Los 65.000 millones de barriles no son una meta de producción de 25 años, sino que se trata de reservas que North American Blue Energy Partners (NABEP) recibe para desarrollar en 17 campos bajo concesiones de 100 años. La meta divulgada para el primer horizonte operativo es superar 1,5 millones de barriles diarios, con una inversión “de hasta” US$100.000 millones y una proyección oficial de US$209.300 millones en impuestos y regalías durante 25 años.
Pero los grandes números también pueden ocultar la pregunta decisiva: cuánto petróleo puede convertirse realmente en producción, ingresos y capacidad estatal dentro del tiempo político que importa.
La diferencia entre poseer reservas y desarrollar barriles no es semántica: es la diferencia entre una promesa geológica y un proyecto industrial. Y esa distancia, en Venezuela, se mide en décadas, capital, infraestructura, seguridad jurídica y una paciencia estratégica que el país rara vez ha logrado sostener.
La conclusión central es que el acuerdo puede ser viable como plataforma de expansión parcial, pero es muy improbable que logre comercializar o producir integralmente 65.000 millones de barriles. A 1,5 MMbpd sostenidos desde el primer día, harían falta 118,7 años para llegar a ese volumen; y, en los 25 años políticos del acuerdo anunciado, se producirían solo 13.688 millones de barriles que constituyen el 21,1% de esas reservas.
Qué se sabe y qué no
| Variable | Información disponible | Consecuencia analítica |
| Activos | 17 campos con aproximadamente 65.000 MMbbl de reservas probadas | La cifra refiere a reservas, no a flujo anual ni a barriles automáticamente recuperables |
| Operador | North American Blue Energy Partners, NABEP | Es el vehículo privado central del acuerdo |
| Derechos otorgados | Concesiones por 100 años | El plazo de explotación es cuatro veces el horizonte político-fiscal de 25 años |
| Meta operativa | Más de 1,5 MMbpd | Es la meta a construir, no la producción inicial verificable |
| Producción base atribuida a NABEP | Cerca de 0,2 MMbpd | Para llegar a 1,5 MMbpd debe agregar aproximadamente 1,3 MMbpd |
| Producción total venezolana actual | Cerca de 1,25 MMbpd | El proyecto aspiraría a manejar un volumen superior a la producción nacional actual |
| Inversión prometida | Hasta US$100.000 millones | No se ha divulgado calendario, fondeo, garantías ni financistas |
| Marco de control estadounidense | 35% del capital corporativo, compra de 20% a costo, primera opción sobre el otro 80% y veto en directorio | Washington obtiene influencia comercial y de gobernanza, no solo acceso a crudo |
| Jurisdicción | Ley estadounidense y tribunales de EE UU | Aumenta la bancabilidad para el socio estadounidense, pero abre tensión de soberanía y litigios en Venezuela |
La estructura divulgada muestra que Estados Unidos tiene un interés más amplio que asegurar importaciones. El Departamento de Estado podrá comprar 20% de la producción de NABEP a costo; además, tendría derecho de primera oferta sobre el 80% restante. La Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra tendría 35% del capital de la empresa matriz y veto sobre designaciones al directorio; una mayoría de directores tendría que ser estadounidense. La pregunta emergente es qué contrapesos, transparencia y beneficios verificables recibirá Venezuela a cambio.
La cuenta física
| Escenario | Producción diaria | Producción anual | Años para producir 65.000 MMbbl | Producción acumulada en 25 años |
| Producción base NABEP | 0,20 MMbpd | 73 MMbbl | 890 años | 1.825 MMbbl |
| Meta divulgada del acuerdo | 1,50 MMbpd | 547,5 MMbbl | 118,7 años | 13.688 MMbbl |
| Desarrollo exigente | 2,00 MMbpd | 730 MMbbl | 89,0 años | 18.250 MMbbl |
| Desarrollo excepcional | 2,50 MMbpd | 912,5 MMbbl | 71,2 años | 22.813 MMbbl |
| Producción necesaria para 65.000 MMbbl en 25 años | 7,12 MMbpd | 2.600 MMbbl | 25 años | 65.000 MMbbl |
La meta de 7,12 MMbpd no es realista: equivale a casi seis veces la producción venezolana actual y supera ampliamente el máximo histórico de producción del país. La lectura correcta es que los 65.000 millones son una reserva estratégica a explotar durante muchas décadas, y no una fuente de ingresos realizables en el período anunciado.
Rangos de realización estratégica
Las probabilidades siguientes no son una predicción financiera exacta; son una evaluación estratégica basada en la distancia entre reservas, meta operativa, plazo, capacidad instalada, opacidad contractual y riesgo institucional.
| Resultado posible | Probabilidad estimada | Qué significaría |
| Lograr 100% de los 65.000 MMbbl | 3% | Producir o comercializar plenamente las reservas durante cerca de un siglo, sosteniendo inversión, paz jurídica y reposición de activos |
| Lograr 75%: 48.750 MMbbl | 12% | Mantener una industria de 2,5–4 MMbpd durante muchas décadas, con exploración, perforación e infraestructura a escala mundial |
| Lograr 50%: 32.500 MMbbl | 30% | Consolidar producción elevada durante 50–60 años y sostener capital, tecnología, mercados y legitimidad contractual |
| Lograr menos de 50% pero una explotación comercial relevante | 40% | Llegar a 1–1,5 MMbpd en los campos, producir 10.000–25.000 MMbbl en décadas y preservar la alianza |
| No lograr una escala comercial material | 15% | Quedar en producción heredada, anuncios de inversión, litigio, bloqueo financiero o fracaso de ejecución |
La probabilidad mayor no está en “cumplir” los 65.000 millones, sino en realizar parcialmente el proyecto. El escenario base es una explotación de menos de la mitad de las reservas durante el horizonte relevante, porque 65.000 millones requieren continuidad extraordinaria de inversión y gobernanza por muchas décadas.
Es lo que llamamos “paciencia estratégica” y en Venezuela, excepto con Edelca logrando grandes obras de muchos años de duración, no se conoce otra experiencia; y la cultura empresarial actual no apoya el posible éxito de este tipo de proyectos de “larguísimo” plazo.
Por qué se asignan esos porcentajes
| Factor | Efecto sobre la probabilidad |
| Brecha de producción | NABEP debe pasar de unos 200 mil bpd a más de 1,5 MMbpd: multiplicar por 7,5 su capacidad |
| Tiempo | La meta de reservas requiere 118,7 años incluso a 1,5 MMbpd, pero el horizonte político anunciado es de 25 años |
| Capital | US$100.000 millones es una cifra de escala suficiente para transformar activos, pero aún no tiene desglose, fuentes, garantías ni calendario |
| Infraestructura | Venezuela enfrenta restricciones de pozos, electricidad, dilución, oleoductos, tanques, puertos, refinerías, taladros y servicios |
| Riesgo legal | La jurisdicción estadounidense convive con una industria petrolera venezolana de reserva estatal y alta sensibilidad constitucional |
| Riesgo político | Cambios de gobierno, oposición interna, resistencia social y disputas sobre soberanía pueden reabrir contratos o impedir su ejecución |
| Riesgo de mercado | El crudo venezolano es mayoritariamente pesado o extrapesado; requiere diluyentes, mezclas, logística y compradores/refinerías compatibles |
| Potencial físico | Las reservas son muy grandes y la cercanía a refinerías estadounidenses favorece la viabilidad de una recuperación parcial |
La probabilidad de una explotación parcial relevante es mayor porque los campos maduros permiten generar caja temprana. La probabilidad de transformar 65.000 millones en producción efectiva es baja porque esa escala exige inversión reiterada, reposición de reservas, estabilidad contractual y capacidad institucional durante varias generaciones.
NABEP puede convertirse en una plataforma relevante de recuperación petrolera. Pero no debe confundirse una reserva gigantesca con un resultado asegurado, ni una concesión de 100 años con riqueza disponible hoy.
Los 65.000 millones de barriles no son el desenlace, sino que son la prueba más dura que el acuerdo todavía debe superar. El petróleo está bajo tierra; la verdadera incógnita es si Venezuela podrá sostener, durante generaciones, las condiciones para sacarlo… hasta ahora no ha podido… Que nos hace pensar que ahora sí podrá… ¿En qué hemos cambiado?
Noticias Destacadas
- NTN Consultores: Todo este “proyecto fantasioso” se ha construido en el papel como si el cuello de botella venezolano fuese solo financiero o petrolero; pero casi nadie ha puesto en el centro la restricción eléctrica: Porque sin electricidad no hay PIB, ni petrolero ni no petrolero. No hay levantamiento artificial, bombeo, dilución, almacenamiento, refinerías, puertos, telecomunicaciones, hospitales, comercios, ni producción manufacturera sostenida. La fragilidad de la red ya obligó a plantear que nuevos operadores petroleros generen su propia electricidad, mientras apagones recientes han afectado refinerías, terminales y la continuidad de operaciones industriales. Antes de prometer millones de barriles diarios y cientos de miles de millones de dólares, el acuerdo debería explicar de dónde saldrán los megavatios, quién financiará la generación y transmisión, y cómo se garantizará una red estable para toda Venezuela, y no únicamente para los enclaves petroleros
- Fórum Estratégico de Bled, en Eslovenia/El Pitazo. María Corina Machado: regresaré muy pronto a Venezuela para ayudar con el proceso de transición. Machado sostuvo que el objetivo no consiste únicamente en poner fin al autoritarismo, sino también en iniciar la recuperación de los distintos sectores del país. La Patilla: La advertencia de María Corina Machado sobre el futuro de Venezuela: elecciones primero, reconstrucción después
- Bloomberg: Trump está promocionando una participación de EE UU en el petróleo venezolano como una forma de reducir los precios de la gasolina y aumentar las reservas de crudo. Pero las preguntas sobre $100 mil millones en inversión y la calidad de las reservas podrían retrasar los resultados durante años
- El Pitazo: La Casa Blanca publica los puntos del acuerdo petrolero con Venezuela. “Esta innovadora privatización e inversión en el sector energético venezolano es un paso clave en el plan de tres fases de la Administración Trump: estabilización, reconstrucción y transición democrática. El crecimiento de la producción, el rendimiento y la inversión liderado por el sector privado en Venezuela es una condición previa fundamental para impulsar la continuidad de las reformas y la transición democrática tras el increíble éxito de la Operación Resolución Absoluta”, asegura la publicación oficial
- The Economist: El impacto del acuerdo petrolero entre EE UU y el rodrigato en las elecciones en Venezuela. El Estado venezolano quedaría fuera de la operación directa de los proyectos, aunque recibiría ingresos mediante regalías e impuestos asociados a la producción petrolera. The Economist advierte que los contratos firmados por el actual gobierno venezolano podrían enfrentar cuestionamientos si posteriormente llega al poder una administración elegida democráticamente
- Yahoo Finance: North American Blue Energy Partners (NABEP) nombra a Sara Chouraqui como Asesora Jurídica General. El CEO de NABEP es Alejandro Betancourt. Chouraqui se une a NABEP después de una destacada carrera en la Oficina de Fraudes Graves del Reino Unido, donde se desempeñó como Jefa de una división de Fraude, Soborno y Corrupción
- El Nacional: Steve Hanke entrega a la administración Trump su plan para dolarizar oficialmente la economía de Venezuela
- Bloomberg: Trump revisa la posición de Estados Unidos respecto de las Islas Malvinas. El presidente estadounidense aseguró que revisa la posición de Washington respecto de las islas. La declaración se conoce después de que trascendiera que el Pentágono analiza el tema en medio de las presiones de la Casa Blanca sobre el Reino Unido
- Agencias: EE UU. Trump difunde un vídeo hecho con IA que simula la destrucción de la isla de Jarg tras la vuelta de los ataques en Ormuz. El presidente estadounidense intensificó la guerra psicológica contra Teherán al compartir imágenes generadas que muestran bombardeos sobre la isla de Jarg, una acción propagandística que sucede al reciente ataque de las fuerzas armadas contra objetivos en la isla de Larak
Lo que no fue noticia (y debería serlo)
- Qué los 65.000 millones de barriles no son 65.000 millones de barriles disponibles para reparar hospitales, pagar maestros, recuperar escuelas o estabilizar salarios. Son reservas bajo tierra cuya conversión en bienestar dependerá de que se extraigan, se vendan, se cobren impuestos y regalías, y esos recursos lleguen de forma transparente a la gente. Entre el anuncio y la vida cotidiana hay una cadena larga que todavía no tiene cronograma público: inversión, perforación, electricidad, diluyentes, transporte, compradores, auditoría y ejecución estatal. El acuerdo contempla un horizonte de 100 años, mientras sus promesas fiscales se presentan para 25; por eso el ciudadano debe exigir fechas, metas anuales y cuentas abiertas, no solo cifras gigantes
- O que ¿alguien cree que una meta de más de 1,5 millones de barriles diarios se construye solo con una firma y un comunicado? La producción no salta automáticamente desde los cerca de 200.000 barriles diarios atribuidos a NABEP; requiere multiplicar capacidad, reactivar pozos, instalar equipos, garantizar energía y agua, asegurar diluyentes para el crudo pesado, reparar ductos y terminales, y financiar operaciones de manera continua. La pregunta que importa no es cuánto petróleo se anunció, sino cuántos barriles nuevos se producirán en el primer año, en el tercero y en el quinto, y cuántos empleos y contratos transparentes dejará ese aumento en Venezuela
- Ni que la discusión sobre soberanía puede reducirse a consignas mientras el ciudadano sigue sin saber quién controla, cuánto recibe el país y quién vigila cada dólar. Si Estados Unidos tendrá una participación de 35% en la matriz, derecho a comprar parte de la producción a costo y preferencia sobre gran parte del crudo restante, entonces Venezuela necesita una contraparte pública mucho más exigente: contratos publicables, regalías verificables, auditoría independiente, registro de beneficiarios, control legislativo y trazabilidad de cada barril. La soberanía útil no consiste solo en quién firma; consiste en que el petróleo produzca beneficios comprobables para el venezolano y no una nueva capa de privilegios opacos
- Tampoco que la promesa de hasta US$100.000 millones de inversión equivale a US$100.000 millones ya financiados, depositados o invertidos; porque “hasta” es un techo potencial, no un desembolso garantizado. El ciudadano debe poder conocer cuánto dinero entra realmente cada año, qué empresa lo aporta, qué parte se destina a producción, infraestructura, ambiente y seguridad industrial, qué obligaciones quedan en Venezuela y bajo qué condiciones puede suspenderse o retirarse ese capital. Sin un calendario público de desembolsos y metas, la gran cifra puede ser más una expectativa política que una realidad económica
Mail: btripierntn@gmail.com Instagram: @benjamintripier Twitter: @btripier


