El sistema eléctrico venezolano (SEV) arrastra años de deterioro y durante los últimos meses la situación se ha agravado. En distintas regiones se registran cortes diarios que pueden extenderse durante 8, 10 o incluso más de 12 horas, y que han llevado a ciudadanos a protestar en las calles para reclamar a las autoridades por las deficiencias del servicio. Análisis de los ingenieros Víctor Poleo y José Aguilar señalan que actualmente se requieren alrededor de 15.000 megavatios para cubrir la demanda nacional, mientras que la generación disponible ronda los 12.000, lo que deja un déficit de unos 3.000 megavatios.
Por: Luis de Jesús – El Nacional
En medio de la crisis, el gobierno interino de Delcy Rodríguez ha atribuido los picos de demanda a las altas temperaturas y al fenómeno del Superniño, y ha pedido a los venezolanos, agobiados por los apagones, reducir el consumo. En septiembre, la funcionaria denunció además un supuesto sabotaje a la red y vinculó las fallas con el rechazo de trabajadores a los nuevos acuerdos alcanzados con el gobierno de Estados Unidos.
Rodríguez anunció además convenios para recuperar el sector, entre ellos el firmado con la empresa estadounidense GE Vernova, que contempla incorporar 1.000 megavatios en los primeros 24 meses y más de 5.000 en cuatro años, además de trabajos para rehabilitar la infraestructura. Pero el interés de la administración del presidente estadounidense Donald Trump de reactivar la industria petrolera del país también causa preocupación sobre la posibilidad de que estos esfuerzos aumenten la demanda eléctrica.
Rolando Alcalá, ministro de Energía Eléctrica, informó a finales de septiembre que durante el último trimestre de este año incorporarán 1.300 megavatios al sistema eléctrico bajo la promesa de estabilizar la crisis y disminuir los apagones. El plan contempla la entrada en funcionamiento de una unidad de Planta Centro, en el estado Carabobo, el principal complejo de generación de energía para el centro-oeste de Venezuela, que aportará 600 megavatios a esa región.
Dijo que se incorporarán también 7 unidades con una capacidad de 500 megavatios para Zulia, el más afectado por las fallas.
Alcalá explicó asimismo que pondrán en funcionamiento otras unidades en distintas zonas del país, que en conjunto generarían los 1.300 megavatios anunciados. El funcionario atribuyó un aumento de la demanda al supuesto repunte de la actividad económica, las altas temperaturas climáticas y señaló que los efectos de los terremotos de junio “retrasaron los planes” previstos para reparar el sistema.
Víctor Poleo, ex viceministro de Energía y Minas (1999-2001), explica a El Nacional que la demanda eléctrica actual en Venezuela se ubica en 15.000 megavatios y que el sistema —que no dispone de esa cantidad de energía— solo puede atender alrededor de 12.000 megavatios con la combinación de la hidroelectricidad generada en el río Caroní y las plantas termoeléctricas que siguen operativas.
Los 3.000 megavatios restantes se cubren mediante interrupciones del servicio, ya que el despachador de cargas obtiene esa cantidad de energía de varias regiones del país y en distintos momentos. Indica que esto se observa a diario y particularmente en Mérida, Táchira, Trujillo, Zulia, Monagas, Anzoátegui, Sucre y Nueva Esparta, donde las interrupciones del servicio permiten compensar el déficit en la generación.


