Se acabó. Por primera vez en 23 años, ya no habrá tropas estadounidenses desplegadas en Irak. Mientras continúa la guerra contra Irán en el golfo Pérsico, las fuerzas del país norteamericano han puesto fin este miércoles a su misión en el país árabe, entre temores de que la retirada deje un vacío de seguridad, fortalezca aún más a las milicias chiíes respaldadas por Irán y ofrezca al grupo Estado Islámico (ISIS, en sus antiguas siglas en inglés) una oportunidad para reorganizarse.
La retirada, acordada en 2024 durante el mandato del demócrata Joe Biden, se ha emprendido principalmente desde una base aérea en Erbil, en la región semiautónoma del Kurdistán iraquí, y ha sido celebrada por Teherán y sus aliados como una victoria. La base de Erbil sirvió de cuartel general a las operaciones contra el ISIS y alojó a la mayor parte de los 1.500 soldados estadounidenses destinados en esa misión.
La retirada “marca la transición de una misión de coalición en tiempos de guerra a una operación de seguridad liderada por Irak”, ha declarado el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, en un comunicado. “Ahora le corresponde al Gobierno de Irak hacerse cargo de la responsabilidad de responder a los desafíos de seguridad que aún afronta el país, incluidos los remanentes del ISIS y las milicias alineadas con Irán que socavan la soberanía y la estabilidad regional de Irak”.
El final de la Operación Resolución Inherente en suelo iraquí y la salida de las tropas se produce 23 años después de que las fuerzas lideradas por Estados Unidos derrocaran a Sadam Husein, un proceso que desencadenó años de inestabilidad y violencia en Irak y países aledaños y culminó con el ascenso del ISIS. En el momento de mayor intensidad en el conflicto, en 2007, Estados Unidos llegó a tener 170.000 desplegados en el país árabe.
El Comando Central, responsable de las operaciones militares estadounidenses en Oriente Próximo, ha precisado que el grupo de trabajo conjunto de la operación permanecerá activo pero trasladará su cuartel general a Jordania. Las fuerzas de EE UU continuarán la misión de lucha contra el ISIS en Siria. Resolución Inherente se lanzó en junio de 2014 para combatir al ISIS.
“Buen trabajo a las decenas de miles de soldados estadounidenses, diplomáticos y personal civil que respondieron a la llamada en Irak”, ha declarado el comandante del Centcom, el almirante Brad Cooper. “Gracias a su sacrificio y profesionalidad, ISIS ha dejado de representar una amenaza sistémica para la seguridad nacional de Irak”. El alto mando asegura que las fuerzas iraquíes, incluidas las kurdas, ya cuentan con la “capacidad, liderazgo e independencia operativa para responder por sí solas a las amenazas contra su patria”. A partir de ahora, las fuerzas iraquíes asumirán el liderazgo de las tareas de seguridad en este país, aliado tanto de Washington como de Teherán, con el objetivo de mantener bajo control los remanentes yihadistas.
“Las fuerzas de Estados Unidos y de la coalición desplegadas en la región seguirán listas para responder a cualquier amenaza del ISIS que pueda surgir”, ha prometido Cooper. “Mantener nuestra vigilancia y disponibilidad es fundamental para proteger a la patria estadounidense y fortalecer la seguridad regional”.


