El chavismo y sus relaciones con Estados Unidos, bajo presión por el regreso de María Corina

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La octava fue la vencida. La dirigente opositora venezolana María Corina Machado regresó este domingo a su país luego de haber salido clandestinamente en diciembre del año pasado y tras más de siete intentos fallidos. Su regreso desde Panamá, donde permanecía en las últimas semanas, reaviva el clamor democrático de una sociedad que, pese a las esperanzas de la captura de Nicolás Maduro en enero, sigue bajo el control chavista, esta vez bajo el mando de Delcy Rodríguez.

Por: Ana María Rodríguez Brazón – El Tiempo

“Estoy aquí, con ustedes”, escribió la Nobel de la Paz en su cuenta de X, un mensaje que rápidamente fue entendido por sus seguidores.

Minutos después, el opositor y, según lo prueban las actas electorales de los comicios de 2024 recopiladas por la oposición, legítimo presidente de Venezuela, Edmundo González, confirmó la noticia: “¡Nuestra voz soberana retorna con ella para liderar y encaminar este proceso!”. Y agregó que “muy pronto” también retornará “para que el país avance verdaderamente hacia la libertad”.

El primer destino de Machado fue Barquisimeto, una ciudad ubicada a unos 400 kilómetros de Caracas. Allí se dirigió, rodeada de una marea humana que crecía, a la iglesia de Santa Rosa, para agradecer a la Divina Pastora por su regreso. Entre abrazos, llantos y sonrisas de una multitud tanto sorprendida como esperanzada, Machado se abrió paso hacia la salida del santuario y se subió a una caravana que ya estaba rodeada por cientos de habitantes. “Libertad”, gritaban al unísono.
A esta hora, Machado emprendía el viaje a Caracas, una travesía que normalmente es de alrededor de cuatro horas. Sin embargo, según videos difundidos en redes, la opositora se detenía en el camino para saludar a cientos de simpatizantes que, en una calle de honor popular, la recibían con los brazos abiertos.

Las dudas de su retorno

Más allá del furor social desatado, la llegada de Machado parece ser producto de un acuerdo entre el Gobierno venezolano y una facción de la oposición, así como del beneplácito de Estados Unidos.

Y es que, tras siete intentos previos, aún no hay claridad sobre cómo logró ingresar y si, por ejemplo, formará parte de la mesa de diálogo que se desarrolla en Caracas y de la que había sido excluida.

En un comunicado difundido por su equipo, se asegura que el chavismo bloqueaba su ingreso, así como también se agradece a Washington: “Queremos expresar nuestro especial agradecimiento al presidente Donald Trump, al secretario de Estado, Marco Rubio, y al Gobierno de los Estados Unidos por su compromiso y liderazgo”, se lee en el texto.

Sin embargo, el propio Trump dijo no estar al tanto de su llegada: “No sé nada sobre eso, pero creo que es una mujer muy agradable. (…) Espero que esté a salvo”, declaró a periodistas.

Una versión muy diferente fue la que entregó el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en la que dejó ver que todos los actores involucrados efectivamente estaban al tanto del viaje.

En su cuenta de X, el jefe de la diplomacia estadounidense afirmó que “las condiciones que permiten el regreso seguro de la Sra. Machado a Venezuela son el resultado directo de las conversaciones de reconciliación apoyadas por EE. UU., que ya han logrado la liberación de cientos de presos políticos y el retorno del exilio de cientos de figuras de la oposición política”.

Rubio también dejó clara la importancia de que “todos los actores políticos apoyen estas conversaciones, que representan la mejor oportunidad que Venezuela ha tenido en treinta años de lograr pacíficamente no solo una elección libre y justa, sino una democracia duradera”.

También hace énfasis en que Machado tiene como propósito contribuir activamente a que este proceso avance de manera estable, pacífica y segura y que “regresa para acompañar a los venezolanos en sus aspiraciones, demandas y legítimos anhelos de libertad, democracia y justicia, así como para contribuir a la construcción de las condiciones políticas e institucionales necesarias para una transición exitosa”.

El mensaje de Rubio fue secundado por la jefa de la oposición en las negociaciones con el chavismo, Dinorah Figuera, quien escribió en redes que el retorno era producto de “avances hacia la obtención de plenas garantías para todos los venezolanos”.

“Celebramos el retorno en libertad de María Corina Machado. Este es un resultado directo del 3 de enero y de la fortaleza del diálogo”, dijo Figuera.

Cabe destacar que el tercer ciclo de negociaciones concluyó el miércoles con un acuerdo para revisar leyes que devuelvan las garantías a los partidos políticos, pero sin avances en la conformación de un Consejo Nacional Electoral ni en un calendario fijo de comicios generales.

La presión sobre el chavismo

Hasta ahora, el chavismo no se ha pronunciado. Sin embargo, políticamente supone un golpe al aceptar el retorno de la opositora, quien, según la última encuesta de Meganálisis, cuenta con el 61 por ciento de respaldo, mientras que la interina Delcy Rodríguez apenas alcanza un 3,6 por ciento de aprobación.

En todo este tiempo, Washington ha estado negociando acuerdos en materia de petróleo, minería y gas con el Gobierno de Delcy Rodríguez, una relación que ha crecido al punto de calificarse mutuamente como socios y amigos, lo que los llevó a firmar en agosto un convenio petrolero que permite a Estados Unidos acceder a la quinta parte de las reservas de crudo venezolanas.

El pacto ha sido criticado por quienes consideran que EE. UU. busca principalmente el petróleo venezolano, y no impulsar la democratización del país.
Machado solo se limitó a decirle a la administración Trump que sus “enemigos” están en el poder en Venezuela.

Y, mientras la urgencia por elecciones no coincide con las prioridades de Washington, el regreso de la principal opositora reabre el tablero político y pondrá a prueba la diplomacia entre Rodríguez y Trump.

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