El juez estadounidense Alvin Hellerstein fijó para este jueves una audiencia en Nueva York para que Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, respondan a los nuevos cargos de conspiración para cometer torturas que les imputó la Fiscalía de Estados Unidos la semana pasada.
La orden emitida este miércoles por el juez, publicada en el archivo judicial del caso, indica que la audiencia tendrá lugar a las 11 horas de la mañana (15:00 GMT) y versará sobre los cargos contenidos en la acusación actualizada contra Maduro y Flores.
La Fiscalía de Estados Unidos presentó hace una semana cargos por conspiración para cometer torturas contra ambos y extendió la imputación de narcoterrorismo, que antes solo pesaba sobre Maduro, a Flores. Siguen acusados de conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y posesión y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos.
De acuerdo con el texto de la acusación actualizada, el gobierno de Maduro infligió torturas contra opositores, militares y otras personas detenidas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses, y presuntamente siguió una estrategia de «represión y torturas» para mantenerse en el poder durante años, reseñó Efe.
Sobre la imputación por narcoterrorismo, Estados Unidos alega que Maduro y Flores conspiraron para distribuir y poseer «cinco kilogramos o más de mezclas y sustancias que contuvieran una cantidad detectable de cocaína» con la intención de proporcionar «valor económico» a personas u organizaciones relacionadas con «actividades terroristas».
Maduro y Flores fueron capturados el 3 de enero por fuerzas estadounidenses en Caracas y trasladados a Nueva York, donde permanecen detenidos mientras afrontan el proceso.
La audiencia de mañana supone la lectura formal de los cargos, tras lo que los acusados tienen derecho a declararse o no culpables.
El juicio está programado para junio de 2027, y el próximo 17 de noviembre está prevista otra audiencia en la que el juez abordará una solicitud para desestimar los cargos bajo la figura de la inmunidad soberana, a la que la Fiscalía de Estados Unidos se ha opuesto.


