Indudablemente después de Margaret Thatcher, en España surge una mujer con méritos de igual calibre, capaz de conducir un pueblo en momentos de gran oscuridad. Es Isabel Díaz Ayuso, quien luego de conocer su arrasante triunfo en Madrid, se dirige a los derrotados y sentencia con toda la gravedad del caso: “Nadie les pidió, ni les autorizó para hacer lo que han hecho. Nadie”. La próxima vez que quieran cambiar a España díganlo, presenten el programa y la gente responderá, pero nadie los autorizó para hacer lo que han hecho.
Por: Isabel Pereira Pizani – La Gran Aldea
Los resultados después de la tramposa alianza de Pedro Sánchez con Podemos están a la vista: la deuda pública pasó de 400 mil millones a 1 billón y medio de euros, la cifra supera los 1.504 miles de millones de euros lo que representa el 116% del PIB español. La quiebra de empresas destruyó 10% de empleo privado, al tiempo que ingresaron 150.000 funcionarios públicos pagados con nuevos impuestos. España soporta la mayor tasa de paro de toda la Unión Europea y la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos). Solo 1 de cada 3 empleos creados desde que gobierna Sánchez corresponden al sector privado. El salario mínimo sube un 8%, alcanzando una cifra de 1.080 euros, no por alzas en la productividad y los dividendos, sino como medida populista. El resultado previsible solo podía ser mayores costos de las empresas, menos empleos, desaparición de las contrataciones.
“¿Cuál es la base técnica-productiva de la oferta de electricidad para una región de Brasil que ofrece Maduro a Lula, si en nuestro país la crisis eléctrica es total, los apagones diarios azotan la vida de nuestras comunidades?”
La inflación española es la más alta de la comunidad europea. El 70% de los hogares, gastan más de lo que ganan. Más del 50% de los hogares han consumido sus ahorros y se endeudan, la clase media arruinada, como ocurre en todas las experiencias socialistas. Para 2022, las familias redujeron su gasto básico en 25%. La falta de recursos ha obligado a 6 de cada 10 hogares con bajos ingresos a reducir su consumo de electricidad, agua o calefacción, mientras que un 46% ha recortado su presupuesto en alimentación. Además, el 18% de las familias con niños han dejado de usar el comedor escolar por no poder costearlo. España es la última en Europa en creación de empleos y la primera en ruina de la clase media, los nuevos empleos los paga la sociedad con impuestos e inflación. Este es el saldo de la incursión de la nefasta dupla PSOE- Podemos hoy barridos por un pueblo al que le hicieron algo que nunca pidió.
La misma pregunta de Díaz Ayuso dirigida al PSOE y Podemos debemos formular los venezolanos: ¿Quién exigió expropiar las más importantes empresas del país, invadir las plantaciones agrícolas y ganaderas que aseguraban nuestra seguridad alimentaria? Hoy la inseguridad alimentaria cubre al 90% de la población. ¿Quién les planteó la urgencia de expulsar empresas extranjeras como Owen Illinois, que generaban empleos de calidad y salarios acorde con las responsabilidades del trabajador? El Centro de Divulgación del Conocimiento Económico (Cedice) calcula que solo entre 2005 y 2010 las expropiaciones sumaron 1.168 firmas. De ese total, 256 compañías operaban en el sector alimentos, 155 en comercio, 8 en el petrolero. En cuanto a los sectores más vulnerados por esa política, se destacan la industria de la construcción, la producción agrícola y el procesamiento de alimentos, el comercial y el petrolero. No obstante, el impacto de las expropiaciones no solo la sufren las empresas también las personas naturales; se habría consumado la apropiación de más de 285 propiedades entre los años 2005 y 2010. A lo anterior también se sumaría la expropiación, bajo excusa de convertirlos en viviendas, de más de 170 edificaciones, desarrollos habitacionales y estacionamientos.
¿Con base a cuáles criterios Hugo Chávez despidió a 20.000 trabajadores de PDVSA? Su capital de trabajo más valioso acumulado por años de entrenamiento y capacitación. PDVSA hoy no cubre sus gastos operativos y es financiada por el Banco Central de Venezuela. A mediados de 2016 sin incluir impuestos, depreciación, intereses y amortización ya la empresa daba pérdidas.
¿Quién pidió sustituir nuestros hospitales públicos por la cadena ranchificada de Barrio Adentro, hoy en completo estado de abandono?, ¿quién les exigió sustituir médicos y personal de salud egresados de nuestras Facultades de Medicina por “técnicos sanitarios cubanos” y médicos comunitarios sin la formación necesaria para solventar los problemas de salud de la población? En contraste, hoy 3 de los más importantes médicos de EE.UU. son egresados de nuestras universidades autónomas.
¿Quién les pidió que acabaran con los salarios y seguridad social de los empleados públicos más importantes del país: médicos, enfermeras, maestros, profesores universitarios?, ¿por qué colocar en situación de miseria nuestras universidades autónomas?, ¿quién les pidió que destruyeran el salario de los trabajadores que hoy es el más bajo del mundo, inferior al de Haití?
Evidentemente todos los que propiciaron la subida al poder de Hugo Chávez y Nicolás Maduro estuvieron animados por el afán de ajustar cuentas con unos políticos y partidos que les hacían sentir insatisfechos. Un ejercicio de venganza contra los partidos de una población que no recibió oportuna información no fue advertida de lo que había ocurrido en el mundo con las experiencias socialistas-militaristas similares, de allí a saltar al abismo fue casi un solo movimiento.
Hoy cuando se descorren las telarañas y las mentiras, vemos que la magnitud del desastre que provocaron aquellos que el pueblo eligió es inconmensurable y sigue siendo una herida mortal que llevamos todos. Hasta ahora no hemos recibido ninguna prueba de arrepentimiento, ni de toma de conciencia parecida a la disolución de su gobierno que ha impuesto Pedro Sánchez después de la derrota.
El pueblo español en su última contienda electoral realizó un juicio al gobierno del PSOE y Podemos, cotejó las falsas promesas populistas, el crecimiento de salarios y empleos no respaldados por alzas de la productividad, el endeudamiento masivo de España que la coloca entre los países más cargados de deudas de la economía europea. Los ciudadanos conscientes del fracaso sopesaron fríamente el engaño de unos gobernantes que ejecutaban políticas que nadie les había pedido, políticas que no habían sido expuestas en programas claros de gobierno y que sin embargo fueron ejecutadas sin pausa y sin tregua colocando hoy a España en uno de los últimos lugares de crecimiento en la Comunidad europea y a los ciudadanos españoles muy por detrás de los niveles de bienestar que gozan países vecinos como Inglaterra, Francia y Alemania. Repito las palabras de Isabel Díaz Ayuso: nadie les pidió que hicieran lo que han hecho. NADIE.
Los venezolanos debemos hacer el mismo balance, mirar de frente, ¿qué hemos ganado con el socialismo impuesto desde 1999?, ¿cuánto han crecido las oportunidades de desarrollo de las nuevas generaciones, cuánto han disminuido los sectores en situación de pobreza?, ¿cuáles son las consecuencias de tener un 30% de nuestra infancia con atraso crónico en su proceso de crecimiento, situación causada por hambre?
Las interrogantes pueden ser infinitas, hay que tener valor para enfrentar la realidad.
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