Socios del yerno de Trump se quedaron con un campo gasífero en Venezuela

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Vía Armando.info

Cosas de familia: de la noche a la mañana, en agosto una firma de Qatar se adjudicó la explotación de un enorme yacimiento en la costa oriental, colindante con aguas de Trinidad y Tobago. Los hermanos sirio-cataríes que la dirigen acompañan a Jared Kushner en un controversial desarrollo inmobiliario en Albania. La concesión de este contrato refleja tanto el poder que la tutela desde Washington ejerce sobre el régimen de Caracas, como el interés de Delcy Rodríguez por cultivar sus vínculos, ya estrechos, con el emirato árabe.

Una compañía catarí, cuyos propietarios mantienen relaciones comerciales con la familia de Donald Trump, explotará una de las joyas gasíferas de Venezuela: el campo Loran, uno de los​ ​mayores yacimientos de gas natural del país, ubicado costa afuera, ​sobre la plataforma ​marítima del Delta del Orinoco, en aguas del océano Atlántico. 

Se trata de UCC Holding, empresa que en agosto pasado firmó de manera protocolar su entrada al negocio, durante un acto en el presidencial Palacio de Miraflores de Caracas que encabezó la propia presidenta encargada, Delcy Rodríguez. El acuerdo no levantó ni el ruido ni la polémica que días después desataría el convenio establecido entre la administración Trump y la empresa North Blue Energy Partners (Nabep), del cuestionado Alejandro Betancourt López, pero de igual manera dibuja con nitidez el reacomodo del mapa energético en Venezuela bajo la tutela de Washington. 

“Puedo anunciar al país con gran satisfacción que, después de 23 años, finalmente hemos logrado dar el impulso necesario para comenzar la producción de gas en este extraordinario y enorme campo conocido como Loran”, celebró Delcy Rodríguez. Entonces detalló que la segunda fase de exploración y explotación del campo, limítrofe con el yacimiento Manatee, en aguas territoriales de Trinidad y Tobago, la llevarán adelante UCC Holding, British Petroleum (BP) y XRG, una filial de la Abu Dhabi National Oil Company (Adnoc) de los Emiratos Árabes Unidos. 

A mediados de abril, Rodríguez ya había firmado con la estadounidense Chevron la cesión del lote que esta compañía estadounidense mantenía en el campo Loran, asignada con anterioridad, a cambio de una mayor participación en la Faja Petrolífera del Orinoco, un enroque que preparaba el terreno para la llegada de nuevos actores en ese negocio y que, finalmente, permitió el desembarco en Venezuela de UCC Holding, cuya sede principal está en Doha, la capital catarí.

UCC Holding pertenece a los hermanos Moutaz Al-Khayyat y Ramez Al-Khayyat, de acuerdo a la información que la propia compañía ofrece. Está cubierta por un paraguas corporativo aún más amplio de  los Al-Khayyat, el conglomerado Power International Holding. Aunque nacieron en Siria, poseen la nacionalidad catarí y desde Doha iniciaron su expansión internacional. 

Los hermanos sirio-cataríes Moutaz y Ramez Al-Khayyat han consolidado la expansión internacional de sus negocios a la par de sus conexiones con la propia familia de Donald Trump. Crédito: uccholding.com.

El destino terminó por llevar la atención del par de hermanos hacia el negocio petrolero venezolano. Destino, en este caso, es el apodo de una secuencia de hechos que condujo desde la vuelta al poder de Donald Trump en enero de 2025 a la captura un año después de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, apenas precedidos por el derrumbe de la dinastía dictatorial de los Al-Assad en Siria, en diciembre de 2024. Al cabo de ese efecto dominó, Trump se hizo de una gran influencia sobre los gobiernos tanto de Siria como de Venezuela, país este último donde ejerce su tutela. Al mismo tiempo, la familia Al-Thani, reinante en Qatar, es una tradicional aliada del presidente estadounidense, tanto en la política como en los negocios.

De ese modo quedó servida la mesa para que los Al-Khayyat entraran en el festín de contratos petroleros al que el régimen de Delcy Rodríguez convocó este año, animado desde Washington. Además, contaban con una relación que tal vez los pudo ayudar: Jared Kushner, esposo de Ivanka Trump y, por lo tanto, yerno del presidente republicano, es socio de los hermanos sirio-cataríes en un polémico desarrollo inmobiliario en Albania, que detonó la llamada Revolución de los Flamencos y puso en jaque al gobierno del primer ministro, Edi Rama, en ese país de los Balcanes.

Delcy Rodríguez nunca ha explicado por qué se escogió UCC Holding para explotar el campo Loran. Tampoco lo han hecho ni la Ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, ni el presidente de Pdvsa, Héctor Obregón. 

Sin embargo, varias de las fuentes consultadas para esta historia confiaron a Armando.info que, además de la influencia del presidente estadounidense, allí actuó el interés de Delcy Rodríguez por estrechar los lazos con Qatar, un país al que viaja con frecuencia -por ejemplo, el vuelo que, con Rodríguez a bordo, hizo escala en Madrid en 2020 y dio origen al escándalo del Delcygate, siguió rumbo a Doha- y que desde hace tiempo ha hecho de broker de negociaciones entre Washington y Caracas. 

Esta misma semana Qatar Airways, la línea aérea bandera del emirato del este de la península arábiga, inauguró con la debida pompa oficial su ruta entre Doha y Bogotá, con escala en el aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía.

En Caracas, antes y después de la firma con UCC Holding, Delcy Rodríguez recibió dos delegaciones de alto nivel del gobierno catarí. En el mes de febrero, una liderada por Mohammed Bin Abdulrahman Al Thani, Primer Ministro de Qatar, y en septiembre pasado, otra con Mohammed Bin Abdulaziz Bin Saleh Al Khulafi, Ministro de Asuntos Exteriores de Qatar, a la cabeza. 

Soliviantando el mundo

Un extenso reportaje de The New York Times, publicado en abril pasado, mostró la cercanía que han establecido los hermanos Al-Khayyat con la familia Trump, una relación que, según la investigación periodística, comenzó en 2022, en el marco de la Copa Mundial de Fútbol en Qatar, evento para el que el holding de los Al-Khayyat construyó algunas obras. 

Los hermanos Al-Khayyat conocieron a Jared Kushner e Ivanka Trump en una cena en un lujoso restaurante “situado en una isla con vistas al impresionante horizonte urbano de Doha”. Aquel encuentro derivó, tiempo después, en una sociedad para construir un enorme proyecto inmobiliario, con un resort de lujo incluido, en una reserva natural de Albania, en el sudeste de Europa, que hoy enfrenta la resistencia de los albaneses.

Amén de pariente político de Trump, Kushner cumple a nombre de su suegro el papel de negociador en zonas de conflicto, como el Medio Oriente y Ucrania, junto a Steve Witkoff, otro empresario de la órbita MAGA. Frecuentes denuncias periodísticas han informado que, junto a su agenda diplomática, Kushner no ha renunciado a buscar negocios en los lugares que visita en calidad de enviado de Washington. 

A comienzos de junio pasado miles de personas protestaron en Tirana, la capital de Albania, contra el proyecto, que amenaza a los frágiles ecosistemas de la isla de Sazan y la laguna de Vjosa-Narta, donde, según contó el diario español La Vanguardia de Barcelona, los hermanos Moutaz y Ramez Al-Khayyat “han desembolsado unos 200 millones de dólares para adquirir terrenos cuyos propietarios albaneses se encuentran actualmente bajo investigación”. En total, el proyecto supondría una inversión de 4.000 millones de dólares, un maná caído del cielo sobre ese país, uno de los más pobres de Europa. 

Pero las protestas se enfocaron primero en el hábitat natural y no en el dinero. Buscaban originalmente proteger el reservorio, donde anidan importantes colonias de flamencos rosas (Phoenicopterus roseus), ante el avance de las obras, paralizadas temporalmente bajo presión de la Unión Europea. 

Pronto las manifestaciones se extendieron por toda Albania, enarbolando un pliego de reivindicaciones que incluía el combate efectivo contra la corrupción y la dimisión del primer ministro Rama, quien hasta hoy resiste en el gobierno. Fue el inicio de la Revolución de los Flamencos.

Los reparos de Bruselas a la obra no solo han conducido a una exhaustiva evaluación que el proyecto turístico podrá tener en el hábitat único donde se construye, sino también a investigar las sospechas de corrupción que giran en torno a la adjudicación de esas tierras. De hecho, una investigación reciente del Organized Crime and Corruption Reporting Project (Occrp, con sede en Ámsterdam), publicada el 18 de junio, reveló que una de las personas que vendió las tierras está siendo investigada en un caso de narcotráfico.  

Un año antes, en junio de 2025, Moutaz Al-Khayyat había publicado en su cuenta de Instagram una foto en la que se le ve junto a su hermano Ramez -el par que ahora llega a Venezuela-, ambos flanqueando al ahora cuestionado primer ministro de Albania, a quien Moutaz Al-Khayyat calificó en esa publicación como “un líder visionario que guía a su país con sabiduría y claridad”.   

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