La queratoprótesis es una intervención quirúrgica en la que se retira la córnea afectada del ojo y se reemplaza por una córnea artificial. Aunque este concepto data del siglo XVIII, solo ahora estamos empezando a ver la verdadera potencialidad de esta técnica, gracias a los avances en la ciencia y tecnología médica.
La opacidad corneal es una causa principal de ceguera tratable. Se estima que alrededor de 100,000 procedimientos de trasplante de córnea se realizan en todo el mundo cada año, aunque el número de pacientes que podrían beneficiarse de la cirugía es órdenes de magnitud mayor.
¿Por qué es importante este estudio para la salud humana?
La queratoprótesis es especialmente relevante en casos donde los trasplantes de córnea tradicionales pueden no funcionar bien. Algunos pacientes pueden experimentar rechazo o resultados deficientes con estos métodos de trasplante. Ahí es donde entra en juego la queratoprótesis, que no solo es efectiva en casos donde la trasplantación tradicional ha fallado, sino que también puede utilizarse como alternativa, ya que la rehabilitación visual ocurre en cuestión de días, no está sujeta al astigmatismo y no existe el potencial de rechazo de aloinjerto.
Este método es particularmente alentador para los padres de niños con ceguera, incluidos aquellos con anomalía de Peter. Debido a que los infantes y los niños tienen un sistema inmunológico muy activo, se considera que el trasplante de córnea estándar está destinado al fracaso. Sin embargo, la queratoprótesis permite el establecimiento de un eje visual claro a una edad temprana, lo que puede evitar o tratar la ambliopía, una de las principales causas de pérdida de visión en niños.
Además, para los pacientes con sequedad severa o inflamación, la queratoprótesis puede ofrecer resultados excelentes, aunque también presenta más riesgos. En algunos casos, puede desarrollarse una membrana detrás de la queratoprótesis que interfiere con la visión. Sin embargo, esta membrana puede abrirse utilizando un pequeño rayo láser sin necesidad de cirugía adicional. Raramente, el tejido alrededor del tallo del dispositivo protésico se disuelve, lo que puede llevar a la filtración de líquido del ojo, provocando una infección o incluso la pérdida de la visión.
El dispositivo AlphaCor
AlphaCor (Argus Biomedical Pty Ltd, Perth, Australia) es el dispositivo de queratoprótesis más nuevo.
Fue aprobado por la FDA en agosto de 2002 para pacientes con alto riesgo de queratoplastia penetrante de donante (PKP). El implante es una córnea sintética no rígida de 7 mm de diámetro, compuesta de una pieza. Está compuesto por una falda exterior, que es un PHEMA (poli[2-hidroxietil metacrilato]) opaco, poroso y con alto contenido de agua, con un núcleo óptico central transparente de gel PHEMA.
Durante siglos, los cirujanos oculares han imaginado y estudiado una variedad de métodos y materiales que podrían utilizarse para recrear una ventana artificial clara en casos de opacidad corneal persistente. Algunos atribuyen al oftalmólogo francés Dr. Pellier de Quengsy como el primero en proponer una keratoprótesis (Chirila, 1999) basándose en manuscritos que datan de 1789. Se han probado vidrio, metacrilato de polimetilo (PMMA), varios plásticos, polímeros e hidrogeles, con éxito variable.


