La líder política venezolana María Corina Machado consolidó su abultada ventaja para convertirse en la rival de Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales del 2024, al alcanzar un 92,56% de respaldo popular cuando el conteo va por casi el 65% de los votos escrutados.
La oposición venezolana dio un primer paso para dejar de lado sus divisiones y convocó a las urnas a 20 millones de ciudadanos en unas primarias para elegir al candidato unitario que representará a los adversarios de Maduro en las próximas presidenciales.
El presidente venezolano, que busca su segunda reelección en 2024, el lunes minimizó las primarias y afirmó que fueron “un fraude”. El oficialismo insiste en que la convocatoria de ir a las urnas fue atendida por muy pocos.
Durante su programa semanal de radio y televisión, Maduro además acusó a sus adversarios de estar “faltando el respeto” a sus seguidores y “los están engañando”.
Machado tiene el objetivo de representar a quienes buscan que haya un cambio de rumbo en Venezuela, tras 25 años del modelo de la “Revolución bolivariana”, como llaman al proyecto de tendencia socialista que promovió el ahora fallecido presidente Hugo Chávez y que fue secundado por dos mandatos de Nicolás Maduro.
La primera dama y diputada oficialista, Cilia Flores, por su parte, expresó que “ante un fraude consumado, lo que diría es que allí están las instituciones”.
“El fraude es un delito, pues que los responsables del fraude respondan ante las autoridades sobre ese delito que fue cometido”, añadió.
Machado, feroz adversaria de Maduro, también fue crítica con los líderes de los mayores partidos de oposición. Les acusó de fracasar en su estrategia para separar al mandatario del cargo y, ya debilitados, de intentar pactar con él a cambio de mantener pequeñas cuotas de poder.
Prometió en su discurso triunfal fortalecer la unidad.
Fue la segunda vez que la oposición seleccionaba un candidato unitario de cara a elecciones presidenciales. En contraste con la anterior elección primaria de 2012, la actual contó con menos recursos financieros, pero igual se las arreglaron para superar obstáculos y mostraron un espíritu unitario más perceptible con respecto a recientes elecciones.
Pese a esos acercamientos, aún recaen sobre varios de los líderes opositores más populares, entre ellos Machado, inhabilitaciones a ejercer cargo público que dejan en duda si podrá inscribir su candidatura unitaria para participar en los comicios del 2024.
Los críticos del gobierno de Maduro denuncian que la inhabilitación ha sido usada por años como un arma política.


