Aunque los ciudadanos relacionaron el fenómeno en los cielos con el fuerte movimiento telúrico, los expertos aseguraron que se debió más a un fenómeno atmosférico.
En Caracas, el martes 30 de junio a seis días del terremoto doble, el cielo también se tiñó de rojo y morado para despedir un día más luego de esta tragedia.
Diferentes fotógrafos y medios de comunicación publicaron las imágenes que demuestran los contrastes de la naturaleza, entre las consecuencias de un sismo de gran magnitud y la majestuosidad del cielo apreciado en la gran Caracas.


