El economista Miguel Ángel Santos, decano de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey e investigador asociado al Harvard Growth Lab, publicó el 12 de agosto de 2026 una actualización de sus cálculos sobre la fuga de capitales en Venezuela.
Basado en los datos más recientes de la balanza de pagos del Banco Central de Venezuela (BCV), el análisis cubre el período hasta 2025 e incluye un gráfico de barras con cifras en millones de dólares constantes de 2018.
Santos emplea la metodología clásica de cálculo de salidas de capital desarrollada por el economista cubano Carlos Díaz Alejandro y previamente actualizada por él junto a Carmen Reinhart en 2016.
El trabajo destaca un contraste marcado: una fuga monumental durante los años de control de cambio y una entrada neta de capitales a partir de las sanciones de 2017. A continuación se detallan y explican uno por uno los diez puntos principales que presenta el economista.
- 1. Entrada neta de capitales sin precedentes a partir de 2017
Desde el año de las sanciones financieras (2017), Venezuela registra una entrada neta de capitales, algo atípico en su historia reciente, donde lo habitual era la salida o fuga. El gráfico que acompaña el análisis muestra valores predominantemente negativos (entradas) a partir de ese año, en contraste con las elevadas barras positivas de las dos décadas anteriores. - 2. Origen de esas entradas de capital
Estas entradas no corresponden a flujos formales tradicionales. Según Santos, se vinculan a importaciones reales e inversiones realizadas con dólares que no aparecen registrados en la balanza de pagos oficial. Provienen de la desacumulación de activos privados mantenidos en el exterior y de otras entradas capturadas en la cuenta de “errores y omisiones”. - 3. Diferencia respecto a las remesas
Las entradas netas de capital identificadas son distintas de las remesas familiares. De acuerdo con la balanza de pagos del BCV, las remesas se ubican en un rango de 3.100 a 3.700 millones de dólares anuales desde 2019. Su crecimiento ha coexistido con la implementación de las sanciones, pero no explica el volumen de la entrada neta de capitales observada. - 4. Posible vínculo con las sanciones y la liberalización parcial
Santos plantea que la entrada de capitales podría ser, en buena medida, una consecuencia de las sanciones. Capitales previamente fugados de manera irregular buscarían evadir las restricciones internacionales, mientras que las sanciones petroleras y el relajamiento del control de cambio abrieron mayor espacio a los privados para importar y vender a precios de mercado. - 5. Magnitud de la fuga durante el control de cambio (2003-2016)
Entre la creación de CADIVI en 2003 y 2016, la fuga de capitales alcanzó 161.300 millones de dólares. Santos describe esta cifra como de una magnitud “difícil de concebir”. - 6. Equivalencia con importaciones de alimentos
Esa misma cantidad de 161.300 millones de dólares equivale a quince años de importaciones de comida, medidas en el año de mayor volumen histórico de esas compras externas. - 7. Lo retornado es una fracción pequeña
Del total fugado en el período de control cambiario, lo que ha retornado entre 2017 y 2025 suma apenas 12.300 millones de dólares, es decir, menos del 10 % de la salida acumulada. - 8. Función real del control de cambio, según el análisis
El economista sostiene que el control de cambio —levantado de manera significativa a raíz de las sanciones petroleras— no se diseñó para detener la fuga de capitales, sino para decidir quién podía acceder a las divisas y, por tanto, quién se enriquecía con ellas y quién no. - 9. Venezuela como acreedor neto y la distinción entre deuda pública y activos privados
Santos coincide con el economista Miguel Rodríguez en que Venezuela, al haber mantenido superávit en cuenta corriente durante gran parte de su historia, no debería ser un deudor neto del mundo, sino un acreedor. El problema, señala, es que la deuda la contrajo el gobierno, mientras que los ahorros en el exterior los acumularon agentes privados que operaron bajo la protección y autorización del chavismo. - 10. Metodología y antecedentes del cálculo
El cálculo sigue la fórmula de salidas de capital de Carlos Díaz Alejandro (fallecido en 1985). Miguel Rodríguez la utilizó en su etapa en el Institute for International Economics para mostrar que el endeudamiento público neto se gestó principalmente durante el gobierno de Luis Herrera Campins. Posteriormente, Carmen Reinhart y el propio Santos la actualizaron en 2016 para demostrar que, en el caso venezolano, se fugaban más capitales con control de cambio que sin él.
En su cierre, Santos afirma que “a la economía venezolana la destruyó el chavismo y lo hizo ex-profeso para perpetuarse en el poder”, y añade que cuando el “sospechoso” al que algunos sectores pretenden convertir en chivo expiatorio llegó a la escena, “el cadáver ya estaba frío”.
El análisis se apoya en datos oficiales del BCV y en una metodología académica consolidada. Representa una actualización de estimaciones que el mismo autor ha venido elaborando desde hace años, y ofrece una lectura cuantitativa del comportamiento de los flujos de capital antes y después del endurecimiento de las sanciones internacionales.
Con base en los nuevos datos publicados por el @BCV_ORG_VE actualicé el cálculo de la fuga de capitales de #Venezuela hasta 2025. Varios resultados importantes:
— Miguel Angel Santos (@miguelsantos12) August 12, 2026
(1) A partir de las sanciones (año 2017) se registra una entrada neta de capitales sin precedentes en la economía… pic.twitter.com/7TNhSTCkcR
La metodología de Carlos Díaz Alejandro para estimar fuga de capitales
Carlos F. Díaz Alejandro (1937-1985), economista cubano-estadounidense, es una referencia clásica en el análisis de la deuda y los flujos de capital en América Latina durante las décadas de 1970 y 1980. Su enfoque para calcular las salidas de capital (lo que hoy se denomina comúnmente “fuga de capitales”) se enmarca en el método residual o de fuentes y usos de divisas, derivado de la identidad contable de la balanza de pagos.
Lógica básica del método
La balanza de pagos debe cuadrar: las fuentes de divisas de un país deben igualar a sus usos.
- Fuentes principales: aumento de la deuda externa (préstamos y emisión de deuda), inversión extranjera directa neta y otros ingresos de capital registrados.
- Usos principales: déficit en la cuenta corriente (o el saldo de la cuenta corriente) + acumulación de reservas internacionales oficiales + otros egresos registrados.
Cuando las fuentes registradas superan a los usos registrados, el residual se interpreta como salidas de capital no registradas del sector privado (adquisición de activos en el exterior por residentes que no aparecen de forma completa o transparente en las estadísticas oficiales). Este residual suele incluir, entre otros elementos, la cuenta de errores y omisiones de la balanza de pagos.
Fórmula típica (variante residual clásica)
Una expresión estándar del método residual (popularizada por el Banco Mundial y Erbe en los años 80, y coherente con el enfoque que se atribuye a Díaz Alejandro y a quienes lo aplicaron después) es:
[KF_t = \Delta D_t + FDI_t – CA_t – \Delta R_t]
donde:
- ( KF_t ) = fuga/salida de capitales en el período ( t )
- ( \Delta D_t ) = cambio en el stock de deuda externa
- ( FDI_t ) = inversión extranjera directa neta
- ( CA_t ) = saldo de la cuenta corriente (con el signo adecuado; a menudo se trabaja con el déficit)
- ( \Delta R_t ) = cambio en las reservas internacionales netas
(Existen variantes menores según se incluyan o excluyan ciertos ítems de cartera, activos bancarios, etc., o se ajusten por variaciones del tipo de cambio en la valoración de la deuda.)
Un residual positivo indica salida neta de capitales; un residual negativo indica entrada neta (como la que Santos identifica a partir de 2017 en Venezuela).
Contexto histórico y aplicación
Díaz Alejandro utilizó este tipo de razonamiento contable para ilustrar un fenómeno característico de la crisis de la deuda latinoamericana: el endeudamiento público financiaba la acumulación de activos privados en el exterior (“debt-driven capital flight”). Es decir, el gobierno se endeudaba en dólares mientras el sector privado sacaba capitales del país.
Miguel Rodríguez aplicó la misma lógica a Venezuela (en su etapa en el Institute for International Economics) para demostrar que el endeudamiento público neto del país se gestó principalmente durante el gobierno de Luis Herrera Campins, y no durante el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, como a menudo se afirmaba.
Carmen Reinhart y Miguel Ángel Santos actualizaron y extendieron estos cálculos para Venezuela en su trabajo de 2015-2016 (From Financial Repression to External Distress: The Case of Venezuela). Además del residual tradicional basado en la balanza de pagos del BCV, incorporaron una estimación de sobrefacturación de importaciones (otra vía importante de fuga de capitales bajo controles de cambio). Santos ha seguido actualizando la serie con los datos más recientes del Banco Central de Venezuela, como en el análisis de 2026.


