Tras el ataque militar de Estados Unidos el 3 de enero, en Venezuela asoma una guerra, pero de talentos. Según una encuesta que la consultora internacional Mercer realizó junto con la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas (UCAB), el 81% de las empresas tienen como prioridad retener el talento clave de la organización.
“Acompañando las expectativas luego del 3 de enero, viene la guerra asociada al talento. Estamos en una situación en la que las empresas dicen ‘me van a robar a la gente. Entonces cuál va a ser nuestra iniciativa diferenciada dirigida a esas personas’”, expresó Victoria De Las Casas, consultora de Mercer, en la presentación del sondeo en el que participaron 82 compañías que operan en el país, de las cuales 71% son consideradas medianas o grandes y 25% son multinacionales.
La caída de Nicolás Maduro y el ascenso de la presidenta interina Delcy Rodríguez ha dado pie a una apertura de la economía forzada por la presión de la administración de Donald Trump.
El gobierno venezolano ha aprobado en tiempo récord las reformas de las leyes de hidrocarburos y minería, mientras adelanta la modificación del texto que regula el sistema eléctrico, con el fin de abrir estos sectores al capital privado.
“Muchas empresas extranjeras quieren venir a Venezuela y compañías locales quieren expandir sus operaciones. Lo que puede pasar es que haya escasez de talento. Ya es un hecho que las empresas se están robando entre sí sus talentos. Tenemos clientes que nos han dicho que, en una semana, han perdido hasta ocho personas clave en la organización”, comentó Diana Macedo, ejecutiva de Mercer.
Subiendo
En 2025, 53% de las corporaciones identificaban como objetivo principal “potenciar los planes de formación”, ubicándose en segundo lugar retener el talento clave con 43%. Es decir, que en un año la importancia de conservar las piezas fundamentales de las organizaciones creció 38%.
El estudio indica que “65% de las empresas ha tenido contacto con personas que habiendo emigrado del país han regresado o tienen la intención de hacerlo para reinsertarse en el mercado de trabajo”.
“Hay una figura interesante que es el venezolano expatriado: personas que se fueron con su familia, pero ahora van a volver en calidad de expatriados. Conocen cómo se maneja la situación aquí y adquirieron los conocimientos y comportamientos de la empresa afuera. Con la venida de nuevas compañías y nuevos inversores, pues también vamos a tener mucho personal expatriado”, considera De Las Casas.
El estudio arroja como resultado que 64% de las empresas consultadas “tiene la expectativa de que aumente el flujo de dólares en la cobranza de su organización en 2026”. Igualmente, 68% espera que el gobierno de Delcy Rodríguez elimine la política de inamovilidad laboral, que impide a las empresas remover al personal cuando lo estime conveniente.
Más dinero
En cuanto a las causas de renuncia más frecuentes, “mejores salarios” aparece en la cúspide con 73%, seguido de “otras opciones de desarrollo” con 37%. Emigrar está en el tercer lugar con 31%, 15 puntos porcentuales menos que los contabilizados en la encuesta de 2025.
El sondeo de UCAB-Mercer indica que 77% de los colaboradores de estas empresas cuentan con otras fuentes de ingresos conocidas por sus empleadores. En total, apuntan que “12% de las empresas posee un programa de apoyo al emprendimiento, para emprendimientos personales o en beneficio de la organización”.
Venezuela registra una inflación interanual superior al 500% y la moneda local, el bolívar, perdió 82% de su valor en 2025. Ante un panorama tan gris, los venezolanos se aferran a la promesa de las nuevas inversiones que llegan desde el norte para recuperar su disminuido poder adquisitivo.


