventas mundiales alcanzaron los 20 millones de unidades el año pasado –uno de cada cuatro vehículos nuevos vendidos en el mundo–, según la Agencia Internacional de la Energía.
En Europa crecieron más de un 30 % en 2025, también según la AIE. Pero el mercado está bajo presión por la competencia china, que ofrece tecnología avanzada a precios más bajos, y por la incertidumbre en Estados Unidos, donde los cambios de política de la administración actual han generado turbulencias.
Ferrari, que ya había rebajado su objetivo de que el 40 % de su gama fuera totalmente eléctrica para 2030 al 20 %, lanza el Luce en ese contexto. El propio Prior lo resumió sin rodeos: «El mercado del coche eléctrico en su conjunto no está realmente donde podría estar. Y gran parte de él está impulsado por la legislación más que por la demanda natural».
DW


