Autoridades venezolanas, encabezadas por el ministro del Interior Diosdado Cabello, han sido acusadas de obstaculizar el trabajo de equipos de búsqueda y rescate internacionales en la zona devastada por los terremotos del 24 de junio en el estado de La Guaira, según reportes de medios internacionales y testimonios de rescatistas.
Un video viral muestra a Cabello impidiendo el paso de un rescatista estadounidense que intentaba acceder a un edificio colapsado donde se presumía la presencia de víctimas. Desde entonces, diversos grupos de rescate de países como Alemania, España y Chile han denunciado trabas sistemáticas, incluyendo la negación de permisos de entrada y hostigamientos constantes por parte de fuerzas de seguridad, que llegaron a calificar a los extranjeros de posibles “espías”.
“Temíamos más por los uniformados venezolanos que por el trabajo en los escombros”, relató un experto en rescate consultado por The Wall Street Journal.
La Guaira, que alberga el segundo puerto más importante del país y el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, es considerada por analistas una zona estratégica para el narcotráfico y el lavado de dinero vinculado al régimen chavista. Tras las inundaciones de 1999, el gobierno de Hugo Chávez impulsó la construcción masiva de edificios en la zona, muchos de los cuales quedaron reducidos a escombros tras los sismos de magnitud 7.2 y 7.5.
Según la columnista Mary Anastasia O’Grady en The Wall Street Journal, en los sótanos de algunos edificios colapsados se habrían encontrado cajas de seguridad que podrían contener evidencias sensibles. Un rescatista mencionó haber visto alrededor de 20 de estas cajas, que vecinos atribuyeron a “botín de carteles”.
El incidente ocurre seis meses después de que fuerzas estadounidenses capturaran a Nicolás Maduro —quien enfrenta cargos por narcoterrorismo en Nueva York— y la administración Trump instalara a Delcy Rodríguez como presidenta interina. Pese al levantamiento de sanciones y el impulso a la exportación petrolera, la situación interna sigue siendo crítica: inflación superior al 500% en los últimos doce meses, cerca de 400 presos políticos y fuerte descontento social.
El Departamento de Estado de EE.UU. calificó el episodio con el rescatista estadounidense como un “desafortunado malentendido”, asegurando que tanto las autoridades venezolanas como el equipo de rescate buscaban salvar vidas.
Organismos internacionales y la oposición, liderada por María Corina Machado —quien permanece en el exilio—, han exigido mayor transparencia y el ingreso sin restricciones de ayuda humanitaria. Reportes también hablan de saqueos y extorsiones por parte de funcionarios y militares en la zona afectada.
Hasta el momento, las autoridades venezolanas no han ofrecido una explicación detallada sobre las restricciones a los equipos extranjeros. El gobierno ha calificado las críticas como parte de una campaña mediática opositora.


