El Índice de Precios al Consumidor de Argentina experimentó una variación mensual del 5,3 por ciento durante el mes de junio y acumuló, en los primeros seis meses del año, una tasa del 36,2 por ciento con respecto al mismo periodo del año anterior, según datos divulgados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Por: La Gaceta de la Iberosfera
En la variación interanual, la inflación del país se situó en un nivel del 64 por ciento, el registro más alto observado en el último año.
La división con mayor incremento durante junio fue la de salud, con una subida intermensual del 7,4 por ciento, sobre la que incidió el aumento de la cuota de la medicina prepaga y de los productos medicinales.
Este binomio tóxico que parece no querer entender que la economía argentina está estallada.
El poder kirchnerista no puede ni quiere aceptar el diagnóstico, prefiere enfrascarse en tirones internos y pensar que si cambian de nombres el fuego no va a quemar ni el agua a mojar.
El aceleramiento de la inflación ya es pasmoso, se derrumba la cotización de los activos financieros pero también se derrumban las opciones políticas y para adentro del kirchnerismo se derrumban todas las relaciones.
La nueva ministra, Silvina Batakis, asumió rodeada de escándalos. En paralelo a su jura se «filtraron» sus supuestos chats con insultos a Alberto Fernández y a sus bajas pasiones, un tsunami de chismes impúdicos rodean al presidente argentino en estas horas. Las supuestas antiguas declaraciones de Batakis son incendiarias respecto de su ignorancia en temas económicos, pero también lo son respecto de la intimidad del presidente. La nueva ministra no parece una gran adquisición medianamente confiable para contener a los tenedores de títulos públicos que se deshacen de ellos a como dé lugar. Ya absolutamente nadie se atreve a financiar al Tesoro argentino, o sea, cuando Batakis quiera renovar la deuda vencida le va a resultar imposible.
La escasa actividad productiva que queda en pie depende de insumos importados, pero casi no hay dólares, nada tiene precio, la emisión está descontrolada y la devaluación inminente hace que se paralice toda la cadena productiva. El que posee divisas, bienes o stock lo guarda por miedo a no poder reponer nada en el futuro. La economía se está deteniendo velozmente.


