Mientras las protestas antigubernamentales en Irán continúan luego del asesinato de Mahsa Amini el 17 de septiembre tras estar varios días en coma luego de haber sido golpeada brutalmente por la policía moral por negarse a usar el hiyab en la vía pública, el régimen teocrático iraní niega toda acusación sobre la muerte de la joven kurda iraní y ahora dice que fue un suicidio.
Por: Santiago Vera García – La Derecha Diario
Originalmente, Mahsa fue detenida por usar un “atuendo inadecuado” y violar el código de vestimenta para las mujeres. La verdadera razón de su arresto fue que no estaba utilizando “correctamente” el hiyab, el cual tenía sobre sus hombros pero no sobre su cabeza, según confirmaron múltiples fuentes que vieron los hechos.
La policía moral es una fuerza creada directamente por el Ayatolá y es responsable de garantizar el respeto de la moral islámica descrita por las autoridades clericales del país, siguiendo la Ley Sharía al pie de la letra según la interpretación del régimen iraní.
El padre de la mujer afirmó que las autoridades iraníes cubrieron los moretones en el cuerpo de Amini y se negaron a permitir que su familia los viera, lo cual denota que la víctima fue severamente golpeada por la policía, lo cual fue confirmado con una brutal foto de la mujer que la mostraba en coma en el hospital.
Sin embargo, a pesar de la información pública, un informe oficial de la policía forense iraní negó que Mahsa hubiera muerto debido a golpes en la cabeza. Por el contrario, vinculó su muerte con condiciones médicas preexistentes. Su muerte “no fue causada por ningún golpe en la cabeza y las extremidades“, se leía en el informe del forense.
Refiriéndose al día en que Amini colapsó bajo custodia, la forense dijo que había recuperado brevemente la conciencia, pero que “la reanimación cardiorrespiratoria fue ineficaz en el primer minuto crítico, lo que resultó en daño cerebral”.
El informe señaló afecciones médicas preexistentes relacionadas con un tumor cerebral por el que se había sometido a una operación cuando tenía 8 años. “Murió debido a una falla orgánica múltiple causada por hipoxia cerebral”. Su familia niega absolutamente cualquier problema cardíaco preexistente.
La otra muerte que instigó a las protestas más fuertes de la historia en contra del régimen
Las autoridades iraníes también han negado los informes que indican que las fuerzas de seguridad mataron a una niña de 16 años durante las protestas, sosteniendo, en cambio, que la joven se suicidó al caerse de un techo.

Informes de redes sociales y grupos de derechos humanos han dicho que Sarina Esmaeilzadeh fue asesinada por las fuerzas de seguridad cuando fue golpeada con porras en la cabeza durante las protestas, y que su caída fue provocada por los policías.
El presidente del Tribunal Supremo de la provincia de Alborz, donde murió Esmaeilzadeh, dijo que una investigación preliminar mostró que su muerte fue a propósito, y que se tiró bajo su propia voluntad desde el techo de un edificio de cinco pisos.
El presidente del Tribunal Supremo, Hossein Fazeli Herikandi, dijo que las afirmaciones en los medios de comunicación de la oposición sobre su muerte eran “mentiras”. “Según el relato de su madre, Esmaeilzadeh tenía antecedentes de intentos de suicidio”, dijo, sin dar evidencias al respecto.

A principios de esta semana, las autoridades también dijeron que otra joven, Nika Shakarami, de 17 años, falleció debido a que se suicidó arrojándose de un techo. Por el contrario, organizaciones de derechos humanos argumentan que fue asesinada en Teherán mientras participaba en las protestas.
A principios de esta semana, los medios estatales dijeron que se había abierto un caso judicial sobre la muerte de Shakarami, citando a funcionarios que afirmaban que no tenía nada que ver con los disturbios, y que se había caído de un techo y que su cuerpo no contenía heridas de bala. Por el contrario, activistas aseguran que fue baleada y arrojada desde un piso alto.
Según Iran Human Rights, un grupo de defensa de los derechos humanos con sede en Oslo, Noruega, ya son más de 150 personas que han muerto a manos de la policía antidisturbios en las últimas 4 semanas. Cientos han resultado heridas y miles han sido arrestadas en una represión de las protestas en todo el país. Las mujeres han desempeñado un papel destacado, agitando y quemando sus hiyabs.
El gobierno ha descrito las protestas como un complot de los enemigos de Irán, incluido Estados Unidos e Israel, acusando a disidentes armados, entre otros, de armar las protestas. Según el régimen, en los choques con la policía, al menos 20 miembros de las fuerzas de seguridad han sido asesinados por los manifestantes.
“Conocemos a nuestros principales enemigos. Ustedes son novatos y mercenarios de Israel, Estados Unidos y el sionismo y no pueden hacer nada en este país excepto incendiar contenedores de basura“, dijo una mujer que está a favor del régimen iraní, entrevistada por la televisión estatal.
El mismo ayatolá Ali Jamenei, Líder Supremo de Irán, ha culpado a Estados Unidos e Israel por las protestas, acusando a los países de tratar de detener el “progreso” de Irán. Jamenei calificó el lunes pasado las protestas antigubernamentales, una de las más grandes que el país ha visto en años, como “disturbios”.
“Digo explícitamente que estos disturbios y esta inseguridad fueron un diseño de Estados Unidos y el régimen sionista falso y ocupante [en referencia a Israel] y de aquellos a quienes les pagan; y algunos iraníes traidores en el extranjero los ayudaron”, dijo Jamenei frente al alumnado de una universidad policial en Teherán.


